PREDICAS PARA JOVENES

Una Web Del Ministerio Un Toquede Su Gloria UTG

Luchando por la pureza

Publicado por fielcristiano en julio 8, 2009

Luchando por la pureza

Introducción

Hace dos semanas empezamos a ver este pasaje de la epístola de Pablo a los efesios y vimos que el apóstol nos llamaba a sacar determinadas conclusiones prácticas, a extraerlas de aquello que conocemos acerca de quién es Dios y lo que ha hecho por nosotros.

En la primera parte vimos que, como cuerpo de Cristo, debíamos esforzarnos en preservar la unidad, y de nada sirve pensar en términos de ecumenismo si no empezamos por plantearnos nuestra unidad como iglesia local. Una unidad que se construía sobre dos pilares. Por un lado mediante la imitación del carácter de Cristo en nuestro trato los unos con los otros, en toda humildad y mansedumbre, soportándonos los unos a los otros, perdonándonos los unos a los otros, con amor esforzándonos en preservar la paz. Por otro lado, paradójicamente, mediante el ejercicio de la diversidad de nuestros dones, con los que todos, cada uno según su lugar en el cuerpo, teníamos que colaborar en la edificación de los demás y en la propia.

Precisamente en ese contexto de la diversidad de dones, descubrimos que para nuestra sorpresa, el apóstol destacaba de forma muy importante todos aquellos dones que tienen que ver con la enseñanza y la transmisión de la Palabra. ¿Por qué? Porque de la misma forma que nuestra conducta práctica se extrae de aquellas cosas que conocemos acerca de Dios, la unidad práctica entre nosotros, sólo puede construirse desde el conocimiento y la afirmación de la verdad, y esta no es otra que la contenida en la Escritura, por eso apóstoles, profetas, evangelistas y pastores-maestros, ocupan un lugar tan importante en la vida del cuerpo. Somos el pueblo de la Biblia, nuestro conocimiento de Dios y nuestra conducta práctica, se derivan directamente de la enseñanza contenida en las Escrituras, y revelada a nuestra mente por el Espíritu Santo, que es el autor de las mismas.

Análisis del pasaje

Y teniendo toda esta enseñanza en mente, el apóstol se dirige otra vez en el versículo 17 a nosotros diciendo:

Efesios 4:17

17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,

Así que nuevamente el apóstol extrae una exhortación práctica y nos conmina a ella con la autoridad del Señor. Fijaos, no perdáis esto de vista para entender el desarrollo de los siguientes versículos, que lo hace tras habernos hablado de la importancia de seguir la verdad como fundamento de nuestra edificación.

Pablo siente la necesidad de exhortarnos a que no hagamos algo, es decir, lo hacemos y no deberíamos hacerlo: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente. ¿Cómo es posible, hermanos? ¿Cómo es posible que habiendo recibido el conocimiento de la verdad, que teniendo tanta enseñanza, todavía nos descubramos con vergüenza a nosotros mismos, andando como los otros gentiles, es decir, como la sociedad que no tiene el conocimiento de Dios, y que por lo tanto anda, se comporta, según la vanidad, la futilidad de su mente. Sin conocimiento, sin verdadera profundidad al no tener revelación, siguiendo motivaciones vanas, persiguiendo objetivos fútiles, perecederos, esforzándose por alcanzar cosas que no sirven para nada, que incluso son dañinas. Buscando, en definitiva, las mismas cosas que busca el mundo, corriendo detrás de los mismos objetivos: placer, poder, riquezas, vanidades engañosas de las que algún día hemos de arrepentirnos amargamente de cada minuto de nuestras vidas desperdiciado en su búsqueda.

Pablo continúa en los versículos 18 y 19 haciendo una descripción de cómo es nuestra mente antes de tener a Cristo. NUESTRA mente, no se está describiendo aquí la mente de algunas personas especialmente malvadas, o la mente de otros con los que no hemos tenido nada que ver. NO, aquí se describe nuestra mente aparte de la gracia de Dios. Así nos vio un día Cristo:

Efesios 4:18

18 teniendo el entendimiento entenebrecido…

Tinieblas en nuestra mente en vez de luz, espesa oscuridad que nos impedía discernir el bien del mal, reconocer la belleza de Cristo, emocionarnos con la gloria de Dios y la esperanza del cielo. Tinieblas espesas como las de los magnates de la industria pornográfica, la de los que la distribuyen, la promocionan, la programan, la venden y la compran.

Tinieblas espesas como las de los exaltadores de la homosexualidad, sus justificadores, defensores, los que organizan el día del orgullo gay, los que promocionan la agenda homosexual en la educación escolar, los que construyen su opinión sobre este pecado no según la sabiduría de nuestro creador, sino según la tiranía de lo políticamente correcto.

Asfixiante oscuridad como la de los grupos proabortistas que promueven, justifican y defienden el asesinato de millones y millones de niños todos los años, niños creados por Dios, hechos por Dios en el vientre de sus madres, vistos y conocidos por los ojos de Dios, cuyas vidas están escritas en el libro de Dios, tratados por Dios como seres humanos independientes desde el vientre materno, despedazados, químicamente abrasados, decapitados y tirados a los cubos de basura de las clínicas abortistas.

Oscuridad mental como la del director de una cadena de televisión que le lleva a difundir por afán de lucro programas llenos de basura y miseria moral que despiertan los instintos más bajos y degradantes de la persona, y de todos los que lo aplauden y se benefician.

Pero, también, tinieblas mentales que llevan a personas que estarían de acuerdo conmigo en condenar estas cosas, a vivir sus vidas sin poner a Dios en el centro de su existencia, sin reconocerle ni adorarle, poniéndose a ellos mismos, viviendo según sus razonamientos, su poca o mucha cultura, su prejuicios, las opiniones heredadas de su familia, haciendo incluso un ídolo de las buenas obras, adorando finalmente su propia capacidad subjetiva de hacer lo que ellos creen que está bien, ciegos a la verdad.

Efesios 4:18

18 … ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;

Una ceguera culpable, una ignorancia que les lleva a perderse la vida que hay en Dios, porque su corazón está duro, insensible, literalmente se podría traducir como si el corazón estuviese encallecido, recubierto por una capa dura e insensibilizadora, no tienen paladar espiritual, carecen de papilas gustativas que les permitan apreciar la gloria de Dios. No es una ignorancia eximente, es una ignorancia culpable, en la que uno va profundizando progresivamente, a medida que rechaza la luz, volviéndose más y más duro de corazón.

En definitiva, el sentido del pasaje parece apuntar a que, cuando una persona ignora el verdadero significado de las cosas, los verdaderos valores de la vida tal y como Dios los ve, tiende a poner como objetivo de su vida cosas absurdas, vanas y dañinas en vez de a Dios. Puede ser la gratificación de su cuerpo a través del sexo, las drogas o diversiones aparentemente inocentes que acaban siendo un medio de vivir de espaldas a Dios. Pero también puede ser la gratificación de nuestro ego con objetivos intelectualmente refinados y cultos. Cualquier cosa excepto Dios, pero finalmente, el corazón duro, tenebroso e ignorante de Dios, acaba transformándose en un corazón codicioso y lleno de lujuria:

Efesios 4:19

19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

El síntoma final de que uno ha llegado al colmo de la insensibilidad, es la degradación sexual, el entregarse sin freno y sin vergüenza, sin pudor, llamando a las tinieblas luz y a lo malo bueno, a todo tipo de degeneración sexual. Una buena descripción de adónde está desembocando nuestra sociedad, que no sólo no condena, sino que se enorgullece de su malicia, su perversión y su lascivia. No sólo no la condena, sino que no hace falta más que encender la televisión y ver un capítulo de cualquier serie española, para comprobar como se trata cualquier perversión moral o sexual, dándole apariencia de normalidad, encontrándola divertida e incluso exaltándola.

Por eso, hermanos, es tan profundamente triste la exhortación que nos hace el Espíritu de Dios a través de Pablo: que ya no andemos en esta vanidad de mente. Oh, Dios mío, como es posible que habiendo recibido la luz aún nos sintamos a gusto entre tantas tinieblas, y sin embargo lo hacemos, andamos entre porquería olvidando lo que hemos aprendido:

Efesios 4:20-21

20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo,21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.

La verdad, hermanos, la palabra de verdad nos hace libres, y esta nos dice que Dios nos vio en medio de nuestra miseria, cadáveres espirituales corrompidos y putrefactos, y por su gracia nos dio vida junto con Cristo, nos perdonó, nos limpió y nos dio la justicia perfecta de su Hijo. Clavó toda nuestra miseria moral en la cruz y la condenó en el cuerpo inocente de nuestro Salvador. Le dio a él agonía física y moral inimaginable, ira de Dios sobre su cabeza, y muerte para que nosotros pudiéramos tener vida. Y nos dejó el ejemplo de su vida limpia sobre la tierra, y un nuevo paladar, una nueva sensibilidad espiritual por el nuevo nacimiento en el Espíritu, para que apreciemos y sigamos sus pasos, su belleza, su pureza, en la cual hay verdadero gozo y verdadera vida, y luz que disipa las tinieblas.

¿Hemos oído de verdad a Cristo, hemos sido enseñados por él conforme a la verdad que está en él? Entonces habremos aprendido que todas estas tinieblas, está forma fútil y degradante de desperdiciar nuestra vida, es incompatible con la nueva vida que tenemos en él. Así que:

Efesios 4:22-24

22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Fijaros bien, entre el proceso de desvestirnos del viejo hombre con sus deseos engañosos, engañosos porque prometen felicidad, gratificación, placer, y solo traen desgracia y destrucción, entre ese proceso de quitarnos de encima el viejo yo viciado, y el de revestirnos plenamente del nuevo, que ya ha sido creado conforme a al carácter de Dios en la justicia y santidad de LA VERDAD, está la renovación de nuestra mente.

Fijaros una vez más en la importancia central que tiene para nosotros el conocimiento de la verdad, como es implacablemente exacta la declaración de Cristo de que la verdad nos haría libres, como en la defensa de la verdad e integridad de las Escrituras, como en la lucha por la centralidad de la Biblia la vida de la iglesia, no hay esfuerzo exagerado, ni combate superfluo, ni tiempo mal empleado.

Nuestra santificación está inseparablemente ligada a la renovación del espíritu de nuestra mente. Si en los perdidos es decisivo en su comportamiento la vanidad de su mente, en nosotros será decisiva su continua renovación en su espíritu, es decir, en su ser más íntimo. La mente es tomada figurativamente como si fuera un ser humano completo y se nos dice que su espíritu, su mismo ser interior de cuya presencia dentro del cuerpo depende la vida física, debe renovarse.

Esto indica que no basta con un barniz exterior, no basta con unos cuantos conceptos cristianos aprendidos de memoria, debemos hacer, a la luz de la Biblia, una renovación profunda de toda nuestra forma de valorar la vida, las personas, las cosas, nuestros objetivos, nuestros propios valores y deseos. Todo debe ser renovado y transformado a la luz del conocimiento de la verdad, hasta que el mismo espíritu de nuestra mente, sea nuevo y valore plenamente lo que Dios valora, se goce sólo y exclusivamente en lo que Dios se goza, aprecie y se deleite en las cosas que Dios aprecia, y en las que se deleita, y aborrezca y abomine todo lo que Dios odia, y sobre lo cual se derrama y se derramará su ira. Ese es el fruto de una mente renovada, transformada por el contacto diario con las Escrituras, pausado, meditado y en oración, con la ayuda imprescindible del Espíritu Santo que mora en nosotros.

Conclusión

Hermanos, tenemos una exhortación. Si he sido hoy fiel en exponeros la Palabra de Dios, esta mañana has escuchado al Espíritu de Dios hablarte con autoridad. Ya es demasiado el tiempo perdido en nuestras vidas andando en vanidad, es hora ya de que no perdamos ni un minuto más, y de que nos dediquemos con gozo a despojarnos del todo del viejo hombre y vivamos como lo que somos, una nueva creación en Cristo Jesús.

Si dedicásemos una fracción del tiempo gigantesco que desperdiciamos en vanidades, a alimentarnos de la Palabra, masticarla, luchar con ella, indagar lentamente y en oración aquellas cosas que nos resultan difíciles, no estaríamos tan inclinados a andar en las mismas tinieblas en las que andan los que no conocen a Cristo, porque nuestros deseos y motivaciones serían transformados por el contacto con la verdad.

El conocimiento de la verdad tiene que tener en nosotros unas consecuencias intensamente prácticas, el conocimiento de la verdad determinará que veamos las tinieblas como lo que son, algo tremendamente repugnante y a fin de cuentas, insatisfactorio, y que no queramos caminar en ellas, pero determinará también como reaccionamos cuando nos roban el coche, se nos estropea el ordenador o se nos quema la comida, qué importancia damos a que sólo salga la verdad de nuestras bocas, qué sentimos acerca de nuestros accesos de ira o enojo, que valor damos al nuestro compromiso con el trabajo, con el servicio a los demás, de qué forma perdonamos y somos misericordiosos con los que nos ofenden, y muchas otras cosas.

Efesios 5:1-12

1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. 3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.7 No seáis, pues, partícipes con ellos.8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad),10 comprobando lo que es agradable al Señor.11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.

Amén. Oremos.

Lectura de despedida:

Efesios 5:15-17

15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.


© Iñaki Colera Bernal - Puedes utilizar este sermón para tu uso personal y reproducirlo, citando su procedencia y autor, siempre que no lo alteres ni busques ningún beneficio económico con ello. “…de gracia recibisteis, dad de gracia” Mateo 10:8b – Si el sermón te ha sido útil, me gustaría saberlo, envíame una nota a

About these ads

2 comentarios hacia “Luchando por la pureza”

  1. guadalupe escribió

    me encanta leer sus reflexiones de la palabra ,ademas me sirve para compartir en la directiva de jovenes y el grupo

  2. guadalupe escribió

    me encanta leer sus reflexiones de la palabra ,ademas me sirve para compartir en la directiva de jovenes y el grupo no lo escribo para publicar lo hago para que sepan q son de bendicion

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.663 seguidores

%d personas les gusta esto: