1. Introducción
El final del primer siglo de la era cristiana fue un tiempo muy difícil para la iglesia. Por un lado, la destrucción de la ciudad de Jerusalén en el año 70 d.c. cambió la naturaleza del judaísmo en forma definitiva.1 En los tiempos de Jesús el judaísmo era pluralista. Toda una serie de grupos políticos y religiosos trazaban sus raíces al Antiguo Testamento. Saduceos, fariseos, esenios, zelotes y cristianos reclamaban ser los herederos de la fe de Abraham. Sin embargo, la caída de Jerusalén en manos del ejército romano destruyó el pluralismo judío. La inmensa mayoría de los líderes religiosos que vivían en Palestina cerca del año 70 fueron asesinados. Los saduceos, los esenios y los zelotes desaparecieron como grupos religiosos organizados. Sólo dos movimientos religiosos sobrevivieron la matanza: los fariseos y los cristianos. Ambos grupos tenían líderes importantes fuera de Palestina: Leer el resto de esta entrada »



