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¿Cómo Será Esto? Parte 2

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 26, 2009

Dr-Roberto-Miranda
Dr-Roberto-Miranda

Yo quiero concluir el estudio que inicié la semana pasada, o la meditación y recordarán que la meditación la fundamentamos en una pregunta que hizo María cuando el ángel Gabriel le anuncia que va a ser madre y que el ser que va a nacer de su vida va a ser llamado Hijo del Altísimo que es un ser maravilloso que Dios ha escogido para sanidad de la humanidad, el Mesías prometido. Y María hace una pregunta clave y dice, ¿Cómo será esto? ¿Qué va a pasar? ¿Cómo se va a dar esto?

Ahí en el versículo 31, Lucas 1:31 el ángel le dice, “… y ahora concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, llamarás su nombre Jesús, este será grande, será llamado Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre,….” Y le dice una serie de cosas maravillosas que van a surgir de la vida de ese ser sobrenatural. “… Reinará sobre la casa de Jacob, su reino no tendrá fin…”

Pero al escuchar todas esas promesas, grandes, que va a salir de su vientre, María hace esa pregunta, “…. María dijo al ángel, ¿Cómo será esto pues no conozco varón?…” Entonces el ángel le da la respuesta y le dice, “-… el Espíritu Santo vendrá sobre ti, engendrará en ti la vida de Dios y como resultado de ese trato de Dios sobre ti nacerá un ser santo que será llamado Hijo de Dios..”

Pero lo importante de ese pasaje es la pregunta que le hace María, ¿Cómo será esto? Y ustedes recuerdan que también antes de eso, 5 meses antes, Dios se le había aparecido a Zacarías, sacerdote, mientras preparaba el incienso que había de ser ofrecido al Señor y estaba solo él en el lugar santo. El mismo ángel se le había aparecido a él y le había dicho algo similar pero en menor escala, le dijo, Zacarías, tu y tu esposa van a tener un hijo también. Y ese hombre, ese niño, va a ser algo maravilloso, va a ser un profeta de Dios. Dios lo va a usar grandemente, él va a ser preparado para abrir el camino del otro ser que ha de venir que es el Mesías.

Y se me ocurre al decir esto que Dios siempre tiene un plan. Era un plan que estaba bien concebido, primero, iba a anunciar, segundo, el que iba a ser anunciado, de dar la palabra y tenía su manera de preparar todo, en el tiempo propicio. Dios siempre tiene un plan y el problema es que nosotros muchas veces no sabemos cuál es el plan. Él simplemente nos dice va a suceder esto, pero nosotros no sabemos cómo va a suceder.

Ahora, miren lo siguiente que cuando el ángel le anuncia a Zacarías, tu vas a tener un hijo con tu esposa que ha sido llamada estéril toda su vida, y ya ellos son entrados en edad, son gente ya bastante avanzada en edad, nunca han tenido hijos y Zacarías le sale con una pregunta similar al ángel. En el versículo 18 “… dijo Zacarías al ángel, ¿en qué conoceré esto?…”

Cuando Dios trae un anuncio a nuestra vida, como decíamos el domingo pasado, cuando Dios genera en nosotros algo de vida y de creatividad y de transformación, y de estación de algo nuevo, en nosotros siempre surge una pregunta. Ahora, hay una diferencia cualitativa en estas dos preguntas. Zacarías pregunta con incredulidad, ¿Cómo va a ser eso? ¿Qué señal tu me vas a dar? El Señor Jesucristo dijo que los judíos siempre estaban pidiendo señales, siempre estaban pidiendo señales para que Dios le confirmara las cosas. Y había una semilla como de duda y de resistencia al mover de Dios, de dureza de corazón en esas preguntas y esas peticiones de señales. Y Dios discernió, el ángel discernió que en la pregunta de Zacarías había duda y cuestionamiento. Y por eso la reacción del ángel a esa pregunta de Zacarías es diferente a la reacción que tiene a María.

Zacarías, el ángel le dice, como tu dudaste del Señor vas a quedar mudo, vas a ser disciplinado, y Dios la señal que te va a dar es que tu vas a quedar mudo hasta que nazca el hijo que te hemos prometido. Y cuando nazca entonces tu vas a poder volver a hablar. Hay una disciplina que se le impone. ¿Por qué? Cuando María hace la pregunta, ¿Cómo será esto? La pregunta de María nace de una sana curiosidad, bueno ¿y cómo va a ser eso posible, qué va a hacer Dios en mi vida? No hay en ella necesariamente un cuestionamiento, pero en Zacarías lo hay y yo he dicho que siempre cuando Dios quiere hacer algo en nosotros va a surgir algo de cuestionamiento o de pregunta y todo depende de cómo nosotros preguntamos, cómo nosotros reaccionamos a la oferta de Dios de hacer algo diferente en nosotros.

Pero la dinámica es similar, por eso está aquí en la Escritura. Yo he dicho que lo que sugieren estos dos relatos que es aplicable a todas las generaciones es que Dios siempre quiere tornar nuestra esterilidad en creatividad. Dios quiere tornar nuestros vacíos en presencias. Dios quiere tornar nuestros callejones sin salida en avenidas para el fluir de su espíritu. Dios quiere tornar nuestro anonimato en noticia y algo sobresaliente que sea visible a todos. Dios quiere tornar nuestra mediocridad en excelencia.

Y esa es la esencia de este pasaje, porque tanto María como Elizabeth y Zacarías, reflejan lo estancado, lo vacío, lo que no tiene potencialidad. María no había tenido contacto con su prometido, no podía concebir. Elizabeth era estéril, toda su vida y ambas representan los vacíos que hay nuestra propia vida, la potencialidad que está allí sin activarse. Y así como Dios quiso activar la vida suya en María y en Elizabeth y Zacarías, Dios quiere hacer lo mismo en nuestras vidas.

Usted ve, porque los relatos de la Biblia son paradigmas, son modelos, son ejemplos que cuando extraemos la estructura que está debajo de ellos podemos aplicar eso a nuestras vidas. Y Navidad es en parte ese mensaje de que hay un Dios que está dispuesto a descender a nuestra realidad y depositar su poder en la vida humana que está atrancada, cerrada, vacía y activarla con su poder para que demos vida. Esa es la encarnación, ese es el advenimiento, eso es Navidad.

Por eso nosotros damos, sin saber, los regalos. La humanidad da instintivamente entendido, sí, los reyes magos trajeron regalos, pero detrás de eso había algo de la gracia de Dios, de darnos cosas que no merecemos, que no tenemos, de enriquecer nuestra vida, de aumentar nuestro caudal. Para mí la Navidad es aumento, la Navidad es vida que nace de la nada, vacíos que se convierten en fuentes que fluyen. Y eso es lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas. Y Dios siempre, hermanos, nos está animando a creer que un milagro se va a actualizar en tu vida y en la mía y tenemos que adoptar una mentalidad de que la bendición está a la vuelta de la esquina, de que Dios quiere darme vida abundante, de que yo no he sido llamado a vivir del plato a la boca, como dicen. Muchos de nosotros venimos de trasfondos de pobreza, de familias disfuncionales, de matrimonios que quizás inexistentes en nuestros padres, fracasos que hemos tenido, carencia, falta de educación. Vemos tanta gente afuera disfrutando de carros y de casas, y de familias estables, y de profesiones productivas, y nosotros decimos, bueno, eso es para ellos, a los blancos, a los que tienen ojos azules, a los que hablan inglés o alemán o francés, pero no es para mí.

Hermanos, Dios quiere tornar tu vacía en fruto. Dios quiere tornar tu matriz inactiva en una matriz que de a luz la vida de Dios. Y todo depende de que tu creas eso, de que tu cambies tu modelo mental y que creas que para él no hay imposibles, que para él no hay de que, ah, bueno, tu vienes de una familia disfuncional o que nunca tuvo un profesional, o lo que sea. No, Dios puede activarte, Dios puede activar tu mente, Dios puede activar tu vida y eso de esterilidad convertida en productividad está a través de toda la Escritura.

Uno de mis pasajes favoritos es Isaías 54: “… regocíjate oh estéril…” Usted ve ahí ese mismo patrón: “… regocíjate oh estéril, la que no daba a luz, levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová…”

Y en preparación a ese milagro dice, “… ensancha el sitio de tu vientre y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas. No seas escasa, alarga tus cuerdas, refuerza tus estacas, porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda y tu descendencia heredará naciones y habitará las ciudades azoladas…”

¿No le da gozo a usted escuchar esa promesa de parte de Dios? Pero ve usted le mismo patrón que se realiza en la vida de Zacarías y su esposa Elizabeth, y en la vida de María, y en la vida de Sara y Abraham, cientos de años antes, y en la vida de los padres de Sansón, que también no podía tener hijos. El mismo patrón del Dios que torna matrices cerradas en matrices abiertas que dan a luz vida.

Hay algo en la mente de Dios que le gusta tornar lo humilde, lo mediocre, lo sin sentido en algo positivo, coherente, bello, creativo, productor de vida. Y eso suena muy alto, muy altisonante, muy poético, muy simbólico pero esa es tu vida, hermano, mi vida. Dios puede hacer cosas en ti para fecundarte también como fecundó a María. Todo está en que tu creas como creyó María, que no seas incrédulo.

Yo he dicho también, recuerdan que, hay anuncios, nosotros cuando Dios quiere hacer algo en nuestra vida no va a venir un ángel o un arcángel como Gabriel para decirte, he aquí así te dice el Señor, hija mía o hijo mío. Muchas veces el anuncio de Dios va a ser como un impulso dentro de ti, una inquietud, un pensamiento, algo que nace y que tu dices, guau, de dónde vino eso. Que interesante, la primera vez que te surja ese pensamiento por tu mente. Ese es el anuncio de Dios. Y tu tienes la misma opción que tuvo María o que tuvo Zacarías, tu puedes despedir el anuncio de Dios y decir, bueno, esos son sueños vanos, y no volver a pensar en eso. O tu puedes decir, hmm, espérate un momento, déjame pensar un poco, quizás es Dios que me está hablando. Y tu puedes entonces entrar en una acción, en una relación entre el anuncio divino que se ha gestado dentro de ti, la inquietud de fe que Dios ha puesto, la vida esa embriónica que Dios ha puesto en tu mente, en su sensibilidad y comenzar a activarla y comenzar a trabajar en ella.

No ves tu lo que le dijo Pablo a Timoteo? Le dijo, te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por medio de la imposición de mis manos, en uno de los dos pasajes donde Pablo le dice así a Timoteo. En otras palabras, Timoteo había recibido una palabra profética de parte del Apóstol Pablo y Pablo había proferido un don en la vida de Timoteo, era un don quizás un don pastoral, un don de maestro. Pero ese don estaba allí, el anuncio de Dios, el germen de vida de Dios estaba ya en Timoteo, ahora a Timoteo le tocaba avivar ese fuego y convertirlo en una realidad. Se habrá tomado muchos años, pero la vida de Dios así viene a nuestra vida y como una criatura que se toma 9 meses para nacer dentro de la madre, así a veces nuestros milagros que Dios quiere hacer se tomarán tiempo.

Y la pregunta que tu tienes que hacerle a Dios cuando viene ese gesto de vida dentro de ti es, Señor, ¿cómo tu vas a hacer esto, qué tu quieres que yo haga, cuál es la labor que tu y yo vamos a hacer juntos?

Y ahí fue que nos quedamos en ese, yo quería, voy a ir rápidamente, darles a ustedes una serie de sugerencias que no pude hacerlo el domingo pasado. Mire aquí, este es el tema esencial de mi meditación: la pregunta es esta, cuando Dios anuncia un milagro en la manera en que sea, cuando Dios anuncia su intensión milagrosa en nuestra vida, cómo debemos nosotros reaccionar, qué hacemos con esas inquietudes creativas que Dios pone en nosotros. Cuando Dios quiere fecundarnos, cuál es nuestra reacción o nuestra labor. Y yo quiero darles a ustedes algunas ideas sobre eso, así que si usted tiene su lapiz apúntelo allí o tome nota porque esto es bien importante.

Bueno, ok, Dios me ha tocado, Dios ha puesto una semilla de vida en mí, una inquietud, algo de fe que ha nacido en mí, un anuncio que ha venido de alguna manera, alguien me ha dicho, tu puedes hacer esto, un pensamiento ha cruzado mi mente, un pastor ha orado por mí, alguien ha profetizado en mi vida. Mientras yo lavaba los platos vino una inquietud a mi espíritu y a mi corazón, ok, ¿Qué hace usted con eso, qué hace usted con ese anuncio de Dios en su vida? Si el ángel le ha dicho tu puedes, tu debes, tu vas a, ¿qué hace usted con eso? Quiero darle algunas ideas aquí.

Una de las preguntas, cómo se yo si esto es de Dios o no. Muchas veces, cómo se yo que esto no es simplemente algo carnal en mí, o lo que sea. Bueno, lo primero que uno hace es discernir si viene de Dios o no. Yo creo que mucha gente me pregunta siempre, bueno, pastor, cómo se yo discernir la voluntad de Dios en mi vida, cómo puedo yo escoger entre esto o lo otro, si me mudo a tal ciudad, si me quedo aquí, si escojo una profesión u otra, si me caso con fulanita o con fulanita, si me compro una casa o no la compro, si comienzo este negocio o no lo comienzo. Una pregunta que la gente siempre hace es, bueno, cómo se yo, cómo puedo yo discernir.

Déjenme decirle, nunca va a haber una respuesta ciento por ciento cierta porque yo creo que las jornadas de Dios siempre son unas jornadas de fe, siempre va a haber cierto grado de incertidumbre y eso es parte de la jornada de fe. Yo no puedo decir que voy a aquietar toda duda o todo temor en ustedes y que no va a quedar cierta inquietud, pero puedo ayudarlos, yo creo en algunas cosas.

Bueno, ok, discernir si viene de Dios o no. ¿Cómo, qué elementos podemos usar para discernir si es de Dios o no?

1). Usted puede hacer una pregunta y es, está esta inquietud de acuerdo a la palabra de Dios. Porque yo creo que los impulsos que nosotros tenemos a lo mínimo deben fluír en armonía con la palabra de Dios. Si está de acuerdo con la palabra de Dios entonces hay una buena posibilidad de que tu estás en buen camino. No seas tu como una señora que me dijo alguien aquí de la iglesia, que se acercó a un pastor que conocemos en Puerto Rico y en una sesión de consejería le dijo, pastor, el Señor me ha dicho que usted tiene que divorciarse de su esposa y casarse conmigo. Probablemente eso no era de Dios.

Las inquietudes tenemos que examinarlas a la luz de la palabra del Señor, tienen que fluir primeramente y habiendo dicho esto también digo algo más concerniente a la palabra de Dios y es que por eso es bueno conocer la palabra de Dios, porque muchas veces cuando oramos es bueno entre comillas, recordarle a Dios lo que él nos ha prometido. Y usar la Biblia para apuntalar y respaldar nuestras oraciones. Que lindo es cuando uno le dice, Padre, tu dijiste tal cosa en tu palabra, tu prometiste darle vida al que está muerto, generar en la estéril vida. Tu prometiste que nos has venido a dar vida en abundancia, tu dijiste que oraríamos por los enfermos y sanarían. Óigame, eso le fortalece su fe y también es una bendición para el Padre que escucha su palabra siendo devuelta a él. Y eso apuntala nuestras oraciones.

Así que nuestros deseos, nuestros impulsos de fe tienen que fluir conforme a la palabra. Y por eso es tan importante que nosotros leamos la palabra para que Dios tenga más como pistas de aterrizajes para sus impulsos milagrosos. ¿Me doy a entender? Cuando la palabra está fluyendo y bullendo dentro de ti eso permite que el Espíritu Santo tenga más material para prender el fuego de la fe dentro de tu vida. Es decir, que para el propósito de discernimiento siempre hay que preguntarse, bueno, fluye esto conforme a la palabra de Dios.

2). Tu puedes preguntarte, esto que yo siento, que deseo, que estoy buscando glorifica a Dios o más bien me está satisfaciendo a mí y glorificándome a mí? Porque muchas veces hay peticiones que nosotros le hacemos al Señor pero en realidad es nuestra carne la que la está pidiendo o hay orgullo en nosotros u otras cosas, pero yo creo que si glorifica a Dios y estamos buscando la gloria, la honra de Dios y aún por ejemplo, si tu quiere digamos, ok, yo quiero ir a estudiar. Bueno, ¿por qué quiero ir yo a estudiar? Simplemente para tener `más dinero y tener un título que le voy a estrujar a la gente en la cara, mira yo el licenciado tal; o es para yo poder servir mejor a Dios, para bendecir a mi familia, para bendecir a mi iglesia, para glorificar al Padre que puede hacer cosas imposibles en vidas estériles. Yo creo que el impulso principal debe ser la gloria de Dios y entonces nosotros tenemos que examinar nuestros impulsos para ver qué hay allí que pueda glorificar a Dios o glorificar a mi propia persona.

3). Y eso me lleva a una tercera cosa en el discernir el propósito de Dios y es que también es bueno preguntarse asimismo, bueno, coincide este impulso, esta inquietud con alguna debilidad o cualidad de mi carácter; o si coincide con alguna debilidad o va contrario a debilidades que hay en mi vida. ¿Por qué eso es importante? Porque muchas veces hay cosas que Dios pone en nuestra mente o en nuestro espíritu que son tan contrarias a lo que nosotros normalmente haríamos que tiene que ser de Dios, porque no puede haber otra alternativa.

Hay cosas que Dios pone que uno dice, bueno, si esto me vino a la mente, hay que ponerle atención por lo menos porque puede que sea de Dios porque yo soy una persona tímida o nunca he estudiado o siempre he pensado que no podía aprender un nuevo idioma, o tener un ascenso en mi trabajo y usted al discernir que es contrario al fluir natural de su carne puede decir, mira, déjame darle un poquito más de mente a esto. Por otro lado, muchas veces hay deseos incursos en nosotros que son más bien expresión de defectos de nuestro carácter. Hay personas que dicen, oh, yo me voy a mudar a otra ciudad o voy a comprar un carro nuevo y muchas veces hay impulsividad en su carácter, más bien es una personalidad materialista, consumerista, impulsiva que no ha pensado bien las cosas. Hay que meditar bien, que muchas veces lo que nosotros sentimos que es Dios no lo confundamos con lo que más bien es de la carne y hay que pedirle al Señor de nuevo, Padre, dónde estoy yo con respecto a eso. Hay que buscar, discernir una cosa con la otra.

Por ejemplo, les confieso, en este asunto de construir un nuevo santuario, yo le he tenido que preguntar a Dios varias veces, Señor, ¿es eso un sano deseo de avanzar el destino de esta congregación y tu reino sobre todo o es Roberto Mirando con un complejo faraónico de construir nuevos edificios y esto y lo otro? Yo he tenido que examinar mi propio corazón y en este tiempo de dificultades financieras he tenido que volver a examinarme y preguntar, ¿ese soy yo, Señor o eres tu que estás hablando? Y me parece algo tan, precisamente, tan difícil y tan contrario que mira, tiene que ser Dios porque el tiempo no es para pescar. La hora no es para pescar como dijo Pedro. Toda la noche hemos tratado de pescar y no hemos cogido un solo pez pero en tu nombre yo echaré la red.

Yo le dije a los diáconos recientemente, cuando nos reunamos otra vez vamos a analizar de nuevo si este proyecto es de Dios, si estamos seguros de que es de Dios, porque si es de Dios se hace. ¿Usted entiende? Hay que ser sobrio, hermanos. La vida de fe es una vida también de prudencia y de sobriedad y hay que usar estas coordenadas para tirarlas para tener una idea clara. Eso no está en conflicto con la fe.

Entonces, que coincide con otra debilidad. Otra forma de discernir si es de Dios, y esto es muy importante, lo voy a leer como lo escribí. Resiste la oración, la consulta con gente sabia y madura y sobretodo la espera y el paso del tiempo. Cuando usted recibe de Dios algo, muchas veces, mira póngalo en remojo allí, póngalo a ablandarse un poco como las habichuelas, métalo en oración enseguida y comience a gestarlo en oración y métale la luz de la oración encima. Padre, he recibido esto, confírmalo, acláramelo, dame seguridad. Si no es de ti te lo entrego ahora mismo y quítalo de mi mente. Y si cuando usted ora así, ahora, si es de ti, confírmalo y pon en mí una imperiosa necesidad de llevarlo a cabo. No permitas que ni mi carne ni nada me aparten de ello.

Entonces usted lo somete al horno de la oración. Y si con el tiempo resiste y usted todavía tiene ese impulso y lo siente en su corazón, mire, siga a del en el nombre del Señor. Y si usted al consultarlo con una persona madura, no consulte sus sueños y sus visiones con todo el mundo, porque le van a echar agua muchas veces y se lo van a dañar en un momento. Yo he aprendido ya que hay cosas que yo tengo que pelearlas con Dios solamente directamente, él y yo, porque si se las digo a otra persona puede que no entienda y entonces no es el momento, hay que tener, pero busque, hay un pastor sólido, una persona madura en la fe, alguien que usted sabe que puede resistir su consulta. Consúltelo con esa persona y someta su visión a un nuevo cedazo, porque de nuevo hay que buscar todos estos recursos.

Otra cosa, espere. Hay cosas que se puede esperar y que es bueno a veces esperar que pase un ratito y usted se enfríe, y si cuando usted se enfrió todavía está ahí eso, eso entonces posiblemente sea de Dios. Porque a veces somos impulsivos y, ah, Dios me habló, venimos en la tarde y le decimos a la mujer, cojan todas las cosas, empáquenla porque nos vamos para Chicago. Dios me dijo que llegamos allá y Dios dice quién te mandó aquí, yo no te dije nunca eso, muchacho.

Tenemos que esperar, tenemos que madurar. Ahora, si tu impulso espiritual, si lo que está dentro de ti resiste la oración, la consulta con gente madura, la consulta con la palabra de Dios, la espera en el espíritu y el paso del tiempo, mira, muy posiblemente esto es de Dios.

Y por último en términos de discernimiento, todavía estamos allí, te puedes preguntar, ¿obedece este impulso, este santo propósito, si lo quieres llamar así, obedece a los patrones milagrosos de la palabra de Dios? Porque hay formas en que Dios obra.

Por ejemplo, yo les he dicho uno ahora mismo: el Dios que torna matrices vacías en matrices fructíferas. Eso es un patrón. Bueno, ahí está una manera y esto posiblemente, mi vida nunca ha habido, yo nunca he estudiado, nunca ha habido un profesional, bueno, mira, eso posiblemente es de Dios. Es tan loco que tiene que ser de Dios. Rompe un patrón carnal y establece uno espiritual. Formas de discernir.

Entonces, aquí usted tiene, lo primero, cuando Dios pone un impulso en su vida usted siente algo nuevo, algo diferente, algo creativo, algo de fe, disciérnalo primeramente conforme a estos patrones.

Ahora, segundo, pensaban que ya terminé? No, Ahora estoy comenzando. Estábamos hablando de discernimiento, pero segundo lugar, voy a ir rápido. Ese fue el que más tiempo va a tomar.

No se detenga mucho a pensar que es demasiado difícil, que no es posible. No se pierda en las tecnicalidades del asunto porque si usted se enmaraña en lo difícil, que cuantos años, que con quién va a hablar, que dónde va a conseguir el dinero, que quién lo va a ayudar. Mire, se va a volver un mar de imposibilidades y no va a hacer nada. No se detenga demasiado en lo difícil del asunto.

Recuerden a Josué y Caleb. Los 10 espías pensaron: imposible, gente grande, gente con armas de guerra, experimentadas en la guerra. Nosotros no sabemos ni cómo usar un palo si quiera. No vamos a poder entrar en esa tierra prometida. Josué y Caleb dijeron, miren, si Dios está con nosotros nos los vamos a comer como pan y mantequilla. Yo añado la mantequilla para hacerlo más fácil todavía. Ellos pensaron en el poder de Dios no pensaron en los obstáculos. No se pierdan en cómo.

Mire, cuando viene el gesto de Dios, el impulso, el anuncio de Dios deténgase allí solamente, si es de Dios, Dios sabe, Dios tiene la técnica, Dios tiene la solución, Dios tiene el procedimiento como lo tenía con María, como lo tenía… Dios siempre tiene la salida, Dios tiene siempre el conejo dentro del sombrero y lo va a sacar. Usted no sabe cómo pero él lo va a sacar de alguna manera. No se complique la vida demasiado, todavía, después habrá tiempo para esa parte, habrá tiempo para eso. Pero en el momento no se concentre demasiado en lo difícil que va a ser, porque sino va a perder inmediatamente el impulso. No se detenga mucho a pensar cómo será posible.

Tercero: bien interesante esto. Cuando venga la duda a su corazón y yo digo que vendrá, si es algo de Dios, de escala divina, la carne se va a resistir un poco a ello. Cuando venga la duda a tu corazón no te dejes dominar por ella, sino aquí está la clave, continua dando pasos de fe. No cedas a la crítica, al temor, a la oposición, a las dificultades del proceso, sino simplemente ve conforme al manual de operaciones. Sigue caminando en fe. Has lo que dice el manual y deja que Dios abra el camino delante de ti. No cedas al temor y a la duda, o a las críticas de la gente, o los que te van a decir, eso no se hace, no se puede, no se hizo nunca. Si Dios te lo confirmó aunque tu mente y tus emociones se rebelen diles, hey, sujétense. Yo voy detrás de lo que Dios ha dicho en mi vida.

Lo que yo decía el domingo pasado, cuando yo iba allí, ya me habían dicho, no es posible que, están cerrados los estacionamientos, ya dijeron que no, fue rotunda la negativa. Pero yo dije, Señor, tu puedes hacer algo y cada paso que yo daba en medio de esa nieve y bajo ese granizo con lluvia que estaba cayendo, yo pensaba, yo voy a hacer el ridículo. Me van a decir otra vez, no le dijimos ya pastor que no se podía estacionar allá. Dios hizo el milagro, hermanos. Y vino de la manera en que yo no esperaba. La gente me estaba viendo por la ventana a 3 cuadras de distancia y vieron mi cara destruida y dijeron, a este hombre hay que ayudarlo. Vamos a sacarlo de su miseria, vamos a darle un estacionamiento allá para su gente. Yo no sabía cómo iba a ser la respuesta, pero mire que fácil Dios lo hizo.

Ahora, si yo me pongo a pensar en mi temperamento, las dudas, el temor, la negatividad ya recibida, no hubiera hecho nada. Uno tiene que imponerse sobre los sentimientos. Hermanos, la gente madura de Dios, la gente creativa en el mundo es gente que vive por principios y no por emociones. Recuerde eso. Sus emociones son unos animalitos malcriados. Si usted los deja se adueñan de la casa y lo sacan del sofá y se sientan ellos y hasta prenden la televisión ellos si quieren y dicen, váyanse para su cama o lo que sea. Mire, las emociones son irredentas, las emociones son biología, carnalidad.

Dice la Biblia que el corazón humano es la cosa más engañosa del mundo. Nosotros los cristianos tenemos que aprender a poner el corazón y las emociones en paréntesis y obrar por lo que dice la palabra de Dios, aunque su carne le grite, no lo hagas, te vas a despeñar. Si Dios le ha dicho, se puede hacer, mire, camine adelante y el diablo tendrá que echarse a un lado para que usted pase. Hay que creerle al Señor. Y no le de demasiada atención a la carne.

Recuerde a Ester. Ester dijo, mira, nadie jamás ha entrado ahí sin autoridad, al salón del rey. Los han matado a todos por atrevidos pero yo voy a entrar porque hay una necesidad y si perezco que perezca. Y mandó a sus amigas a orar por ella, a ayunar 3 días, todos los judíos que pudieron encontrar, y cuando ella entró el rey le extendió su cetro, ha hallado gracia delante de mí.

Hay que atreverse, hermanos. El temor nunca… mire, si yo me pusiera a obedecer el miedo yo no haría nada. Estaría metido en un rinconcito de mi casa con la luces apagadas temblando de miedo porque siempre lo siento, siempre que me paro aquí a predicar tengo temor y tengo dudas de si Dios va a bendecirme, si me voy a bajar en ridículo de la plataforma. Pero lo hago porque creo que Dios es proveedor, hermanos.

Nunca te dejes dominar por el miedo. Nunca te dejes dominar por lo que no ha pasado en tu vida y lo que no se dio, lo que no te dijeron, lo que no te permitieron. Confía que Dios tiene algo nuevo para tu vida. No le pongas atención a la carne porque eso nunca fue buen vehículo para los milagros de Dios. El único vehículo para los milagros de Dios, la única pista de aterrizaje confiable es el espíritu. Dice el Señor Jesucristo, la carne es débil pero el espíritu siempre está dispuesto. Las emociones las procesa el cerebro, la razón, el sistema nervioso. El espíritu tiene otro canal. Conéctate con tu espíritu, vive conforme al espíritu, no conforme a la carne. Los milagros de Dios se darán cuando aprendamos a movernos por lo que Dios ha declarado. No te pierdas demasiado en la crítica, el temor, la oposición, las dificultades.

Cuarto: has tu parte. Di conmigo, has tu parte. Muy importante, has tu parte para que el milagro de Dios se complete. Generalmente hay una parte, cierto esfuerzo que tenemos nosotros que ejecutar para que el milagro de Dios se confirme en nuestra vida. Si no participamos el milagro posiblemente no se dará.

Recuerden hay muchos de estos paradigmas en la Escritura, ¿Qué pasó cuando el Señor le dice a los discípulos, denle ustedes de comer a la multitud? ¿Recuerdan la historia? Más de cinco mil personas al final del día sin comida en un lugar desierto y el Señor les dice a los discípulos, hey, no los manden al market basket, denle ustedes de comer. Y ellos le dicen, pero Señor si aquí ni siquiera una bodeguita latina hay en ninguna parte en todo este vecindario. Esto es el desierto aquí, el campo abierto. Aún si tuviéramos dinero no hay para comprar. Ve, esa es la mentalidad de estrechez. Recuerdan la diferencia entre mentalidad de abundancia y mentalidad tímida, de estrechez. Los discípulos pensaron, no tenemos, no hay, no hemos, no se puede, y el Señor tenía algo ahí en su mente que estaba ya pensando. Y entonces qué les pregunta, ¿Qué tienen entre ustedes? Ellos van y buscan, porque el Señor siempre te hace esa pregunta, ¿Qué hay?

Cuando Dios pone un impulso milagroso en tu vida, mira, generalmente hay cosas en tu ámbito de acción, en tu área de influencia, o en tu mundo relacional que hay cositas allí que Dios ha puesto como semillitas para que tu puedas caminar y encontrar la salida. Tu puedes siempre en tu iglesia va a haber alguien, tu puedes consultar con un pastor, con un anciano, con alguien de discipulado, con tu líder de célula, hay quizás en tu familia alguien que fue a la universidad y tu puedes decirle, cómo tu lo hiciste; quizás hay alguien que trabaja en un programa como Herk o una persona que es un consejero profesional, vocacional. Hay gente en tu ámbito que Dios ha puesto como ángeles secretos esperando a que tu vayas. Yo creo que la potencialidad de Dios está entre nosotros lo que pasa es que nosotros a veces no tenemos ojos para ver y no estamos buscando porque creemos que si Dios me lo va a dar él va a venir en un lacito, una cajita bien envuelta con papel de regalo y una cinta bien bonita y un moño encima y Dios me lo va a bajar del cielo y me lo va a poner en la mano. Mire, generalmente Dios da milagros prefabricados, por así decirle, te los da como a mitad de hacer. Y él dice, ahora termínalo tu. Hay una parte que tu tienes que hacer.

Recuerdan ustedes esas estatuillas que las venden por allí y las compran la gente de artesanías y las terminan de pintar? La estatuilla ya está hecha pero está en yeso y entonces la persona la termina con su pinturitas y sus detallitos. Yo diría que así es como Dios obra, por lo menos así ha obrado en mi vida y yo lo veo obrando en la Escritura muchas veces, es que él te da el 80% pero hay un 20% que él quiere tu hagas. Y eso es porque él quiere que tu aprendas a guerrear, que tu aprendas a usar los principios del reino, que tu desarrolles músculos espirituales, que tu desarrolles fe, paciencia, humildad, dependencia de él, hábitos de oración, persistencia, todos los elementos que son necesarios para una vida victoriosa en el mundo. Y si Dios te diera las cosas cien por ciento hechas cada vez que tu abres la boquita nunca desarrollarías madurez espiritual, nunca desarrollarías músculos espirituales. Dios quiere formar guerreros, Dios quiere formar gente de poder, Dios quiere formar gente de carácter y por eso él nos pone a trabajar muchas veces y nos da los milagros semi trabajados para que nosotros los terminemos y nos dice, ponte a buscar ahí en tu mundo hay cosas que ya yo he puesto. Yo las he depositado como uno de esos juegos de Semana Santa que dónde está el huevo y los ponen a los niños a buscar en el jardín hasta que encuentran el regalito escondido por allá. Mira así es, Dios tiene sus juegos con su pueblo y a veces nos dice, mira, yo quiero que tu te esfuerces un poquito, suda un poquito, busca el depósito, tráeme el germen y yo eso lo voy a bendecir.

Le trajeron 5 panes y dos peces, cuando encontraron la multitud, cinco panes y dos peces y se los trajeron, mira Señor, lo único que encontramos. Ramajeamos por todas partes, como dicen los dominicanos, y lo único que encontramos fueron 5 panes y dos peces. Mira, eso es lo único. Te lo dijimos, no se podía hacer nada. Dénmelos, los cogió, los levantó al cielo, oró, lo bendijo, se multiplicaron, miles de personas comieron. No me pregunten cómo se dio eso, el video lo vamos a ver cuando lleguemos al cielo. Pero miles de personas comieron y sobraron 12 cestas llenas para que no hubiera duda de que cuando Dios bendice hay suficiencia. Pero se requirió un depósito. Hay una parte que tu tienes que hacer.

Así que cuando tu sientas que Dios te dice, mira, yo te voy a bendecir, yo te voy a hacer profesional, yo te voy a hacer el primer graduando de universidad, el primer pastor o pastora en tu iglesia, la primera persona que yo voy a usar en evangelismo en toda tu familia. Yo te voy a dar un aumento en tu salario, esa casa tu la vas a tener, ese negocio tu lo vas a abrir, entonces hay una parte que tu vas a hacer en tu vida y entonces tu vas a meter tu brazo en el brazo de Dios y van a decir, juntos papá lo vamos a hacer y Dios va a decir, vamos muchacho, yo estoy contigo. Da el primer paso, es más, el primer paso lo dio Dios ya, da el segundo paso. Y tu te agarras de Dios hasta que tu veas ese milagro hecho, no dejes de hacer tu parte. Has tu parte. Ese es otro patrón bíblico, has tu parte y Dios completará lo que él ya ha puesto en ti.

Otra cosa, baña el milagro con oración. Me quedan dos nada más. Baña el milagro en oración hasta que se de. Adóbalo en oración. Yo no sé si eso está en algún concepto teológico pero hay que adobar los milagros. ¿Qué pasa cuando una mujer o un hombre adoba una carne, lo sazona? Coge el adobe, coge el marinade ese, como dicen, y meten la carne allí para que se compenetre con el sabor de las especies. Bueno, nuestros milagros tenemos que adobarlos con oración. Hay que ablandarlo. Esa piedra dura métela en agua hirviendo de oración y se va a ablandar aunque no parezca posible.

Mire, cuando tu recibes la vida de Dios dentro de ti comienza a orar y tu no sabes cuánto tiempo tu vas a tener que esperar pero bendice ese milagro y mientras el milagro se está convirtiendo en una vida completa, báñalo con la vida de Dios, declara victoria, declara recursos, pide influencias que vengan, pide puertas que se abran, pide sabiduría de tu parte, pide disciplina para llevar a cabo las cosas, pide circunstancias milagrosas que vengan a tu camino, pide energía física, pide persistencia, pide humildad, pide espíritu de oración, pide entendimiento, lo que sea pero comienza a bañar el milagro con todas las cosas que tu te imaginas que pueden necesitar para convertirse en realidad. Y báñalo en oración día tras días y así como te cepillas los dientes por disciplina, órale al Señor para que haga el milagro, preséntale todos los aspectos del milagro, visualízalo en diferentes maneras y declara la vida de Dios y báñalo en oración y eso te va a fortalecer a ti también. Baña el milagro en oración.

Penúltimo, muy importante esto. Decláralo con tu boca. Llegará un momento en que el milagro tendrá que salir del proceso de gestación al proceso de declaración. Todo milagro tiene, yo diría, dos partes: una parte es la parte de la matriz o debajo de la tierra. Una mata primero crece debajo de la tierra, se rompe el grano, echa raíces, se compenetra con los químicos y las nutrientes de la tierra y nadie ve nada por unos días, pero debajo de la tierra hay vida que se está formando y cuando Dios pone un milagro en tu vida recíbelo y muchas veces es mejor quedarte callado por un tiempecito. Géstalo en oración, báñalo con la vida de Dios, medita, has estas cosas que yo dije con respecto al discernimiento, preséntaselo que Dios, examínalo y déjalo allí cultivándose en la oscuridad, como el niño en el vientre de su madre antes que aparezca.

Ahora, llegará un momento en que Dios te dirá, mira, ya llegó el momento, comienza a anunciarlo porque viene. A Elías, o fue Eliseo, cuando llegó Dios dijo, va a llover sobre la tierra, fue Elías, va a llover sobre la tierra y va a venir una nubecita allá y la vas a ver y Elías mandó a su criado varias veces para que viera si venía la nube. En una el criado le dijo, aquí está la nube, ya la vi, una cosita chiquitita. Él dijo, mandémonos a correr porque viene la lluvia. Muchas veces Dios ha dicho algo y no se ve nada en la superficie, pero debajo de la tierra, tu tierra, Dios está preparando todo para que el milagro salga a la luz y tu vas a sentir dentro de ti una presión que va creciendo, va creciendo, va creciendo y llega un momento en que tu espíritu te va a decir, ahora comienza a anunciarlo y mándate a correr porque el milagro ya viene detrás de ti.

Es así hermanos. Como las contracciones en el vientre de la mujer se hacen más intensas y más frecuentes: eso quiere decir el niño va a nacer pronto. Comienza a declararlo con tu boca. Hay veces que hay que abrir la boca y decir cosas que después que tu las dices te asustas y te quieres mandar a correr porque te coge miedo a ti mismo, pero hay momentos que la palabra anunciada, proferida, declarada, confesada rompe la matriz para que salga el bebé, rompe fuente. Y a veces Dios te dice, habla ahora y di, Dios me va a fecundar, yo me voy a graduar, esa casa la voy a comprar, ese negocio es mío, esa profesión es mía, ese aumento Dios me lo prometió, habla como un loco, una loca y deja que Dios se encargue. No serán avergonzados cuantos en él confían dice la palabra del Señor.

Y si tu has sometido tu milagro a todos esos procesos y has esperado, si has orado, si has consultado, si has discernido, si has pagado el precio, si has hecho tu parte y el milagro todavía resiste, y el bebé está dentro de ti, anúncialo, decláralo, el Señor se tomó tiempo antes de decir, yo soy el Mesías, porque siempre los milagros de Dios se toman tiempo y hay que esperar el momento preciso para disparar. Pero cuando Dios te dice ahora, comienza a declararlo en el nombre de Jesús aunque no te sientas ciento por ciento seguro, decláralo en el nombre del Señor.

Y finalmente, esto es bien importante, aunque se tarde el milagro, aunque el proceso sea más largo de lo que tu pensabas, espéralo, no flaquees, no te des por vencida, no digas, bueno, yo ya esperé bastante, Dios me dijo esto y no ha venido así que me voy para mi casa. Los milagros de Dios…. Yo he aprendido hermanos que Dios no tiene la misma agenda que nosotros tenemos. Dios piensa en términos eternos y cósmicos, la escala del pensamiento de Dios es infinitamente más grande que la nuestra así que lo que a Dios le parece un instante, un segundo, a nosotros nos parece una eternidad. Lo dijo el profeta, un día para Dios es como mil años y mil años como un día. Y nosotros, nuestra mente es corta, las escalas nuestras son bien pequeñitas. Dios nos dice algo y creemos que mañana tiene que darse y si no se dio, pues vamos a buscar otra cosa.

¿Saben qué? a veces Dios te dice algo y mira, eso es simplemente un comienza, ahora viene lo bueno, ahora viene el viaje. Porque nosotros somos impacientes y queremos las cosas. Pero mire, yo siempre he dicho a Dios no le interesa tanto el resultado como el proceso y Dios se toma tiempo para las cosas. Yo le pido al Señor, Padre, siempre alarga mi visión para que yo pueda pensar en la magnitud en que tu piensas y no acobardarme prematuramente. Porque muchos de los procesos que nosotros vemos en la Escritura los leemos y se toma una página o dos pero es algo condensado. Si pudiéramos vivirlo con esa gente que lo vivió descubriríamos que muchas veces se tomó décadas. Lo que pareció tres días, cuatro días, eso fue décadas. Y Dios se toma su tiempo, él va haciendo las cosas.

A Abraham le ofreció un hijo a los 75 años, saben qué edad tenía Abraham cuando finalmente vio al hijo que Dios le había prometido? 100 años, 25 años estuvo el pobre esperando el milagro ese que Dios le ofreció. Y se impacientó en el camino y mire todos los líos que ha causado Ismael, todavía los está causando allá en el Medio Oriente. 25 años.

A David mandó a Samuel que lo ungiera y algunos piensan que entre la unción de Samuel sobre David y el día que él ascendió al reino, hay como 15 años. Y usted sabe todo lo que tuvo que huir David de Saúl para llegar al reinado y todas las cuevas que tuvo que visitar, y todos los líos y humillaciones que tuvo que pasar antes de que lo coronaran rey, mucho tiempo.

Saulo fue encontrado en el camino a Damasco y dice la Biblia que después de eso él estuvo un tiempo escondido por ahí en el Medio Oriente, no se sabe exactamente cuánto tiempo, pero pasaron años antes de que Saulo se convirtiera en el Apóstol Pablo. Muchos años. Uno se pregunta, bueno por qué simplemente Dios no esperó un poco más y cuando lo llamó pues ya lo envió enseguida? Procesos.

Y nosotros somos gente que somos cortos de atención, si Dios no lo hace en las próximas 24 horas que se olvide de mí porque… y por eso es que no hay más riqueza en nuestras vidas. Yo he aprendido una cosa, la gente madura, la gente creativa, la gente de poder es capaz de pensar a largo plazo. Para mí es una de las grandes destrezas del líder, la líder de Dios, puede pensar a largo plazo, como ustedes aquí que se han tomado un sermón a largo plazo ahora.

Pido que los músicos pasen por acá por favor. Vengan. Pero, se va a tomar tiempo, hermanos, si se toma tiempo espérelo que vendrá. Les termino con las palabras de Habacuc en el Capítulo 2, versículo 1, palabras de toda visión, dice Habacuc:

“…Sobre mi guarda estaré y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá y Jehová me respondió y dijo, escribe la visión…”

Hermano, cuando tu recibes algo de Dios, un impulso, una inquietud, un pensamiento preñado o lo que sea, escríbelo, apúntalo, señálalo, pon un bookmark en tu mente, como sea, pero señálalo, subráyalo, pon algo, coloréalo, lo que sea pero escribe la visión.-

“…..decláralo en tablas dice, para que corra el que leyere en ella…”

Nosotros necesitamos esas visiones que Dios ha puesto en nosotros para guiarnos a través de la vida, para darnos un derrotero a seguir. Dice aquí, esta es la clave:

“… aunque la visión tardará aún por un tiempo, dice, más se apresura hacia el fin…”

Que contradicción. Se tarda y se apresura. Hermanos, no trate de descifrar el corazón y la mente de Dios. Cristo viene pronto y se ha tomado dos mil años para llegar. Por eso es que usted no puede estarle poniendo relojes a Dios. Si Dios puso algo en ti, deja que esa vida, los partos de Dios no son nuevemecinos, a veces son cuatro añinos, o diez añinos o lo que sea. No le ponga tiempo, cultívalos, géstalos en la oración, en la espera y deja que Dios use esa visión para ir formándose un hombre, una mujer llena del Espíritu Santo, lleno de la palabra de Dios, capacitado para hacer cosas grandes más allá del milagro inmediato.

Aunque la visión tardara aún por un tiempo, se apresura hacia el fin y no mentirá. Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Los dones de Dios son irrevocables, las promesas, los llamados de Dios son inviolables. Si Dios puso algo en ti, una vida, una promesa de vida enamórate de ella y pégate a ella hasta que tu la veas realizada aunque se tarde espérala. Aunque tardare espéralo porque sin duda vendrá. No tardará, dice el Señor.

Pongámonos de pie, hermanos. Pongámonos de pie. Y recordemos esas lecciones: discierne, no te detengas a pensar en lo difícil, cuando venga la duda sigue el manual, sigue adelante, has tu parte para que el milagro se de, baña el milagro con oración, decláralo con tu boca y finalmente aunque se tarde espéralo porque Dios no miente. El milagro vendrá.

¿Cuántos creen eso en esta tarde? Recíbelo, pon ahí lo que sea, pon ahí lo que Dios te ha dicho, pon ahí los sueños de tu vida, pon ahí los impulsos del liberación, pon ahí la necesidades que tu has tenido, los sueños que has tenido, los gigantes con los cuales todavía estás peleando, los demonios que no se han querido ir de tu familia, las luchas en tu hogar, la creatividad que tu has querido ejercer en tu vida, los sueños profesionales, ministeriales, escribe lo que sea. Si Dios te ha dicho algo, bautízalo con el nombre de Jesús y báñalo en oración y no te safes de esa rama hasta que tu veas frutos en tu vida, aunque seas un anciano sigue saludándolo al milagro, sigue señalándolo, sigue esperándolo, síguelo confesando con tu boca como hicieron esos grandes hombres y mujeres de Hebreos 11, saludaron de lejos el milagro. Dios les dio sus milagros, se sanaron de enfermedades, sanaron enfermos, revivieron muertos, derribaron muros, o resistieron el mal pero Dios les dio lo que necesitaban para la victoria. Dios quiere una vida fructífera para ti, hermano, hermana. Dios quiere una familia bendecida, Dios te quiere un profesional resaltante, Dios te quiere una mujer llena del Espíritu Santo, Dios quiere para ti una familia bendecida, Dios quiere para ti salud física, Dios quiere para ti consejo para otros y palabras evangelísticas para otros. Dios quiere hacerte una sanadora de vidas. Todo lo que Dios ha dicho, él te lo va a dar pero créelo en el nombre de Jesús. Celébralo, visualízalo, óralo, actúalo y Dios te va a dar esos bebés santos, esos seres maravillosos que él ha dicho, tu matriz lo va a producir. Créelo en el nombre de Jesús ahora mismo, vive en ese espíritu, vive en ese espíritu.

Padre, yo declaro sobre tu pueblo ahora mismo gestos milagrosos, acciones milagrosas en el nombre de Jesús, sus matrices, Padre, las preñamos con la vida de Dios, Señor. Envía tu espíritu, Padre, comienza conmigo, Señor, desata tu vida sobre esta comunidad. Los que están cerca y los que están lejos, Señor, sobre esta comunidad de León de Judá, sobre la comunidad latina, afro americana, blanca ahora mismo estéril, Padre, fructífica, multiplica, pon la estéril a cantar, pon la estéril a tener más hijos que las casadas, Señor, en el nombre de Jesús. La desamparado, Padre, el desamparado sean más prominente y más próspero que el que tiene riquezas porque tu eres el dueño de la bendición.

Padre, ese es el Dios que servimos, esos son los patrones que tu nos has puesto a esperar en tu palabra. Señor, tu mismo has abierto en nosotros esa hambre y esa sed y te recordamos, Padre, que tu nos has dicho que si creyéremos veremos la gloria de Dios. Nosotros creemos en milagros, creemos en algo grave, grande, terrible, Padre, que tu vas a hacer en este tiempo, Señor. Creemos en mares que se van a abrir delante de nosotros, rocas que van a manar agua, Padre, maná que va a caer del cielo, Señor, casas que no hemos construido que vamos a habitar, Señor, pozos que no hemos cavado del cual vamos a beber agua. Señor, profesiones que no trabajamos pero que tu vas a hacer posibles en nuestras vidas, inteligencia que va a venir, Señor, que no sabemos de dónde va a venir, pero tu nos vas a dar la respuesta, tu nos vas a dar la salida, tu nos vas a dar el detalle, tu nos vas a dar la solución, Señor en el nombre de Jesús. Dios poderoso, gracias, Señor, gracias, recibimos. Preña a tu pueblo, Padre, y fertiliza a tus hijos, Padre, en el nombre de Jesús, en el nombre de Jesús. Recibimos tu vida, Señor, por esta palabra que ha sido proferida, Señor, nosotros declaramos vida en esta nación que tu estás levantando, esta familia sagrada, Padre, gracias, Señor, gracias.

Dile gracias a Dios por su propósito en tu vida. Dile gracias al Señor. Recibe la vida de Dios. Amen y amen. Gloria a Dios. Gloria al Señor.

Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 28 de diciembre 2008 en Congregación León de Judá Oir | Ver (100K) | Ver (400K)

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¿Cómo será esto? Parte 1

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 26, 2009

Dr-Roberto-Miranda
Dr-Roberto-Miranda

Hermanos les invito a ir a la palabra de nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio según San Lucas, vamos al Capítulo 1, uno de los relatos más famosos, más bellos de toda la historia del universo. Y vamos a comenzar, hay dos anunciamientos podríamos llamarlos en el Capítulo 1, de nacimientos imposibles. Los dos anunciados por un ángel del Señor, los dos prometiendo vida donde no se suponía que hubiera vida.

Vamos a comenzar con el versículo 11 del Capítulo 1 de San Lucas, dice allí:

“…Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso y se turbó Zacarías al verle y le sobrecogió temor, pero el ángel le dijo, Zacarías, no temás porque tu oración ha sido oída y tu mujer, Elizabeth, te dará a luz un hijo y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría y muchos se regocijarán de su nacimiento porque será grande delante de Dios. No beberá vino, ni sidra, será lleno del Espíritu Santo aún desde el vientre de su madre, y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos, e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías para hacer volver los corazones de los padres a los hijos y de los rebeldes a la prudencia de los justos para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto….”

Ahora, aquí viene lo importante de este pasaje y es el punto alrededor del cual ha de girar el sermón y hay un punto similar en el próximo relato también. Miren cómo reacciona Zacarías a esta promesa abundante y hermosa de un ser sobrenatural que va a nacer de él y de su esposa.

“… Dijo Zacarías al ángel, ¿en qué conoceré esto porque yo soy viejo y mi mujer es de edad avanzada?…”

Pensó en el obstáculo, ¿ve? ¿Recuerdan lo que decíamos el domingo pasado? Este sermón, de paso, está muy vinculado con muchos de los principios que elaboramos el domingo pasado.

“…¿en qué conoceré esto porque yo soy viejo y mi mujer es de edad avanzada? Respondiendo el ángel le dijo, yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios y he sido enviado a hablarte y darte estas buenas nuevas, y ahora quedarás mudo y no podrás hablar hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo. Y el pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaba de que él se demorase en el santuario, pero cuando salió no les podía hablar y comprendieron que había visto visión en el santuario. Él les hablaba por señas y permaneció mudo y cumplido los días de su ministerio se fue a su casa…”

Primer relato. Una pregunta ante un anunciamiento de un evento milagroso que habría de tornar una vida estéril en una vida fructífera y abundante, ante lo complejo de esa promesa y esa operación hay duda, hay cuestionamiento, hay una pregunta. ¿En qué conoceré esto?

Entonces vamos ahora al segundo relato en, bueno, ustedes conocen la historia, el ángel, les voy a relatar una parte de ella, el ángel se le aparece a María, le dice, María no temas, hay hallado gracia delante de Dios, vas a dar a luz un hijo, su nombre será Jesús, será grande, hijo del Altísimo, reinará sobre la casa de Jacob para siempre. En el versículo 34 ante esa segunda promesa, recuerden María es virgen, no se ha casado todavía, está desposada con su prometido, José, no han tenido ningún tipo de relación física, no es posible que ella conciba, la biología dice una mujer concibe cuando hay un encuentro físico con su esposo, con un hombre, pero María no ha tenido ningún tipo de encuentro físico. Y entonces María le dijo al ángel, versículo 34:

“….¿Como será esto?…. – otra pregunta, la primera pregunta, ¿en qué conoceré esto? Y aquí María pregunta, ¿Cómo será esto? Por la magnitud de lo que se le anuncia se supone que ella conciba en condiciones imposibles y entonces ella pregunta, bueno, “….¿cómo será esto pues no conozco varón? Respondiendo el ángel le dijo, el Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra por lo cual también el santo ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. Y he aquí tu parienta Elizabeth, ella también ha concebido hijo en su vejez y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril que nada hay imposible para Dios…”

Yo quiero que repita usted eso conmigo, porque nada, otra vez, porque nada hay imposible para Dios.

“….Entonces María dijo, he aquí la sierva del Señor hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia…..”

Bendiga el Señor su santa palabra. Gracias Señor, ayúdanos a creer, Padre, en lo que expresamos, Señor porque tu eres grande, tu eres poderoso y para ti no hay imposibles, Señor. Solo te pedimos que nos des la capacidad sobrenatural para creer que lo imposible contigo es posible. Ayúdanos a creer en cuentos de hadas, Señor. Ayúdanos a creer en mitos, ayúdanos a creer en cuentos de niños, Señor, ayúdanos a creer en cosas que solo los niños pueden creer. Ayúdanos a tener una imaginación, una sensibilidad de niños para que creer esta palabra, Padre, tan difícil de creer pero solo tu iluminando nuestro espíritu, Señor, puedes hacer esto posible. Gracias. Amen y amen.

Yo quiero titular mis sermón en esta mañana ¿Cómo será esto? Porque eso fue lo que el Señor puso en mi pensamiento esta semana mientras yo pensaba en algún texto para compartir con ustedes que fuera relacionado con el relato navideño. Y quería algo diferente a lo que uno siempre toca con respecto al tiempo navideño. Me vino ese pensamiento, la pregunta de María ¿Cómo será esto? me ha estado persiguiendo a mí durante toda mi vida prácticamente. Muchas veces a través de mi ministerio, y aún antes del ministerio cuando Dios ha puesto en mi espíritu una promesa de algo que él quiere hacer en mi vida o a través de mi vida, muchas veces la magnitud de lo que Dios me dice en mi espíritu es tan grande y tan diferente a las circunstancias que yo estoy viviendo y a mis capacidades que yo siempre pregunto ¿Cómo se va a dar eso? ¿Cómo será posible que esto se de?

Yo recuerdo cuando estaba haciendo mi doctorado en la universidad y habían pasado años y yo me había metido en el ministerio, en el pastorado y había perdido todo contacto con la universidad y con mi tesis doctoral y tenía una cantidad de cosas que todavía estaban sueltas y no había podido trabajar. Y habían pasado como tres años y yo no había pisado un salón universitario. Mi profesor de tesis se había ido a otra universidad. Yo no había tocado un libro de literatura en todo ese tiempo, me había desconectado emocional, mentalmente de mi doctorado y yo me preguntaba cómo voy yo a poder volver a rescatar esa inversión que yo había hecho, cómo será esto.

Y el Señor les puedo decir que cuando yo decidí una mañana que bien recuerdo todavía desesperado porque sabía que si pasaba un año más o unos días más sin yo emprender mi doctorado lo iba a perder, y yo desesperado cogí un bulto que yo usaba, recuerdo bien, sábado por la mañana metí tres lápices dentro de él, una hoja de notas como esa que está ahí en mi asiento y me fui desesperado a la biblioteca de Harvard y me metí en el basement donde yo tenía un cubículo pequeño, y dije, yo voy a comenzar a escribir y lo primero que yo escribo aunque sea garabato lo voy a escribir. Y esa fue la primera oración de mi tesis doctoral que completé 6 meses después. Y unos 8 meses después yo me estaba graduando de la universidad con mi doctorado en mano. Y Dios hizo milagros en ese tiempo.

Yo recuerdo, tenía un requisito de latín al nivel de maestría que tenía que cumplir y yo no podía tomar las clases así que tuve que coger un libro de latín, ponerme al día y tomar un examen dificilísimo que cuando lo tomé yo estaba seguro que lo había quemado, no lo había pasado. Y eran dos o tres nada más candidatos al doctorado que lo tomaron ese año, y cuando yo llegué unas semanas después a la oficina del profesor que Dante Della Tersa, lo recordaré toda mi vida, para que me diera las noticias, yo estaba seguro que me iba a decir, lo sentimos, Señor Miranda tiene que tomarlo otra vez. Y él con una sonrisa pícara me dijo, lo pasaste. Y yo todavía creo que Dios puso gracia en el corazón de ese hombre para que me pasara porque dijo, esto no es esencial y él ha trabajado y ya que el pobre, vamos a librarlo de su agonía y vamos a sacarlo. Yo creo que Dios me dio gracia ante esa persona.

Y yo recuerdo sueños que yo tenía, esos sueños obsesivos, compulsivos, donde yo llegaba el día de la graduación y alguien decía, hay un requisito que tu no hiciste, y yo ni me recordaba eso y ese sueño lo tuve varias veces, porque uno siempre se pregunta cómo será esto. Yo estaba terminando este doctorado, no tenía ni siquiera un consejero de tesis, hice mi tesis creyendo que Dios iba a hacer algo y se la presenté completa, no seguí el proceso y Dios se glorificó y me dio mi doctorado que yo tanto lamenté que si lo perdía iba a ser una gran pérdida en mi vida. Y yo creo que el temor simplemente de yo pasar por esa universidad y saber que había mancado, había perdido esa oportunidad no lo hubiera soportado. Y Dios en su misericordia, cada vez que yo paso por la universidad de Harvard y camino por ese campus y paso sobretodo donde está el edificio de mi facultad yo le digo, gracias Señor porque fuiste fiel y tuviste misericordia de mí y me bendijiste.

Hermanos, cuando Dios promete algo a veces parece tan difícil y a veces imposible, que si uno se pone a pensar, cómo será esto, uno se congela de miedo y no va hacia adelante. Y precisamente esto es lo que yo veo en estos dos, un hombre viejo con una esposa anciana, nunca han dado a luz, ella es estéril y se le aparece un ser milagroso un día que él está haciendo su rol de sacerdote en el santuario y le dice, tu mujer va a tener un hijo y tu vas a tener un hijo con tu esposa. Y él, qué, está loco si ella es estéril. Yo soy viejo, ella también y cómo va a ser eso.

Aquí está una cosa, que cuando Dios te dice algo así que va a suceder en tu vida milagroso, tu tienes que preguntarte cómo vas a reaccionar. Pero déjenme ir un poquito hacia atrás ahora. Qué tiene esto que ver con el relato navideño? Evidentemente es un relato concerniente al nacimiento, a navidad, a la encarnación y navidad nos habla, hermanos, de un Dios presente, un Dios activo que desciende entre los hombres, interactúa con ellos, se interesa en si situación y obra milagros entre ellos. Esa es la esencia del relato navideño. Un Dios activo, presente, milagroso, que obra prodigios en la humanidad. Navidad, hermanos, es sinónimo de milagros. Imagínese, reyes magos viniendo desde lejos guiados por una estrella, milagro. Pastores que ven y escuchan ángeles y que son guiados a un pesebre donde reposa el Hijo de Dios en forma de frágil bebé. Milagro. Dos mujeres que no pueden, ni deben concebir son fecundadas milagrosamente por el poder de Dios. Navidad nos recuerda que los milagros nos pueden suceder en la persona de María y de Elizabeth y de Zacarías y de José, nos pueden suceder a nosotros, a cualquier de nosotros, porque esos son seres comunes y corrientes a quienes les sucede algo absolutamente extraordinario y sin precedentes. Y por lo tanto, por extensión, esos milagros nos pueden suceder a cualquiera de nosotros como a María, esa humilde doncella de una aldea minúscula, en un país insignificante como es Israel.

Hermanos, cuando Dios quiere hacer un milagro en nuestra vida, generalmente hay un anuncio, generalmente hay un anuncio, como vemos aquí en estos dos relatos, hay un anuncio de milagro. El anuncio no se da generalmente por medio de un ángel como en este caso, en la mayoría de los casos se da por medio de una vocecita, un impulso, una inquietud, una cosquilla que nace y casi imperceptiblemente en el interior de nuestro ser y que comienza a crecer como el bebé creció en el vientre de María y de Elizabeth. Se da un destello de vida, una concepción, una impregnación del Espíritu Santo y uno sabe como la mujer sabe que algo ha cambiado dentro de nuestro ser. Hay un anuncio, hay un presagio de algo mágico que se ha gestado dentro de nosotros.

Y cuando viene ese anuncio a nuestra vida, porque muchas veces Dios te va a decir algo a ti, te va a decir en alguna manera, yo quiero fecundar tu vida, yo quiero ponerte a dar a luz, yo quiero preñarte con algo, puede ser, el deseo de ir a la universidad después de años de no haber estudiado; puede ser un ama de casa decidir yo quiero aprender inglés o quiero emprender mi profesión que dejé cuando me casé y tuve hijos; puede ser una persona que dice, ¿saben qué? yo estoy cansado de oír a la gente hablando alrededor mío y no entender lo que me están diciendo, así que voy a ponerme a aprender inglés y voy a ir al centro de recursos académicos, me voy a anotar y voy a comenzar a tomar clases de inglés aunque yo creo que no sirvo para aprender ningún idioma y ese deseo nace dentro de ti un día, puedes estar mirando por la ventana, escuchando una pieza de radio, cambiando al bebé o lavando platos y ahí te nace ese impulso. Un pensamiento que cruza fugazmente por tu sensibilidad. Es un anuncio, es una declaración de la intensión de Dios en tu vida.

Y cuando hay un anuncio en tu vida tu tienes que preguntarte cómo vas a reaccionar ante ese anuncio. El anuncio viene y nos toca reconocerlo o no reconocerlo, obedecerlo o no, ignorarlo o no, dejar que transforme nuestra vida o seguir con nuestra situación normal de esterilidad y de normalidad, cómoda pero sin vida. Como María pudo haberle dicho al ángel, no thank you. Gracias, pero yo no me he casado todavía. En esta aldea hay una cantidad de gente bochinchera y cuando yo les diga que el Espíritu Santo, me van a decir, oh, sí claro que sí. Y voy a estar en vergüenza con todo el mundo y no thank you. Dile al Señor, que mira, allí al lado vive Juanita y yo creo que ella es lo suficientemente loca como para creer eso, así que ve allá mejor. Pero María decidió reaccionar a ese milagro.

Dios quiere llegar a nuestra vida, hermanos, Dios quiere llegar a tu vida, a la mía y tornaa nuestra esterilidad en abundancia, nuestra carencia en fruto. Hermanos, esa es la esencia del mensaje navideño: una humanidad sumida en pecado, oprimida por la bota del diablo, sin relación con Dios porque no tiene un intermediario, condenada a la misma cosa que han sufrido durante milenios, sin esperanza, dando vueltas alrededor de la nada, sin salida, condenada al fracaso e irrumpe una luz y un anuncio de que esa humanidad frustrada puede dar a luz, puede cambiar su destino, puede dejar de ser estéril y comenzar a dar fruto para Dios. Esa es la esencia de la navidad: Esterilidad convertida en fruto. Dos mujeres estériles dando a luz.

Dios, hermanos, quiere redimir nuestra condición limitada y ponernos a dar fruto. Dios quiere que vivamos vidas ricas y abundantes. Cuando el Espíritu Santo llega a tu vida, quizás tu estás lleno de pecado, ataduras, pobreza, fracaso, tu familia nunca ha dado a luz, no hay esperanzas que sugieran que algo puede suceder en tu vida, y Dios viene y te dice, ¿sabes qué? Yo quiero cambiar tu esterilidad en fruto. Yo quiero que te regocijes porque de aquí en adelante con Cristo tu ahora vas a ser algo completamente diferente. Antes era un ser anónimo, deprimido, sin posibilidades y ahora cuando mi Hijo entre dentro de ti te va a preñar y el Espíritu Santo te va a fecundar y tu esterilidad va a ser convertida en fruto. Esa es la dinámica esencial de la navidad.

Yo yo veo eso continuamente en la vida de nuestra gente. Durante años que hemos estado aquí en esta congregación yo he visto gente como Wilson y su ……, perdone que lo ponga en aprietos aquí, estos dos jóvenes están aquí, los conocemos hace muchos años y ustedes conocen a estos jóvenes, podrían estar por allí ahora mismo vidas destruidas, vidas como tantos jóvenes latinos desgraciadamente viviendo en un callejón sin salida, sin dar fruto. El destino de ellos era un destino de fracaso probablemente y sin embargo Dios los ha bendecido. Cuando yo veo a nuestros hermanos aquí casados con su hijita, ya otra por venir en el camino, y cada uno con sus estudios y trabajando como consejeros y bendiciendo vidas y bendiciendo su iglesia, con los niños, con los diáconos. Guau, yo digo, esos dos representan vidas que Dios ha fecundado, milagros que Dios ha hecho. Dios ha tornado el desierto en jardín florido y yo puedo señalar a muchos.

Pienso en Ana Andujar que quizás no me está oyendo, estaba aquí arriba. Ana llega a nuestra iglesia hace años atrás, triste, amargada, frustrada, un pasado infantil triste, y trágico hasta cierto punto, y Cristo entra a su vida y su temperamento cambia, su mirada hacia la vida cambia, Dios endulza su relación con su familia que fue una relación tortuosa y conflictiva y difícil. Está estudiando, tiene su buen trabajo, ha aprendido inglés, está embellecida y Dios está bendiciendo la vida de ella. Y cada vez que yo la veo, veo un milagro, Dios fecundando lo estéril.

Margarita Brito que no está aquí. Margarita, endemoniada, literalmente cuando la conocemos. Un pasado oscuro y con muchos problemas. Dios la liberta el día de Halloween de sus ataduras demoníacas, la primera parte porque después la segunda parte se dio en el basement de la iglesia allá en Cambridge, todavía lo recuerdo. Y esta joven que no ha estudiado, tronchó sus estudios, después entra otra vez a la universidad y con un inglés deficiente termina su primer título y consigue su maestría también y está trabajando para el departamento de escuelas y para un centro de recursos sociales aquí en Boston. Y yo la veo, y la veo casada, sus hijos yendo hacia adelante, con su casa, su esposo que la ama, y digo, he ahí una María que Dios fecundó. Cuando Cristo entra hizo un anuncio, yo no quiero que tu vivas una vida de ocultismo y de fracaso como tantas dominicanas, yo quiero que tu seas feliz, que tu des fruto, que tu seas bendecida, quiero borrar tu pasado, quiero fecundarte, quiero dar vida a través de ti, mi espíritu se va a posar sobre ti y lo que nazca de ti va a ser algo santo, algo maravilloso.

Y yo quiero decirte a ti, y a ti, y a ti, que Dios puede hacer lo mismo en tu vida, que Dios quiere fecundarte. Dios ha dado un anuncio en tu vida de que él no quiere que tu vivas una vida de anonimato y de normalidad y de mediocridad. A mí no me importa quién tu seas, mientras más difícil y menos prometedora sea tu vida, más yo me atrevo a decirte que Dios quiere cambiar esa situación y que ya Dios ha puesto un anuncio, un ángel ha venido a ti sin que tu lo identificaras como tal y te ha dicho, yo quiero fecundarte, y yo no quiero que tu vivas una vida anónima, te quiero sacar del anonimato y quiero infundir mi poder dentro de ti.

Esta gente que yo acaba de señalarle le han creído a Dios y Dios los ha puesto a dar fruto y todavía lo mejor está por delante. El mensaje de la navidad es el mensaje de la encarnación que Cristo ha venido para que tengamos vida y vida en abundancia. Nos ha puesto, como dice Juan 15:16 para que llevemos fruto y para que nuestro fruto permanezca.

En la vida de cada creyente, en el vientre de cada creyente, la matriz de cada creyente, y usted tiene una matriz y es un hijo de Dios, fructífera, hay un anuncio de vida allí, hay una vida de Dios que está por salir, quiere salir y todo depende de cómo reaccionamos a ese anuncio. Cada creyente en Cristo Jesús existe para vivir una vida rica, productiva, creciente, creativa, bendecida. Ese es el destino que Dios tiene para ti. Para eso has sido llamado, para eso has sido creado, como María y Elizabeth fueron creadas para una sola cosa: para dar a luz la vida de Dios y enriquecer el mundo por el resto de la historia porque caminaron sobre la tierra.

Cuando Cristo viene a nuestra vida nos dice, tu vas a dar fruto, vas a dar a luz la vida de Dios. Y hermanos, se supone que nuestra vida sea una vida de milagros y como en el relato navideño todo depende de cómo reaccionamos a esa promesa de que han de acontecer milagros con relación a nosotros.

Yo quiero que tu en tu mente comiences a cultivar una perspectiva de abundancia, como yo decía el domingo pasado, una perspectiva de que Dios me ha llamado a algo bello, a algo diferente, algo creativo, algo inmenso. Van a venir dificultades, como en el caso de Josué y Caleb. Claro que sí, hay gigantes que hay que pelear con ellos, hay tiempos de desierto. Claro que sí. Hay tiempos de guerra, batalla, imposibilidades que hay que confrontar. Hay que tomar la espada y hay que batallar pero el destino de Dios para ti es que tu entres a la tierra prometida y comas de la tierra que fluye leche y miel y que bebas de pozos que tu no cavaste y que vivas en casas que tu no edificaste. Eso es lo que Dios quiere.

Ahora, hay un terreno en el medio de lucha y de complejidad. Pero que novela hermosa no lo tiene, que historia de aventura no tiene un villano que vencer y dos o tres indios por allí con lanzas que te quieren comer. Pero eso es lo que hace hermoso el relato y es necesario para que el relato sea un relato noble y de aventura.

Ahora, es interesante que tanto María como Zacarías reaccionan extrañados cuando el ángel les dice que van a tener un hijo. Y las promesas y los milagros de Dios, como yo he dicho, siempre causan extrañeza en nosotros, siempre surge la pregunta, cómo será esto. Esa ama de casa que yo decía que de momento un día mientras lava los platos siente que quizás sería bueno que yo aprendiera a hablar inglés, la pregunta, bueno, cómo lo voy a hacer? Y entre ese momento de quiero aprender inglés, que es la visión, a cómo lo voy a hacer, hay una trayectoria. Entonces, hay que comenzar a caminar ese camino. Si ella, cuando dice, quiero aprender inglés, dice, hmm, que va, yo no puedo, no debo, no tengo tiempo, a dónde voy a ir, se van a reír de mí, estoy demasiado ocupada en la casa, los muchachos quién los va a atender mientras yo voy. Ya, si comenzó a pensar en todo eso, perdió la batalla antes de comenzar, murió en la película, al comienzo mismo. No hay película, es más, su héroe, la heroína murió. El anuncio, vino un anuncio pero cómo voy a hacerlo, cómo será esto. El momento del anuncio es el más peligroso de todos. Cómo reaccionamos ante el anuncio determinará lo que siga en la película.

Ahora, miren estos dos seres: María y Zacarías. María hace una pregunta técnica, esto es importante. Ella hace una pregunta técnica, una pregunta neutral y hasta cierto punto legítima y recibe una explicación que satisface su curiosidad. Bueno, cómo será esto. Bueno, el espíritu del Señor reposará sobre ti y te va a fecundar con su vida y el ser que nazca va a ser Hijo de Dios, así que no te preocupes, esa es la manera. María, porque mucha gente se ha preguntado, bueno, por qué María hizo una pregunta y Zacarías hizo una pregunta y al pobre Zacarías le tocó la java, como dicen, le pegaron a él con el mazo y a María la dejaron libre. Yo creo que hay una diferencia entre las dos preguntas y eso es muy importante también.

Cómo uno le pregunta al Señor, si le pregunta con incredulidad o si le pregunta como buscando un poquito más de respuesta, de elaboración, dame una idea de cómo hacerlo, dame la estrategia, dame cuál es el plan que tu tienes. Eso es lo que tu tienes que hacer, cuando viene a tu vida un deseo de hacer algo grande, diferente, imposible, difícil, complicado, pregúntale al Señor, ok, Padre, cuál es la estrategia que vamos a seguir? Siéntate y desarrolla el plan. Pídele al Señor iluminación. Pídele al Señor sabiduría, claridad, eso no está malo. Hay que espiar la tierra. Espiar la tierra no tiene nada de malo. Lo importante es que cuando la espías no vuelvas con incredulidad como los diez hicieron.

Ahora, Zacarías sí pregunta con incredulidad y por eso el relato dice que el ángel le dijo, como tu no creíste, ahí está la cosa. El ángel tenía un entrenamiento psicológico bien fuerte. Tomó unas clases de psicología allá en el cielo, son mejores que las de aquí abajo. Y él entendió que la pregunta de Zacarías era una pregunta incrédula. Ah, pero que va, como va a ser eso si yo soy viejo, ella también. Hubo un discernimiento diferente. La pregunta de María es una pregunta técnica, neutral, bueno, cómo será esto. La pregunta de Zacarías es, cómo será, cómo voy yo a saber que eso es verdad y quién eres tu, dónde están tus credenciales de ángel. Enséñame tu posición angelical o si eres ángel o si me están jugando un chiste malo estos sacerdotes compañeros míos. Zacarías pregunta con incredulidad, a pesar de que conoce las Escrituras y pide una señal. Y la señal que le dan es una señal de que va a quedar mudo y humillado hasta que compruebe la fidelidad de Dios.

Zacarías que era un sacerdote, otra cosa, al que mucho se le da mucho se le demanda. María es una mujer sencilla, es una doncellita, no ha estudiado la Biblia, probablemente no sabe ni leer ni escribir. No conoce los relatos bíblicos excepto así, de paso. Zacarías es un hombre educado, un sacerdote, debiera, he should know better. Él debiera saber que allá atrás hay un relato de otra vieja que concibió, se llamaba Sara, que interesantemente le pasó algo parecido. Porque a Dios le encanta fecundar a la gente que no puede dar a luz, ¿sabe? Ese es uno de los relatos grandes de la Escritura, uno de los constantes, los paradigmas grandes de la Escritura. Dios le encanta fecundar a gente que no puede dar a luz, por eso él siempre escoge las personas más claramente marcadas como imposibles de dar a luz. Y cuando Dios quería que otro profeta suyo bien poderoso, Abraham, fuera una señal para toda la humanidad de su hijo, de paso, porque la vida de Abraham sigue ciertos paralelos con la vida de Jesucristo y Dios, se le aparece y le dice, tu y tu mujer van a tener un hijo.

Y miren que interesante este otro relato en Génesis, cientos de años atrás, donde vienen dos ángeles a la casa de Abraham y le dijeron, dónde está Sara, tu mujer? Y él respondió, aquí en la tienda. Entonces uno de los ángeles le dijo, de cierto volveré a ti. Este es el ángel del Señor, y según el tiempo de la vida, es decir, los 9 meses que una mujer tiene para dar a luz, he aquí que Sara, tu mujer, tendrá un hijo. Y miren que interesante esto, y Sara escuchaba a la puerta de la tienda que estaba detrás de él y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada, y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres, y qué hizo Sara? Se rió pues Sara entre sí diciendo, después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo, ja, ja, ja. Entonces Jehová dijo a Abraham, ¿por qué se ha reído Sara? Diciendo será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja. ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti según el tiempo de la vida Sara tendrá un hijo y Sara se asustó porque el ángel se molestó de su incredulidad. Y Sara negó diciendo, no me reí porque tuve miedo, y él dijo, no es así sino que te has reído.

En otras palabras, el Señor no le gusta que le digamos, no, no me vengan con esa, tu sí te reíste y ten cuidado la próxima vez. Y estas son, veo el tiempo, que rápido se ha ido el tiempo, pero amen. Yo voy a cortar porque quiero ser prudente. Ya he sido imprudente, ni siquiera me he dado cuenta de la hora que es. Pero we’ve had a good time, lo hemos pasado bien, ¿verdad que sí?

Pero hermanos, se me quedó el sermón a mitad pero quizás lo voy a continuar el domingo que viene. Pero mire, váyase hoy de aquí con esa cosa, bien importante que Dios quiere fecundarte primeramente. Dios quiere que tu vida sea una vida de poder y de fruto, de abundancia, de riqueza, de creatividad. No te conformes con esos relatos y esos esquemas de infertilidad y de anonimato y de mediocridad. Renuncia a eso, renueva tu mente. Llénate, imprégnate con los paradigmas de la Escritura. Cree que el Señor tiene algo para tu vida y cuando tu sientas que Dios te llama a hacer algo o que algo suceda grande en tu vida, no te pongas a pensar cómo será esto, imposible. No, si le haces una pregunta al Señor, pregunta más bien, ok, Señor ahora dame el plan, cómo va a ser esto. No albergues la duda porque el milagro sea tan grande, tan imposible que parezca que eso es tu imaginación. Créele al Señor. Espera cosas grandes en tu vida. Vive tu vida con la expectativa de que Dios va a hacer algo grande y vive a la luz de esa visión. Atrévete a dar pasos de fe, lánzate en el nombre del Señor. Cree que Dios te ha llamado a hacer proezas y renuncia a la idea de que tu has sido llamado simplemente a vivir una vida normal, común y corriente. Tu no eres normal, tu eres un hijo de Dios. La vida de Dios vive dentro de ti. Ese es el anuncio, lo que hace posible eso es la navidad, la encarnación, la venida de Jesús que nació bajo un signo de milagro rotundo, de la nada a la vida.

Y eso es el milagro reducido a su estructura más básica de todas, de cero a infinitud. Ahí está lo esencial de un milagro y eso es para ti y para mí y es para esta iglesia. Al Señor le encanta hacer con cosas pequeñitas cosas estrepitosamente grandes. Que el Señor te bendiga.

Ponte de pie. Y cree que la navidad es todos los días para el que cree. La navidad no fue algo que sucedió hace dos mil años, la navidad es hoy para ti y para mí. Padre, imprégnanos con tu vida y ayúdanos a ser hombres y mujeres que no pongan trabas a tus intensiones de fecundarnos y bendecirnos. Ayúdanos a ser como María, abrir nuestra matriz para que tu hagas lo que tu tienes que hacer en ella, tu operación, tu extraña operación, Señor.

Yo bendigo a mis hermanas y mis hermanos, los fecundo con la bendición de tu espíritu en esta mañana. Declaro sobre ellos milagros, milagros, milagros. Sácalos de aquí con tu bendición. Señor, sella esta palabra en nuestros espíritus y comienza conmigo.

Father, bless us with the absolute certainty that you are the same yesterday and forever and that you want to do miracles of fertility and blessing and creativity in our lives, that you have incredible things ahead for each of us. You want to impregnate us with your glory, your life and let us be like Mary, like Elizabeth, men and women whose womb is ever ready for you to come in and bring the life of Christ in us and through us. We thank you this morning, Father. Lead us now in safety and joy into our normal lives, to live lives that are not normal. We bless you, we glorify you.

Gracias por lo que has hecho posible en este día, Señor en el nombre de Jesús y el pueblo de Dios dice, amen. Están bendecidos.

Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 21 de diciembre 2008 en Congregación León de Judá Oir | Ver (100K) | Ver (400K)

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Sin Amor Nada Vale

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 26, 2009

Mercedes Lopez de Miranda
Mercedes Lopez de Miranda

En este año más que nunca Dios me ha guiado a meditar sobre el amor. Es posible que sea que uno llega a cierta a edad ya empieza quizás a revaluar su vida y ver cómo está en las cosas importantes de la vida. Fue el año que también cumplimos 25 años de casados, y fue el año que una de nuestras hijas se casó. Y fue el año donde por primera vez estamos experimentando lo que es ser abuelos. Y todas esas cosas hacen que uno medite con profundidad cómo ha llegado ahí y cómo puede mejorar para el futuro.

Y he descubierto que el mayor tesoro que yo tengo es el amor de mi Padre celestial. Es la conciencia de su presencia en mi vida el hecho de que él es el que pilotea mi avión y que todos los aspectos de mi vida están bajo su control y que a él nada se le escapa, aún lo que yo no veo él lo ve. Y yo le quiero decir en esta noche que el amor de Dios es invariable. Siempre ha estado y siempre estará sobre ti. Ninguno de nosotros es un error y ninguno de nosotros escapa a los ojos de amor de nuestro Padre.

Nuestro Dios es un Dios que busca, él busca a sus hijos con celo y con pasión y desea tener un trato personal e íntimo con cada uno de ustedes. La palabra dice en Jeremías, con amor eterno te he amado. Es un amor que nunca termina. El amor de nuestro Padre se manifiesta en todos los aspectos de nuestra vida. Comienza con la visión y el futuro, el destino que él ha puesto en cada uno de nosotros. Se manifiesta en su perdón, en la atención a todos los detalles de nuestra vida, al proveer a todas nuestras necesidades, y aún en su consuelo y ne la afirmación sobre quién es cada uno de nosotros.

Y yo he aprendido que a Dios le agrada mucho lo que hacemos por su Reino, pero que aún más le deleita quiénes somos en él, le importa quiénes nosotros somos en nuestra privacidad, cuáles son nuestras motivaciones y nuestras actitudes. Y los momentos donde yo siento más el amor de Dios y la presencia de Dios no es en los momentos de hacer sino en los momentos de ser, cuando soy su hija y en esos momentos en que me concentro en saber quién soy en él y recibir sus tiernas palabras de amor y su abrazo amoroso y aún su palabra de corrección. Así que esos son los momentos más importantes, más significativos en mi caminar cristiano.

Esta es la primera vez yo creo que hacemos este dúo. Tenemos que hacerlo más a menudo como te digo. Siempre le estoy diciendo que debe predicar más, ¿verdad que sí? Amen. Así que yo estoy dispuesto a traducir cuando tu quieras.

Y quiero que vayamos a la palabra en el pasaje por excelencia sobre el amor, sería obviamente Primera de Corintios 13 y vamos primero a leer del primero al versículo 3 que dice así:

“… si yo hablase lenguas humanas y angelicales y no tengo amor vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retine. Y si tuviese profecía y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo amor, de nada me sirve….”

Así que eso es una confirmación de lo que estaba compartiendo anteriormente que por más grandioso que sea lo que nosotros hagamos no vale absolutamente nada si no está gestado y bañado en amor. Y seguimos leyendo en el mismo pasaje, Primera de Corintios 13, versículo 4 a la primera parte del versículo 8 y ahí dice:

“… el amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injustita más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta….”

Y la última parte que vamos a leer dice, “… el amor nunca deja de ser…”

Este es el amor que yo aspiro tener en mi vida. Quizás muchos de ustedes han oído acerca de que el amor no es un sentimiento, ¿verdad? Aunque parte es sentimiento sino que es más bien una decisión. El amor tiene que estar fundamentado en un genuino deseo de honrar a Dios y cuando proviene de esa fuente del amor inagotable de Dios es cuando entonces se convierte, tiene un poder sobrenatural. Nunca subestimes el poder de los actos de amor que tu haces en el nombre del Señor.

Y en este final de año yo quiero extenderle tres retos con relación a lo que es el amor. El primero es dedícate a conocer a tu Padre como él es. Trata de desechar la imagen mundana que tu has adquirido en tu vida acerca de quién es Dios. Todos tenemos que hacer eso porque no conocemos a Dios como él es de verdad y actuamos muchas veces y reaccionamos contra Dios en maneras que, como hemos aprendido en nuestra vida, en base a nuestras experiencias en la vida.

Así que yo quiero animarles a que abra su corazón a Dios como el corazón de un niño. Greg estaba haciendo alusión a ese mismo principio. Cómo un niño pequeño se acerca a su padre amoroso; lo hace con libertad, con abandono, con confianza. Se trepa en la falda de su papá y se aprieta al regazo de su papá, busca la protección cuando la necesita, el consuelo cuando lo necesita, le trae su juguetito dañado para que su papá se lo arregle, y muchas veces hemos aprendido a tratar a Dios con mucho formalismo, aunque lo que él desea es que vayamos a él como un niño.

Así que ese es el primer reto que quiero hacer, dedícate a conocer a Dios, los atributos de Dios como él es, porque en eso vas a tener libertad.

Ahora me vino a la mente cuando yo recibí el bautismo del Espíritu Santo lo que el Señor me repitió una y otra vez era la frase, amor de padre, amor de padre es. Como por una hora Dios me repitió eso, amor de padre, amor de padre es. Y fue cuando comencé a tratar a Dios como mi papá de verdad porque antes de eso para mí era un Dios formal, lejano, un juez. Y de ahí en adelante todo cambió, ahí tuve la libertad de acercarme a él como su hijita y de llamarlo por primera vez mi aba, mi papá. En mi mente yo sabía que esa era la imagen que yo debía tener y desde ahí pues Dios ha seguido revelándose a mí y ha puesto en mí hambre de buscar de él como mi papá y me ha hecho una persona mucho mejor por eso porque me ha completado y me ha libertado.

El segundo reto que quiero extenderles es que no te conformes en cómo tu amas hoy. Aspira a crecer en el amor. Evalúa dónde tienes que cambiar, ¿amas como esa descripción que acabamos de leer de Primera de Corintios 13? Reconoce tus faltas. Sabes que muchos de nosotros nos quedamos estancados y nos conformamos con un amor mediocre cuando en realidad tenemos todos los recursos del cielo para poder amar como Dios ama, y seguir creciendo en el amor de Dios.

Así que eso sería, pídele a Dios que transforme tu corazón de manera que puedas aprender a amar como un niño. Un principio de la consejería es que si no hay cambio, no hay cambio. Así que si tu quieres mejores relaciones con tu cónyuge, con tus hijos, con tus hermanos, con tus compañeros de trabajo, vecinos, cualquier persona que sea, entonces tienes que hacer cambios. Así que ese es el otro reto.

Y dentro de eso también, no esperes a que otros cambien para que tu cambies. Muchas veces nos quedamos estancados en la misma situación porque señalamos al otro como el primero que tiene que hacer el cambio, cuando en realidad nosotros podemos empezar. Y lo maravilloso es a veces cuando hacemos aquello, incorporamos cambios positivos en el amor, en el trato con los demás, vemos que eso libera una disposición quizás de Dios para él obrar en la situación porque estamos siendo obedientes a Dios de hacer lo que él ha mandado a hacer.

Así que el primer reto es dedícate a conocer a Dios como él es, a tu Padre como él es. Aspira a crecer en el amor, y el tercero es crece en tu demostración de amor hacia otros. Cada uno de nosotros es un embajador de amor del Señor. Un hogar donde reina el amor, donde impera la gracia es el mejor testimonio que puede haber del poder transformador de Cristo y es el lugar donde estos niños que estaban aquí al frente y tantos más van a aprender a amar.

Así que, querido hermano, querida hermana, no importa tu edad, tu estado civil ahora mismo tienes dentro de poco tiempo, 365 días de oportunidades delante de ti para demostrar amor genuino.

Así que yo te animo a que aproveches al máximo cada día. Amen. Pues vamos a orar para que así sea. ¿Por qué no nos ponemos de pie? Pedimos que el Señor haga eso posible, crecer en el amor genuino de Dios, manifestarlo y también expresarlo.

Gracias Señor, nos presentamos Señor delante de ti, tal como somos y te pedimos, Señor, que tu nos ayudes a entender mejor cómo llegar a conocerte a ti como tu verdaderamente eres. Padre, nos presentamos delante de ti como somos y te pedimos que tu hagas cambios en este año en nuestra vida de manera que podamos ser más sensibles a tu amor.

Señor, abre nuestro corazón para ser más sensibles a tu amor. Padre, ayúdanos a crecer en ser como niños para llegar a ti como tu quieres que lleguemos a ti, con abandono, con entrega, con alegría, con amor. Yo te pido, Señor, que en cada hogar haya una transformación primero por el poder de tu amor, por la eternidad que tu pones en el ser humano, por la gracia tuya sobre cada vida. Y Señor, por los cambios que cada uno de nosotros va a establecer en su hogar, en todas nuestras relaciones, de manera que verdaderamente demos testimonio de tu amor.

Ayúdanos a amar, Señor. Padre, cuando se nos hace difícil ayúdanos a amar. Ayúdanos a amar a aquel que nos ha herido, y te pido también, Señor, que tumbes toda barreras que nos impide amar como tu quieres que amemos. Padre, que tu amor sanador sea la marca de cada persona aquí, de cada familia, Señor, enséñanos, Señor. No podemos en nosotros mismos, en nuestra fuerza, dependemos de ti, como niños nos sentamos en tu regazo, te pedimos, Señor, tu amor y nos refugiamos en tu amor, nos deleitamos en tu amor y nos preparamos para amar también a otros. Gracias, Padre, amen, en el nombre de Jesús, amen, amen. Gloria al nombre del Señor. Buen fundamento para comenzar el año recordando el más básico de los principios espirituales: el amor de Dios en nuestra vida manifestándolo, sintiéndolo y aprendiendo el amor de Dios y de ver a Dios como él es. Gloria al Señor.

Sermón de Mercedes Lopez de Miranda grabado 31 de diciembre 2008 en Congregación León de Judá Oir | Ver (100K) | Ver (400K)

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EL PODER DE LA FE PARTE 2

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 26, 2009

Dr-Roberto-Miranda
Dr-Roberto-Miranda

Quiero invitarlos a buscar de nuevo en Segundo de Crónicas, Capítulo 20. Recuerdan ustedes que ahí estuvimos el domingo pasado en ese texto y dijimos que como no lo pudimos terminar íbamos a continuar hoy con él porque tiene todavía muchas enseñanzas que darnos y se me quedó la mitad del sermón en el tintero, como dicen por allí, y quería terminarlo porque es un sermón muy, cómo dijéramos, fructífero, tremendamente ungido, mucha enseñanza. Recuerdan que en este año Dios nos ha dicho que él quiere que caminemos por fe, caminemos en fe, que aprendamos a ser un pueblo de fe, un pueblo que le crea a Dios. Y yo, mi promesa y mi compromiso es en todo lo posible tener una serie de sermones que nos ayuden a entender esos principios de fe.

Dice la Biblia, el justo por la fe vivirá o por su fe vivirá. Es decir, la estructura esencial del Reino de Dios es fe, esa es la energía básica, es la mentalidad básica, es el fundamento básico, es el paradigma para usa una palabra dominguera básico del pueblo de Dios, es la fe. El hombre, la mujer de Dios no vive la vida y no procesa los eventos y las circunstancias de la vida como los procesa la persona que no conoce a Dios. El hombre, la mujer de Dios, el hijo de Dios tiene que ir haciendo un cambio en su mente, tiene que cambiar de forma de pensar y entonces vivir la vida a la luz de principios muy diferentes a los principios que se usan en el mundo. Y por eso requieren lo que la Biblia llama una renovación de la mente, una transformación, un cambio de forma de pensar.

En la Biblia se habla de metanoia, eso es en el griego original, meta noia, meta en griego quiere decir cambio, y noia es mente, entonces una de las cosas esenciales, cuando uno entra en los caminos de Dios uno tiene que cambiar de mente. Es como si a una computadora le sacan el hard drive antiguo que tenía y le ponen otro hard drive. Es como, la gente que usa computadoras PC, personal computers, y las personas que usan Apple, son como dos naciones diferentes. La gente que le gusta la computadora Apple juran que son mejores y es como una cultura diferente y así la gente que usa las PC, las computadoras Dell o Hewlett Packard o todo esto, tienen otro programa, otra forma. Las dos hacen prácticamente lo mismo pero son como dos culturas diferentes. Y así pasa con el pueblo de Dios, el pueblo de Dios tiene una computadora diferente y procesa los asuntos de la vida en una forma diferente, un programa diferente. Y ese programa se llama fe. Ahora fe, es una cosa muy compleja. Fe tiene muchas capas y muchos elementos dentro de ello. Pero lo principal es eso que tenemos que cambiar de mente.

¿Cuánta gente entra a los caminos de Dios y no cambia de mente? Se quedan igualitos como eran, son dementes pero no cambian de mente. Y Dios quiere que cuando entremos a sus caminos aprendamos a funcionar y pensar en una forma diferente. Y uno de los textos más poderosos en ese sentido es Romanos, Capítulo 12, creo que es, no tiene que buscarlos, si quiere búsquelo pero, dice allí que no se conformen, no se acostumbren a esta época en que ustedes viven, sino, dice, transfórmense por medio de la renovación de su mente. En otras palabras, mucha gente, muchos cristianos nunca cambian de actitud y de manera de pensar, están en la iglesia pero la iglesia no está en ellos. Entonces, cuando viene el problema en la vida, cuando viene la oferta de trabajo, cuando viene la oportunidad de escoger un compañero de matrimonio, cuando viene la oportunidad de definir su forma de hacer negocios o de finanzas usan lo que la cultura les dice que deben hacer y conjugan la vida conforme a los patrones seculares racionales, mentales de la humanidad que no conoce a Dios.

Ahora, el hijo de Dios, la hija de Dios se supone que cuando entra a los caminos del Señor entienda que está entrando como a otra dimensión donde hay leyes diferentes, donde algo parece que es un animal pero es un ave, y otra cosa parece que allá en ese mundo dos y dos son diez, no son cuatro. Y entonces uno tiene que aprender una matemática diferente, una aritmética diferente, una ciencia diferente y mucha gente no hace esa transición entonces es importante que ustedes entiendan, hermanos, que al ustedes entrar a los caminos de Dios hay un cambio que se espera. Usted ya no piensa como piensa la gente común y corriente, hay una matemática diferente y esa matemática está basada en fe. Hay matemáticas que están basadas en el principio de decimal, otras son binarias o lo que sea, nosotros usamos una matemática basada en el número diez, uno a cero, uno, dos, tres, cuatro, nueve, diez, y ahí se repite. Hay diferentes matemáticas, así pasa también, hay diferentes modelos. Hay un modelo que es el modelo bíblico, el modelo espiritual y Dios quiere que usted aprenda. Y mi deseo en esta serie es ayudar aunque sea un poquito en su vida y compartir con ustedes principios que les ayuden a pensar en otra manera y que sea esa manera bíblica. Y al examinar estos textos yo espero extraer de ellos verdades que se pueden aplicar a cualquier situación universal.

Una larga introducción, ¿verdad que sí? Vamos al texto ahora, Segunda de Crónicas, Capítulo 20, y les voy a resumir simplemente. Usted puede irlo leyendo mientras me escucha. ¿Qué vimos allí el domingo pasado? Una crisis: el rey Josafat, un hombre que es, como yo decía, un hombre común y corriente, normal, es un rey pero no es un gigante espiritual, no es un hombre tremendamente espiritual y consagrado, tenía sus errores. Pero era un hombre que le creía a Dios y tenía eso, que tenía fe. Y Josafat recibe una terrible noticia de que viene un ejército muy poderoso contra Judá y que están a unas millas de distancia y se van acercando poco a poco y ese ejército es tan poderoso que Israel no tiene fuerzas para resistirlo, se requiere algo sobrenatural porque humanamente no hay posibilidades.

Y Josafat, ¿Qué hace Josafat? Clama al Señor, convoca a una gran reunión de parte del pueblo. Llama a todo el mundo a reunirse en la plaza de la nación y allí oran al Señor y claman a Dios. Y en la reunión de momento al clamor del pueblo Dios responde hablándole a un hombre que está allí, un hombre de Dios que se llama Jaaziel, y Jaaziel recibe el espíritu de Dios. Yo decía el domingo pasado, que importante es que en nosotros haya fe para recibir el espíritu de Dios cuando viene a nuestras vidas y que podamos discernir lo que Dios nos está diciendo, y que haya un pueblo que crea en los dones del Espíritu Santo que son para todos los tiempos. Porque si en una iglesia no se cree que Dios habla en forma sobrenatural, ¿saben qué? Dios no va a hablar. Pero donde hay un pueblo de fe como este pueblo que le creyó a Dios y se reunieron para orar y un líder, o líderes que creen en Dios, hay oportunidad para que el Espíritu Santo hable.

Dios habló a través de Jaaziel, Dios le dio a Jaaziel en ese momento una palabra profética, y eso es muy importante para lo que voy a decir. Le dio una palabra profética donde Jaaziel le dijo al pueblo, ¿saben qué? no miren a esta multitud, no le teman por grande que sea, que viene contra ustedes, miren hacia Dios y crean que Dios está con ustedes. No tienen que pelear porque la batalla es de Dios y no de ustedes, les dijo Jaaziel. Que importante es, hermanos, que nosotros las luchas de la vida las emprendamos creyendo que no estamos solos.

Estos son tiempos difíciles. ¿Cuántos saben que estamos viviendo tiempos difíciles? Las estadísticas económicas son negativas, y hay intimaciones de sequía y carencia en el aire y si usted cree que solamente está usted contra el mundo hay toda la razón para desesperarse. Pero si usted cree que usted no está solo y que la batalla es de Dios y no solamente suya, eso le va a dar fuerza y ánimo para seguir adelante.

Y yo espero que ustedes, mis hermanos, sepan que ustedes no están solos. Y el Señor ha dicho, yo estaré contigo dondequiera que tu vayas. Y eso no se lo dijo Dios solamente a Josué sino que se lo dice a cada hijo de Dios. El Señor Jesucristo dijo, hoy aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Estos son tiempos, hermanos, para que cada hijo de Dios cuando vea esa multitud que viene en contra de uno, sepa que la batalla no es suya sino que es de Dios con usted y que usted le crea al Señor. Estos son tiempos para que el pueblo de Dios aprenda a vivir por fe, aprenda a vivir conforme a los principios de la Escritura. Dios nos está dando el privilegio, hermanos, que no tienen muchas otras generaciones de vivir en tiempos donde se va a hacer más importante que nunca que nosotros pongamos en práctica los principios espirituales y que se ponga a prueba nuestra fe y que nos veamos obligados a vivir por fe. Porque ¿saben qué? muchas veces nosotros como que vivimos por fe, pero por si acaso reservamos también otro recurso, por si nos falla la fe y como que somos binarios y bicamerales y somos un poquito de fe y un poquito de carne y de mente humana. Eso se llama ser de doble ánimo y el Señor dice, mire, el que sea de doble ánimo no espere que va a recibir nada del Señor.

Pero yo creo que estamos viviendo unos tiempos que van a poner a prueba a la gente y yo no creo que solamente con respecto a las finanzas, yo creo que estamos entrando en tiempos difíciles de la humanidad y en esos tiempos verdaderamente se va a decir el justo por su fe tendrá que vivir. Donde vamos a tener que poner a prueba los principios espirituales y donde la gente va a tener que decidir si es de Dios o si es del mundo, donde no va a ser suficiente tener una capa de espiritualidad y de religión sino que va a tener uno que ser genuino y auténtico. La espiritualidad va a tener que ir hasta la raíz misma.

Usted ha visto esas maderas hoy en día que tienen una capita de madera buena y abajo es cartón, hay pisos hoy en día que usted los pone, los que son carpinteros saben eso, hoy en día hay pisos que tienen un milímetro de buena madera y abajo es plywood o madera bien barata. Pues ¿saben qué? Dios, y así son muchos cristianos, tenemos una capa evangélica por encima, pero debajo lo que hay es cartón o plywood. Y Dios nos va a probar por fuego.

Y dice la Biblia que cuando seamos probados por fuego se va a ver si hay paja, si hay madera o si hay acero y joyas preciosas. Y Dios no quiere gente con una capa evangélica, Dios quiere gente que se le mete un tornillo hasta abajo es madera buena. ¿Cuántos pueden decir amen a lo que estoy diciendo? No sé, a mí me gusta esa comparación, no se si le gustó a usted, a mí me gustó. Porque muchas veces, como les digo, vivimos con una capa religiosa por encimita nada más pero por debajo lo que tenemos es carnalidad y humanismo. Y Dios quiere que nosotros, estos tiempos que estamos viviendo que aprendamos a ser gente de fe ciento por ciento.

Esta gente que estaba aquí estaba en crisis. No les podía salvar su ejército, no les podía salvar su estrategia, no les podía su economía, no tenían aliados que pudieran venir a sus recursos, se vieron obligados a tirarse a los pies del Señor y decir, Padre, ten misericordia de nosotros.

Óigame es bueno a veces estar contra la esquina porque ahí a veces salen cosas que ni siquiera sabíamos que teníamos. En tiempos de prueba es donde el pueblo de Dios verdaderamente saca lo que tiene. Dice la palabra de Dios que vuestra fe siendo probada como el oro redunde en bendición y en gloria para el Señor.

Y yo creo que como Josafat y el pueblo de Israel nosotros vamos a tener que creer que Dios está con nosotros porque sino vamos a desmayar y nos vamos a deprimir. Mire, y esto quizás no era lo que estaba en mi sermón pero es parte del sermón y es parte de ese concepto de vivir por fe.

Hermanos, mire, yo le decía alguien antes de ayer, tenía una conversación por teléfono, esta persona perdió su trabajo, es una persona trabajadorísima, yo lo conozco de varios años, una persona muy diestra en su trabajo manual que hace, y ha sido muy bendecido y prosperado. En estos días se ha quedado sin trabajo y está bajo presión económica, y en nuestra conversación nos dimos ánimo y yo le decía a él que en última instancia, hermanos, la carta final que se juega el hijo de Dios, usted sabe que hay una carta que nadie le puede quitar a usted, aunque todo el mundo se despedace sobre usted y encima y al lado de usted, hay una carta y es que usted sabe que su alma nadie la puede tocar, su espíritu el diablo no lo puede tocar y que usted es un ciudadano de la eternidad, usted no es de este mundo. Y dice la palabra que teniendo sustento y abrigo debemos estar contentos con eso.

Y ¿saben qué? cuando yo pienso en nuestra vida, hermanos, mire, nosotros estamos tan llenos de tantos juguetes en nuestra vida que no son necesarios para la vida, tenemos tostadoras que te cantan cuando terminan de tostar, tenemos camas que uno se mueve y el otro no lo siente, tenemos teléfonos con 17 diferentes sonidos que usted le puede poner el que usted quiera, y carros que prácticamente nos abren la puerta y nos invitan a entrar y nos la cierran después, y tenemos tantas cosas que en realidad no son necesarias para la vida. Y a veces Dios nos quita todos esos andamios y nos deja en centro nada más para que aprendamos que mire, yo no necesito tanto juguete, yo no necesito comer chicken cordon bleue con aceite de oliva virgen y que esto y que lo otro. Mire, si Dios me ha dado un plátano vacío con un poquito de aceite, una cebollita con vinagre, yo estoy feliz con eso. Uno no necesita tanto para.. quien sabe si Dios quiere que por un tiempo aprendamos a ir al centro nada más de la vida y a estar contento con eso hermanos. Uno no necesita tanto para vivir.

Mire, tres cuartas partes del mundo vive con un quinta parte de lo que nosotros tenemos. Y a veces nosotros vivimos como allí que si pierdo esto, si pierdo lo otro me voy a morir, me voy a pegar un tiro. Mira, tu vas a descubrir que no lo necesitabas después de todo y que algunos de nosotros necesitábamos menos calorías de todas maneras y qué bueno ahora ya no tenemos que preocuparnos de que tengo sobrepeso.

Mire en última instancia dice el Señor es sustento y abrigo, usted necesita un techo sobre su cabeza, una comidita para comer y una ropa que vestir, eso es todo. Lo demás eso es icing on the cake, como dicen, eso es crema sobre el bizcocho. Y esa es la carta que yo al final digo, mira, al final de cuentas yo soy un hijo de la eternidad, al final de cuentas nadie me puede arrancar la bendición de ser un hijo de Dios. Mi destino está asegurado.

Ahora, dentro de eso yo sí voy a pelear por mi bendición aquí en la tierra, pero no me voy a aferrar a ella. Así que yo le digo a los hermanos, miren, lo que tenemos que hacer es hacer un ejercicio mental y es pensar en la peor situación que pueda suceder en mi vida y pensar, ok, bueno, digamos si yo pierdo mi casa y pierdo mi carro, ¿puedo yo seguir viviendo? Y usted se va a sorprender que la respuesta es sí. Usted puede seguir viviendo. Ok, haga ese ejercicio en su mente, entrégueselo todo al Señor, y diga, Padre, lo que tu me quieras devolver devuélvemelo y lo que te quieras llevar, llévatelo. Eso es tuyo de todas maneras, y ¿saben qué? Dios le va a decir, no te preocupes, perdiste eso pero te voy a dar como Job diez veces más de lo que tenías. Uno siempre puede volver a comenzar.

Si pasara lo peor, que no tiene que pasar, no tiene que pasar, no estoy diciendo que va a pasar, pero si pasara lo peor tu vas a descubrir que aún así todavía tu tienes todo lo que tu necesitas para ser una persona feliz. La palabra del Señor dice, aunque mi padre y mi madre me dejaran con todo Jehová me recogerá.

Y yo creo que es importante que nosotros desprendamos de nuestro corazón la avaricia, la vanidad, el materialismo, el apego a los juguetes y que aprendamos a vivir en el Señor. La Biblia dice, no solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Es una invitación al hijo de Dios a vivir en los principios del espíritu y no en las cosas de la carne. La persona que ama la materia nunca va a ser libre, va a estar encadenada y esclavizada a la materia. El cristiano que se despega de la materia entonces es el único ser que puede disfrutarla verdaderamente porque los demás son esclavos de la materia.

Ahora, cuando tu puedes vivir sin la materia entonces puedes disfrutar de la materia. Eso es que te estoy diciendo es muy profundo, escúchalo y medítalo bien. Cuando tu te has liberado de las cosas materiales y de los objetos y del dinero, entonces cuando Dios te da el dinero y te da los objetos tu puedes disfrutarlos, y si te los quitan vendrán otros mejores todavía. ¿Cuántos de nosotros vivimos pobres en nuestros países y llegamos aquí y Dios nos ha bendecido y nos ha prosperado? Y miren a veces éramos más contentos antes que ahora porque ahora todas las cosas que tenemos nos mantienen despiertos de cómo las vamos a retener.

Dice la Biblia que dulce es el sueño del trabajador, coma mucho o coma poco, dice, pero al rico no le dejan dormir las ganancias, dice la Biblia y a veces nosotros tenemos tantas ganancias que no dormimos bien. Y sin embargo la gente pobre se acuesta y pone la cabeza sobre la cama y a veces se quedan dormidos inmediatamente. Se levantan por la mañana, cogen una hierbita, hacen un te y un pedazo de pan con un poquito de mantequilla si acaso y están felices. Y los niños crecen saludables y aman a sus padres y no es que yo esté glorificando la pobreza, le estoy diciendo, yo amo las comodidades, pero no quiero depender de ellas.

Y por eso es que yo digo que en este tiempo quizás Dios está llamando a muchos de nosotros a aprender verdaderamente dónde reposa tu felicidad, en qué. Es una invitación a visitar lo esencial y a vivir por lo esencial. Nos están quitando todos los andamios para que entendamos que tenemos que vivir por fe. Y gloria a Dios. Después quiero hablar sobre eso, de cómo uno puede vivir en tiempos de sequías y ser feliz.

Y una de las cosas que voy a decirle aquí, aunque de nuevo, me estoy apartando un poquito, pero no, esto es parte del sermón. Mire, una de las cosas que vamos a tener que aprender es aprender a vivir en comunidad más. Esta es una sociedad individualista, cada uno, válgasela como pueda, sálvese como pueda. Everybody on his own y cada cual independiente. Es una sociedad atomizada donde no hay verdadera comunidad compasión, compañerismo, espíritu de familia, de amistad, de apoyo mutuo. Y en estos tiempos de sequía Dios quiere que nosotros nos apoyemos mutuamente.

Mire, si usted ve alguien que necesita y usted tiene, compártalo. Ojalá llegara un día en que tuviéramos que hacer una reunión aquí en León de Judá por la mañana y traer todo el mundo un poquito de comida y compartirlo todos aquí como se pueda. Gloria a Dios si es así, mire, amen, es un privilegio vivir en comunidad. Es un privilegio si usted sabe de un trabajo, pues refiere a su hermano. Estas ocasiones son ocasiones para que las comunidades se estrechen lazos, que cada uno se convierte en guarda de su hermano, que nos invitemos a comer a la casa, que nos refiramos de recursos que sabemos, que nos demos ánimo unos a otros, que apreciemos más los momentos de compañerismo y de conversación, que amemos más nuestras familias, que compartamos nuestros temores unos con los otros. Que lindo es eso.

Sabe que en las sociedades industrializadas y ricas lo que primero se pierde es ese sentido de compañerismo, la gente se convierte en gente egoísta, gente materialista, gente que piensa en ellos, en lo suyo. Por eso es que esta crisis ha venido a esta nación, porque el egoísmo ha cundido en las corporaciones, las finanzas, el gobierno, por eso estamos como estamos, porque eso no es un buen fundamento para una cultura y una comunidad. La comunidad se nutre donde hay compasión, donde hay amor, donde hay compañerismo, donde hay compartir recursos, donde el fuerte ayuda al débil y cuando el débil se fortalece entonces ayuda al fuerte que quizás entonces está débil. Eso glorifica a Dios.

Y cuando una sociedad fluye conforme a principios de gracia, misericordia, amor, verdad, justicia, compasión, esa sociedad es bendecida. Pero cuando fluye conforme a principios del fuerte comiéndose al débil, el que sabe más engañando al que sabe menos, el fuerte explotando al débil, el pobre sufriendo cuando el fuerte lo explota y lo engaña, esa sociedad está maldecida y tarde o temprano termina perdiendo. En esta crisis se han perdido trillones de dólares. ¿Por qué? es que cuando usted edifica sobre arena tarde o temprano se desploma todo. La gente se engaña creyendo que está ganando cuando engaña a los demás, pero no saben que es simplemente están posponiendo el desastre, y cuando venga el desastre van a pagar con intereses lo que ganaron.

Sabe que esta crisis no ha sido solamente los pobres, mucha gente rica, millonaria y que se hizo rica a expensas, han perdido también muchísimo. Este país ha perdido casi la mitad de su riqueza en estos últimos meses y es que Dios es muy claro en sus cosas. El mundo procede conforme a principios espirituales en última instancia, no es conforme a principios materiales, racionales. Y nosotros que somos los hijos de Dios tenemos el privilegio de entender eso y la oportunidad de vivir conforme a esos principios de fe, del espíritu.

Y yo les suplico, hermanos, que vean este tiempo como un privilegio en que Dios nos dice, ¿saben qué? te voy a dar el privilegio de de morir a tu yo y a tu carne y de vivir verdaderamente una vida legítima y auténticamente cristiana. Y eso es un privilegio. Aunque haya guerra es un privilegio. ¿Por qué? Para qué vive un soldado en última instancia? Es para esos pocos tiempos en que viene guerra. Cuando viene la guerra un soldado se ve obligado a poner en práctica todo lo que aprendió. Hasta que llega el momento de guerra ese soldado no es un verdadero soldado, es simplemente una persona que se está entrenando. Pero cuando llega el momento de la guerra, que es un momento de agonía y de lucha, ahí es donde él entra en su destino y en su identidad verdadera.

Nosotros, como cristianos, tenemos la oportunidad de vivir aunque sea por un corto tiempo como verdaderos cristianos. Y yo les animo en el nombre de Jesús, no se atemoricen, por favor, estos son tiempos para que usted se ponga toda la armadura de Dios como dice el escritor de Efesios: Cuando venga el día malo, vístase toda la armadura de Dios y habiendo pasado el día malo que se le encuentre a usted parado firme.

Estos son tiempos para que no aloje en su corazón la ansiedad, no le de cabida en su espíritu a la depresión, no deje que las circunstancias le quiten el ánimo, no deje de conversar, de reírse, de decir chistes, de leer la palabra, de gozarse en las cosas importantes de la vida. Dígale que no al diablo cuando le venga a susurrar depresión o ansiedad o miedo.

Mire, hoy yo estoy aquí por esa razón, yo siempre digo, mira, aunque sea en un trineo pero yo voy a llegar a la iglesia, si puedo, porque yo tengo guerra, mire, yo tengo guerra a muerte contra el miedo, la depresión, las circunstancias adversas. Yo quiero darle la gloria a Dios y vivir por el espíritu no por la carne. No siempre lo logro pero en todo lo que yo pueda yo quiero vivir en esa forma la vida y como dice la Biblia, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. El Señor no sabe de circunstancias difíciles o de dificultades, para él todo es sí y amen.

Y nosotros somos sus hijos y tenemos la misma genética espiritual que tiene Dios la tenemos nosotros, porque él sopló de su esencia y de su naturaleza en nosotros. Así que como él vence con la fe que él tiene, que es infinita, nosotros vencemos con la fe que él nos ha dado a nosotros también. Cualquier situación que tu estés confrontando a mí no me importa cuál sea hay poder en la palabra de Dios, hay poder en los principios espirituales. Aprende a vivir por fe. Aprende a vivir conforme a los principios de la fe. Y eso es lo que yo quiero compartir con ustedes.

Josafat fue un hombre que cuando vino la prueba a su vida él no se metió en una esquina a deprimirse sino que dijo, vamos a convocar una gran reunión, vamos a reunir a toda la comunidad y vamos a orar juntos y vamos a clamar a Dios porque él es la única esperanza que tenemos, y en ese contexto de fe llovió y descendió el programa de Dios. Y Dios usó a Jaaziel y Jaaziel dio la palabra y vino esa palabra y miren el versículo 17, es un versículo que yo digo es un versículo preñado, es un versículo lleno de enseñanza. La palabra profética de Dios fue esta:

“… No habrá para que peleéis vosotros en este caso, paraos, estad quietos y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh, Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis, salid mañana contra ellos porque Jehová estará con vosotros….” Gloria al Señor.

Mire, escriba ese versículo y póngalo en su refrigeradora, búsquese un imán y péguelo ahí en la nevera. Cada vez que usted abra la nevera lea ese versículo porque está lleno de enseñanza.

Lo primero que dice, hay muchos principios espirituales aquí, como les digo, voy a estar compartiendo esos principios espirituales de fe. Dice, no habrá para que peleéis vosotros… a mí me resulta revelador, en este caso. Digan todos, en este caso. ¿Por qué dijo el profeta en este caso? Porque en este caso Dios iba a hacer un milagro rotundo, claro y tajante. Era un milagro donde Israel no iba a tener que dar un tajo, como dicen los portorriqueños, no iba a tener que disparar un solo tiro. Dios lo iba a hacer todo. Lo único que ellos tenían que hacer era adorar al Señor y presentarse allí al campo de batalla. Y todo lo demás Dios lo iba a hacer él.

Y yo les digo que muchas veces, hermanos, en la vida de fe hay veces en que Dios va a actuar así, en que lo único que tu tienes que hacer es adorar al Señor, reclamar la palabra de Dios, declarar con tu boca que Dios es fiel, y Dios va a hacer la obra. Pero ¿qué pasa? En otras ocasiones, en otros casos, Dios va a requerir que tu te ciñas los lomos, te remangues la camisa y te fajes a trabajar duro. Y él va a trabajar a través de tus esfuerzos.

A diferencia, digamos, una persona que necesita un trabajo y está ahí en su cama con las frisas hasta el cuello, por la mañana, oh Señor envíame un trabajo, yo creo que tu eres milagroso, Dios, tu eres fiel. Y Dios dice, mira, levántate y busca un periódico, léelo y llama por teléfono y yo voy a bendecirte en ese esfuerzo y vas a conseguir lo que necesitas.

Hay casos en que Dios dice, mira, créeme y declara mi bendición y muévete por fe. En otros casos, Dios va a querer que tu te fajes a trabajar duro y que tu creas que en esa exersión de energía el poder de Dios va a estar contigo. Hay dos modelos de vida y a veces va a ser uno y a veces va a ser otro. Muchas veces Dios ha trabajado en mi vida a través de mis esfuerzos, ahora, yo siempre le doy gloria a él porque yo sé que mis esfuerzos fueron simplemente el vehículo que Dios usó para encarnar su poder a través de mí, porque él quiere que yo sea un varón esforzado y valiente así como quiere que tu seas una mujer esforzada y valiente. Es más, yo diría que en la mayoría de los casos Dios quiere que tu te esfuerces y seas valiente y él dice, yo te voy a bendecir en lo que tu emprendas. Si tu lo que necesitas es educarte, yo te voy a bendecir, pero vas a tener que pelar pestañas y vas a tener que estudiar, y vas a tener que fajarte, porque yo no te voy a dar esa A así por así simplemente, tienes que poner tu parte y yo te voy a bendecir y te voy a dar esa profesión que tu buscas. Yo te voy a dar esa bendición pero tienes que escarbar, buscar, tocar y pedir.

Y en otras ocasiones, sin embargo, Dios escoge, mira, hay veces que antes que tu abras tu boca ya Dios te ha bendecido. En este caso Dios le iba a dar una bendición casi gratis, en otros casos va a requerir esfuerzo. Un primer principio espiritual.

Segundo, el profeta dice, paraos, estad quietos y ved la salvación de Jehová con vosotros. Mire donde aquí hay la otra parte de eso que yo acabo de decir. Hay veces que, y es más, yo diría que siempre, el creyente tiene que aprender a encontrar lo que yo llamo, es como the fulcrum, es, como dijera, es el eje, es el punto central, es el punto de apoyo donde tu te puedes parar. Puede ser una palabra de Dios, puede ser una promesa, puede ser alguien que te da una palabra profética, pero como que nosotros los cristianos tenemos que aprender a pararnos sobre lo que Dios ha dicho y lo que Dios ha declarado. Por eso es tan importante que nosotros aprendamos bien la palabra de Dios y que cuando Dios te da una palabra para tu vida, o para una lucha, o un quest, una jornada, una aventura, que tu encuentres esa palabra en la Biblia que tiene que ver con tu drama que estás viviendo. Y cuando Dios te de esa palabra tu la recibes y como que haces una bandera de esa palabra y esa palabra va a ser el lema de tu batalla.

Muchas veces Dios me habla así, mientras yo estoy leyendo la Biblia como que un texto hace así como que cobra relieve y adquiere tres dimensiones y Dios me dice, ese es el texto que yo quiero que tu uses.

Cuando nosotros estábamos batallando aquí en el vecindario por recibir el permiso de la ciudad para comenzar el proceso de la construcción del santuario, había tantas luchas allá afuera y el vecindario estaba hostil porque Boston no es un lugar muy bueno para las iglesias tratar de construir, y no lo tengo por aquí, no me voy a detener a menos que lo encuentre muy rápidamente pero Dios me dio un salmo y yo puse en ese salmo una nota que, de nuevo déjeme ver si es el salmo 144. Yo escribí, esto yo lo escribí hace varios años, esa cosita aquí y la tengo ahí en el lugar, en el salmo 144 dice esta notita dice, salmo de mi batalla por la construcción del nuevo templo. Yo lo guardo allí donde está el salmo 144, ahí lo tengo porque fue un tiempo de mucha lucha.

Y mire uno de los versículos que Dios me dio en ese tiempo porque teníamos que ir a la ciudad a las agencias sociales de la ciudad, a los grupos de vecindario que no ven nuestra postura teológica con buenos ojos, y ellos tenían que soltar la bendición y dejar de pelear contra los permisos que la ciudad tenía que darnos. Ese salmo 144 en uno de los versículos dice, bendito sea Jehová mi roca quien adiestra mis manos para la batalla y mis dedos para la guerra. Dice misericordia mía y mi castillo, fortaleza y mi libertador, escudo mío en quien he confiado el que sujeta a mi pueblo debajo de mí.

Estas palabras me dieron a mi fortaleza porque yo estaba peleando una batalla y yo sentí que Dios me dijo, mira, coge esa declaración y ve con ella al mercado y ve con ella a la pelea. Y yo recibí eso e hice ese salmo el lema de mi pelea.

En otra ocasión de crisis en mi vida Dios me dio hace tiempo otro texto, creo que es el salmo 40, si no me equivoco, o el 37 donde dice, usted me ha oído citarlo, pacientemente esperé a Jehová y se inclinó a mí y escuchó mi clamor y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso, puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos, puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios, verán esto muchos y temerán y confiarán en Jehová.

Y yo entré en un tiempo de prueba, duró meses pero yo me agarré de esa palabra y cada parte de ese texto me decía algo y me prometía algo y lo último que ese texto decía puso en mi boca cántico nuevo, y yo sentí que Dios me estaba diciendo, cuando tu hayas pasado por esta prueba tu vas a ser un hombre diferente, tu ministerio va a tener otras cualidades y yo voy a poner un cántico nuevo en tu boca. Y los que sepan de tu batalla y hayan visto el antes y el después, como dice aquí, verán esto muchos y temerán y confiarán en Jehová. Porque sabes lo que pasa, después que tu has pasado por las pruebas hay mucha gente mirando a ver si tu te vas a hundir y hay mucha gente esperando a ver si Dios lo va a sacar del aprieto, o si se va a hundir. Y hay otros que quieren que tu te hundas y tenemos una cantidad de testigos siempre alrededor de nosotros y Dios dice, no te preocupes que cuando hayan visto tu proceso y hayan visto como yo te puse en tierra firma, en roca segura, verán esto muchos y temerán y confiarán en Jehová.

Porque cuando la gente te ve pasar por la prueba y que tu sales oliendo a rosas y azucena dicen, guau, verdaderamente Dios está con él, Dios está con ella, y temen a Dios y confían en el Señor, y tu eres una fuente de aliento para otros. Por eso es que hay que encontrar esos textos y así yo les podría decir, Dios me ha hablado en este tiempo, por ejemplo, me ha dado textos para esta etapa del proceso de la construcción del templo y yo creo que estoy moviéndome en esas palabras. Esos textos me hablan a mí y me dan fuerza y yo me paro sobre ellos. Ese es mi punto de batalla.

Cuando yo uso la espada la uso parado en ese territorio porque los golpes de espada que tu das cuando estás parado sobre la palabra de Dios son diez mil veces más poderosos que cuando tu lo estás simplemente parado en otras cosas.

Entonces, el profeta dice, paraos, estad quietos. Mire, muchas veces, hermanos, el lugar más poderoso de un hombre, una mujer de Dios es la quietud, el descanso, porque cuántas veces la agonía y la angustia nos agota. Y yo le pido al Señor, Padre, yo no quiero vivir mi vida en agonía y en angustia, yo quiero vivir siempre renovándome como el águila, en el aire, cobrando nuevas fuerzas para poder seguir la batalla.

Muchos hombres y mujeres cuando trabajan y sirven al Señor se queman y mientras pasan los años, más se debilitan. Yo creo que el hijo de Dios debe ser lo contrario, mientras más se mueve en el poder de Dios y la palabra de Dios, y mientras más procesa los principios del Evangelio más fuerte debe ser. Y debe encontrar más quietud, y debe ser más económico en el uso de sus energías, y puede hacer mucho más desgastándose menos porque gasta menos gasolina, su motor, su transmisión se hace más eficiente y entonces consume menos gasolina y puede hacer más porque está cultivando quietud.

Mucha de la gasolina que nosotros gastamos es por ansiedad y preocupación. No dormimos bien, gastamos energía mental preocupándonos y anticipando el desastre y nos desangramos gotita a gotita, como una mujer con flujo de sangre: gotita a gotita se desangra y se debilita. Y así pasa con los hijos de Dios. Muchos de los decaimientos es por preocupación, ansiedad, no porque Dios quiere que así sea. Cuando uno aprende a estar quieto en el Señor eso es tu punto de poder.

¿Qué dice la palabra? Tu guardarás en perfecta paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera. Estad quietos y sabed que yo soy Dios. Y tantos otros textos que nos hablan de la quietud.

Dice, en descanso y quietud seréis salvos, en reposo y descanso será vuestra salvación. Hay algo en la quietud, no quietud como cualquier quietud, es una quietud en Dios, es una quietud donde el diablo está rugiendo alrededor de ti, las tormentas están rugiendo alrededor de ti, te están susurrando destrucción que viene y tu estás tranquilito en el Señor, y tu aquietas como un maestro de budismo zen, como un samurái espiritual, tu te centras y dejas que el mundo gire alrededor de ti y tu te olvidas y te metes en el centro de Dios y encuentras ese lugar de quietud. Eso tiene un poder increíble.

Mire a Jesús en la barca, la tormenta alrededor rugiendo, la barca parece que se va a hundir, los discípulos se están volviendo locos de miedo y creen que la barca se va a destruir y está el Señor allí roncando a pierna suelta. Y se acercan a Jesús y le dicen, Señor ¿tu no ves que nos estamos hundiendo, qué te pasa, tu no nos amas? ¿Cómo te descuidas así? Y el Señor se despierta y ve alrededor y ve la tormenta y dice, paz, eso es todo lo que él dijo, estate quieta. Dicen que enseguida el mar se tornó como un vidrio, se tranquilizó todo y ellos se asombraron. Y el Señor les dijo, por qué temisteis hombres de poca fe.

¿Qué le permitía al Señor estar tranquilo en medio de la tormenta? El sabía quién él era, él sabía que él tenía una misión que cumplir, él sabía que él era Dios mismo y que esa tormenta no tenía poder. Mientras él estuviera en esa barca, esa barca absolutamente no se podía hundir porque él estaba parado en su identidad como Hijo de Dios.

Y es asi en la vida, hermanos, nosotros tenemos que decir, Señor, ayúdame a encontrar paz en medio de la tormenta, ayúdame a pararme en lo que tu has declarado, ayúdame a callar las voces del miedo y estar quieto.

Y sabe lo que pasa? Cuando usted se para sobre la palabra que Dios le ha dado, cuando usted se está quieto y encuentra el eje de su vida, usted tiene entonces ocasión de ver la salvación del Señor. Y entonces viene la bendición a su vida y puede que se tome meses, semanas, años, pero usted va a ver la salvación de Jehová y mientras tanto usted está tranquilo en el Señor, están rugiendo las voces pero usted está tranquilo. No ve lo que dice, ved la salvación de Jehová con vosotros, oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis. Hay veces que uno tiene que decirse a sí mismo, no temas y ni desmayes. Hay veces que la ansiedad viene de tal manera a su vida que si usted no se cuida usted se va a romper en pedazos de tanto temblor que tiene por dentro.

¿algunos de ustedes ha pasado por tiempos de esas horas de la madrugada en que viene la ansiedad y se le mete adentro como un demonio y usted dice, cómo voy a pasar yo el día hoy, qué me espera en este día? ¿Qué hace uno en ese momento, qué hace uno? Va a donde el médico para que le llene de pastillas la cabeza a uno y lo ponga como un zombi y busca refugio….? Mire, yo le digo si eso es lo único que usted puede hacer según su fe, si eso es lo que hay que hacer hágalo, no voy a decirle que no porque hay personas que quizás necesitan esa ayuda, pero yo diría que hay una mejor manera. Tómese una pastilla de fe y de poder de Dios y de bendición y promesa de Dios. Pruebe a Dios primeramente.

Hay muchas veces que lo único que usted necesita es aprenderse dos o tres o cuatro buenos salmos y recitarlos y usted va a ver cómo las aguas bajan de nivel enseguida, unos cuantos versículos que usted puede tirarle al diablo en la frente para destruir al gigante. Por eso es importante, memorice la palabra de Dios, tenga acceso a la palabra de Dios.

Hay mucha gente que el único tiempo que tienen contacto con la Biblia es cuando vienen a la iglesia y el resto de la semana nunca meditan sobre la Biblia. Yo creo que el hijo de Dios, la Biblia es su rifle, la Biblia es su espada, la Biblia es su weapon of choice y el cristiano guerrero tiene que, es como un soldado que si no aprende a usar el weapon, el arma, para qué sirve, y ¿cuál es el arma del cristiano? Es la palabra de Dios, es el recurso número 1 pero muchos de nosotros no hemos aprendido a usar la palabra.

Y yo creo que mire, I speak to you Young people, young adults, please learn, the old people, I’m going to use that term respectfully, they have learned the word of God by heart, many of them, they know it, they have memorized it. Their bibles are full of markings and the pages are weathered and broken up because they use it. Please, learn the word of God.

Estudien la palabra del Señor, jóvenes, métanse en una dieta de bible y memorícense la Biblia porque cuando la palabra de Dios vive dentro de ti tu puedes sacarla en momentos de necesidad y entonces puede venir la bendición. Hay momentos en que si tu sabes un versículo o dos o tres, eso es todo lo que tu necesitas para que venga la paz a tu vida. Y hay muchas veces que una palabra va a surgir en un momento de crisis y va a salir de tu boca, y tu no sabes dónde estaba esa palabra pero sale de momento y esa es la palabra que tu puedes ir al banco con esa palabra y va a haber bendición para tu vida.

Es necesario que estemos yenos de la palabra del Señor y que le digamos a nuestra alma, alma, tranquila, descansa. Para mí hay textos que me dan paz, me dan descanso. Por qué te abates, oh alma mía y por qué te turbas dentro de mí, espera en Dios porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.

Ve, cuando yo recito ese salmo, si hay tiempo de ansiedad yo puedo tomar la palabra del Señor y meterme dentro de ella y pronunciarla como si fuera yo, mi alma, hablándola, dice, como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan diciéndome cada día dónde está tu Dios. Hay muchas veces que la mente y la gente te dice así, aha, mira, tu que dices que Dios es tan fiel y que es tan bueno, ahora, por qué estás en esa situación? Entonces ahí usted tiene que decirle al alma, ¿por qué te abates oh alma mía y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios porque aún es de alabarle salvación mía y Dios mío.

Hay un momento en que usted tiene que hablarle a sus emociones con la palabra de Dios para que esas emociones se domen y asuman su verdadera postura, que es la postura de fe. Entonces, dice, no temáis ni desmayéis, salid mañana contra ellos. Hay que salir contra el problema. No esperes que el problema venga a ti.

Los hebreos estaban esperando a que viniera el ejército y Dios le dijo, no, salgan ustedes y encuéntrenlos en el camino. Ese principio, yo creo que lo mencioné el domingo pasado, no deje que los problemas ganen el control de tu vida. Cuando venga un problema a tu vida, sea familiar, matrimonial, salud, finanzas, emociones, lo que sea, no le dejes el problema tener soberanía y señorío sobre tu vida. No dejes que el problema te controle a ti. No te metas tanto dentro del problema que todo lo que tu veas es el problema, sino que en ese momento tu tienes que salir contra el problema, tienes que determinar una estrategia, tienes que ayunar, orar, clamar, buscar, tocar, recordarle al Señor lo que él te ha prometido, recordar los tiempos en que él te bendijo, si hay algunos ajustes que hay que hacer en tu vida, hazlos.

Si hay alguien a quien tienes que pedirle perdón, pídele perdón. Si hay algo en tu estilo de vida que tiene que cambiar, cámbialo. Si necesitas fuerza para romper una atadura, ve y búsquela del Señor. Si tienes que confesar algo, búscate a alguien discreto y dile, mira, yo hice esto y esto y esto y quiero que ores conmigo y que pidamos perdón juntos. Lo que sea, si necesita un trabajo, ora para que el Señor te oriente a donde tienes que ir. Si vas a perder algo, entrégaselo al Señor y ya, como yo decía antes, brega con tus emociones. Es decir, siempre hay algo que uno puede hacer porque lo que el diablo quiere que tu hagas es que tu simplemente te eches a morir, que temas y desmayes.

¿Qué quiere decir desmayar? Bajar la guardia, dejar que los brazos se caigan y decir, ya yo no puedo más, no hay solución, ya viene la destrucción a mi vida. Dios dice, no, sal contra el problema. Métete a pelear contra el problema y no te des por vencido. El hijo de Dios nunca se debe dar por vencido. Eso fue lo que dijo Churchill, Winston Churchill, cuando venían los alemanes y parecía que la maquinaria nazi era irresistible completamente y en el momento más terrible de la historia de Inglaterra, una islita pequeñita comparada con esa maquinaria inmensa, esa mole nazi, alemana que venía a destruir a los ingleses, él le dijo al pueblo inglés, nunca, nunca, nunca, nunca se rindan, nunca se rindan y si eso lo podía decir un hombre humano, carnal, secular, cuánto más lo debe decir el hijo de Dios.

Dice la palabra, ni la muerte ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo futuro, ni lo pasado, ni lo por venir, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús. Esas son palabras que están allí por eso nosotros no nos podemos dar por vencidos. Dice, antes en todas estas cosas somos más que vencedores, en todas las situaciones que puedan venir a la vida, el cristiano dice, ¿saben qué? Yo voy a pasar a través de esa lluvia de meteoritos y voy a salir al otro lado con mi nave. Y cuando haya pasado la lluvia y la tormenta yo simplemente voy a quitar las maderas que puse sobre las ventanas, voy a abrir para oír los pajaritos cantando otra vez porque yo no me voy a desmayar, no voy a darme por vencido nunca porque Jehová estará conmigo, con nosotros.

Dios está con nosotros. Les voy a pedir que los músicos pasen por aquí rápidamente. Hermanos, les dejo con un último pensamiento porque esto es tan importante, esto es quizás el core, el centro de esta palabra. Cuando Josafat escuchó la voz de Dios a través del profeta animó al pueblo a creerle al profeta que había dicho esa palabra porque la estrategia que venía a través de la boca del profeta era tan increíble y tan difícil de aceptar que Josafat tuvo que decirle al pueblo, crean esto que ustedes han oído. Porque a quién se le ocurre contra un ejército inmenso primero exponerse, abrir las puertas de la ciudad para ir y encontrar al ejército enemigo, cuando tu lo que tienes es un grupito de gente. Lo natural, lo racional, lo militarmente correcto hubiera sido trancar las puertas y quedarse adentro y resistir. Pero en este caso el profeta le dice, no, salgan ustedes y entonces les dice, mire, ni se preocupen por llevar armas, lleven más bien a los sacerdotes y lleven a los adoradores y pónganlos enfrente. Y cuando venga el enemigo, adoren y glorifiquen al Señor.

Mire, si usted no me cree, vaya allí, mire el versículo 21,dice, y habido consejo con el pueblo, puso algunos que cantasen y alabasen a Jehová vestidos de ornamento sagrados mientras salía la gente armada y que dijesen, glorificad a Jehová porque su misericordia es para siempre. Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza Jehová puso contra los hijos de Amón, Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá y se mataron los unos a los otros.

La estrategia era alaba, glorifica, bendice al Señor y usa los músicos, los cantores, los sacerdotes y la palabra de Dios y ese va a ser el arma que tu vas a usar contra el enemigo. Era una estrategia loca. Mire hermano, la mayoría de las veces las estrategias del Señor son locas y Dios generalmente usa la debilidad contra la fuerza.

¿Qué usó con Gedeón? Cuando Gedeón fue contra los…. Bueno, después veremos, no se preocupen, lo que sea, eran enemigos, los madianitas creo que fue. ¿Cómo ganó Gedeón la batalla? Dice que cogieron cosas vasijas de barro y metieron antorchas dentro de ellas y rodearon al enemigo unos cuantos hombres, 300 de ellos, y en un momento quebraron todos a la misma vez los cestos de barro y gritaron, por Jehová y por Gedeón y eso hizo que el enemigo se confundiera y se mataron todos, unos a otros, y se ganó una gran batalla.

En otro caso los muros de Jericó estaban total….. ¿Quién se atreve a hacer eso hoy en día? Y una y otra vez uno ve que las estrategias de Dios, por eso es que yo decía, recuerden comencé esta serie preguntando ¿cómo será esto? Uno siempre se pregunta, ¿cómo se hará esto? Porque cuando Dios te dice yo voy a hacer un milagro en tu vida y uno a veces piensa en la magnitud del milagro, uno se rasca la cabeza pensando cómo, de dónde va a salir esa bendición que Dios dice que va a salir.

Pero ¿saben qué? Gloria a Dios que la estrategia no es tuya, es de Dios. Dios siempre tiene una estrategia y su estrategia es bien sencilla, bien fácil porque Dios es totalmente económico. Él no tiene que ponerse a elaborar una matemática bien completa y compleja, él tiene una respuesta sencilla. Uno se ríe a veces de las soluciones que Dios inventa. Y lo único que nosotros tenemos que hacer es caminar por fe, movernos por fe.

En este caso yo Dios le dijo, esto es lo que ustedes tienen que hacer, vayan, vistan a los sacerdotes, pónganlos delante y adórenme y yo me voy a encargar de lo demás. Ahora, a esto es que yo venía hermanos, cuando Josafat escucha él anima al pueblo a creer. Porque yo estoy seguro que la gente, hmmm, eso no es tan fácil así, eso no va a suceder de esa manera, comenzaron y entonces Josafat les dijo, miren, miren lo que dijo en el versículo 20, segunda parte:

Oídme Judá y moradores de Jerusalén, creed en Jehová vuestro Dios y estaréis seguros, creed a sus profetas y seréis prosperados. Se lo voy a leer una segunda vez: creed en Jehová vuestro Dios y estaréis seguros, creed a sus profetas y seréis prosperados.

Mis hermanos, esto que nosotros queremos hacer en medio de un enemigo económico muy poderoso no solamente quedarnos tranquilos y confiar en el Señor, sino proceder agresivamente a construir y a dar. En medio de esa crisis económica yo les estoy diciendo proféticamente, no solamente economicen, le estoy diciendo, denle al Señor.

Ahora, yo sé por ese silencio yo sé que muchos de ustedes no creen en lo que yo estoy diciendo en este momento. Por ese silencio yo sé que muchos de ustedes reciben lo que yo estoy diciendo con cierto temor, y es natural, y hasta con cierto escepticismo. Este es un vendedor de sirup raro diciéndome que lo compre que el pelo me va a crecer si yo lo uso. Mire, yo le estoy hablando, hermanos, esta mañana lo dije y vuelvo a decirlo, la construcción de este templo yo no la estoy prosiguiendo como pastor, la estoy prosiguiendo como profeta. Se lo digo así en esa manera, no tiene que aplaudir. Yo creo que estoy moviéndome en una energía profética. Yo creo que me estoy moviendo en algo sobrenatural porque yo les aseguro que lo que yo quisiera es quedarme callado y esperar, y simplemente decir, vamos a cerrar esta tienda y olvidémonos de ese sueño y vamos a pasar esto así nadie piensa que yo estoy obsesionado o que estoy explotando a la gente o lo que sea, y yo quisiera estar tranquilo en este tiempo, pero ¿saben qué? El fuego dentro de mí no me deja hacer eso. Yo pienso que si yo no hiciera todo lo posible por propiciar esto yo les estaría robando a ustedes la mayor bendición que Dios tiene para esta comunidad. Yo siento sinceramente que Dios ha escogido este tiempo para probarnos a nosotros como la viuda de Zarepta de la cual voy a predicar.

Esto que nosotros estamos viviendo lo estamos viviendo en el texto de la viuda de Zarepta. Yo les dije hace un momento que a veces hay textos que Dios me dice, este es el texto que tu tienes que usar para la batalla. Bueno, la batalla de la construcción de este templo es en la modalidad de la viuda de Zarepta, Elías y la viuda de Zarepta. Ese es el texto lema donde esta viuda tenía casi nada que comer, se iba a morir, dijo, yo lo único que me queda un poquito de harina y un poquito de aceite y Elías va donde ella y le dice, escandalosamente, dame a mí primero un poquito de comida y después coman tu hijo y tu y yo te prometo que no te va faltar comida ni aceite todo el tiempo de esta hambruna.

Óigame, con qué corazón le dice a una persona que no tiene casi nada, dame a mí primero de comer. Me meterían preso, me sacarían de la ciudad como un charlatán. Pero Dios le dice a esa mujer, dame a mí de comer primero a través del profeta y yo te prometo que a través de ese sacrificio, ese acto escandaloso yo voy a desatar la bendición en tu vida.

Esta mujer le creyó al profeta y dice que nunca le faltó comida a ella y a su hijo mientras duró toda el hambre en ese tiempo en Zarepta. Porque hay veces que Dios pide que tu hagas algo escandaloso para soltar la bendición en tu vida. Yo siento, hermanos, que si nosotros pasamos esta prueba la bendición va a venir a esta comunidad de León de Judá como nunca antes y que Dios nos está probando como hace tantas veces en la Escritura y te pone una adivinanza y te dice, si tu la resuelves yo te voy a bendecir después de ella. Si tu me das lo que tu más amas, le dijo a Abraham, si tu me das tu hijo, tu único hijo, es más, no le dijo que le iba a dar nada, le dijo simplemente, dame tu hijo, tu único hijo. Y Abraham se lo iba a dar, le iba a meter él mismo el cuchillo y Dios le dijo, aguántate, cada tu me negaste lo que yo te pedí te voy a dar hijos en abundancia, te voy a dar descendencia, te voy a enriquecer y vas a ser de bendición a otros.

Mis hermanos, cuando Dios le pide algo y ese algo es de él y es profético, métase en esa palabra y usted va a ser bendecido. No sé si me estoy haciendo claro. Créanle al Señor y créanle a sus profetas y serán prosperados. Vivan en la fe y vivan en la palabra de Dios.

Óigame yo les dije que este es un tiempo en que usted tiene el privilegio como pocas veces en su vida de vivir la palabra puramente. En estos tiempos que estamos viviendo de escasez la única gente que va a ser prosperada y bendecida serán los que encuentren la rendija de la palabra de Dios. Los que encuentren esa palabra para sus vidas, los que se muevan genuina y auténticamente en el espíritu, los que le quiten todo el polvo a la madera de encima, y la brillen, la pongan a brillar otra vez y saquen la espada mohosa que hace años que no la usan y la brillen y le pongan aceita, la pongan a brillar otra vez y comiencen a usarla. Esos son los que van a ser prosperado y bendecidos. Yo les planto en el nombre del Señor una semilla, viva en fe en este tiempo de su vida. Créale al Señor y usted verá que va a ser bendecido y prosperado.

Pongámonos de pie, hermanos, vamos a darle gloria y honra al Señor por todo lo que hemos recibido en este día. Internen su corazón allí, lo que usted ha recibido y dígale, Padre, lo meto bien hondo, esa semilla bien hondo en mi tierra y la declaro vivificada y despertada dentro de mí. Ayúdame a ser un hombre, una mujer de fe, ayúdame a ponerlo todo sobre la mesa y a vivir por tu palabra en el nombre de Jesús. Levanta, Señor, un pueblo poderoso, un pueblo de fe, un pueblo que le crea a su Dios y gracias porque tenemos el privilegio de aprender a vivir por fe, Señor.

Te adoramos y te bendecimos. Te entregamos nuestra vida, todo lo que tenemos, todo lo que somos lo ponemos, Señor, a tu disposición. Se glorificado, alabado sea tu nombre. Gracias Jesús. Amen y amen. Gloria a Dios.

Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 11 de enero 2009 en Congregación León de Judá Oir | Ver (100K) | Ver (400K)

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EL PODER DE LA FE PARTE 1

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 26, 2009

Dr-Roberto-Miranda
Dr-Roberto-Miranda

Segundo de Crónicas, Capítulo 20, comenzando con el versículo 1. Yo voy a estar en estos días hablando mucho acerca de esta dinámica de fe, la dinámica de la fe porque queremos engendrar fe en el pueblo de Dios y en mi propia vida también porque hay luchas grandes, hay tareas grandes, hay circunstancias alrededor de nosotros que exigen esa postura de fe y la Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios. La fe es el conducto esencial para la vida del hijo, de la hija de Dios. No se puede ir mucho por debajo del elemento de la fe. No se ponen las cosas más simples ni más sencillas en la vida cristiana que hablando del concepto de la fe. Y este es un pasaje maravilloso porque para mí ilustra en una forma muy sencilla, muy escueta, muy gráfica la dinámica de la fe. Hay situaciones en la vida que son mucho más complejas en términos de cómo la fe y el poder de Dios se manifiesta y muchas veces en nuestra propia vida los elementos de fe se hacen más complejos junto con los elementos de la participación nuestra de los principios de la cruz y de la prueba en la vida del cristiano y otras cosas que ese mezclan y que hacen mucho más complejo el elemento de la fe.

Pero aquí tenemos el poder de la fe y los conceptos del espíritu expresados en una forma tremendamente clara, muy sencilla y por eso este pasaje es muy bueno. Porque aquí tenemos una crisis, tenemos gente que le cree a Dios, tenemos una oración y un clamor a Dios y tenemos un Dios que responde a esa fe y a ese clamor y tenemos una victoria sobre la crisis. Esos son los elementos claves de la vida de fe, están aquí retratados en una forma muy, muy clara y en una forma en que el pueblo de Dios no hace casi nada, excepto simplemente constituirse en un canal del poder de Dios por medio de su fe.

Es decir que lo que vemos aquí es fe como dijera yo, encarnada, fe gráficamente descripta, los procesos de la vida espiritual expresados en una forma tremendamente claros y sencillos. Este evento en la vida de Israel se dio durante el reinado del rey Josafat y habla acerca de una crisis nacional que viene a la vida de Israel. Un ejército inmenso ha salido de su país y se acerca hacia los muros de Judá, vienen a conquistar, vienen a destruir, vienen a poseer la tierra del pueblo de Dios. Es un ejército sin misericordia, violento, viene a matar, a robar y a destruir. Se desata una crisis nacional y Josafat entra en acción al respecto y al nosotros ver cómo se desarrolla esto vamos a poder entender un poco mejor cómo nosotros también podemos lidiar en la situaciones de la vida que nos vienen.

Ahora, yo les animo a pensar que fe no es solamente para resolver crisis, fe no es solamente para salir de apuros, fe también es para vivir la vida proactivamente, para vivir la vida positivamente, para impedir y prevenir las crisis, para vivir teniendo al enemigo en jaque mate, manteniéndolo a raya, manteniéndolo sujeto para que nuestra vida pueda prosperar y ser bendecida. ¿Hay alguien por lo menos que entiende lo que estoy diciendo aquí? ¿Cuantos pueden decir amen a lo que estoy diciendo? Amen.

Es decir, la vida cristiana no es solamente para ser vivida a la defensiva y para resolver crisis por medio de la fe, sino que sobretodo es para vivir en la bendición y la prosperidad de Dios porque Cristo ha dicho, yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia. Él no dijo, yo he venido para que sobrevivan, sino para que tengan vida en abundancia. Amen. Y la fe es el canal, es el instrumento, es el conducto por medio del cual Dios puede realizar y ejecutar los buenos propósitos que él tiene para nuestra vida.

Entonces digo aquí, este pasaje es importante porque exhibe la dinámica de la fe en una forma clara y escueta. Ya dije, crisis, primero, después clamor, después intervención divina, y finalmente victoria. Cuatro elementos que son las cosas básicas de la fe, una situación de necesidad en nuestra vida, una petición a Dios, Dios entonces interviene y vemos un cambio, una transformación. Esa es la dinámica de la Escritura, desde Génesis hasta Apocalipsis, esa es la dinámica esencial, cambian los personajes, cambia la trama, cambian las circunstancias, pero la dinámica de fe y de espiritualidad es la misma desde la vida de Daniel, la vida de Moisés y el pueblo de Israel, la vida de José, la vida de Gedeón, la vida de Ester, de Ruth y su suegra, de Pedro y sus luchas, Pablo y su ministerio, María cuando recibe la promesa de Dios y su situación, el Dios que interviene respondiendo a una necesidad y que da victoria a través de aquellos que creen en él. Esencialmente esa es la dinámica de la fe, de creerle a Dios y de ejercer fe en los asuntos y las situaciones de la vida.

Ahora, generalmente yo digo aquí, las cosas no son tan claras como lo vemos presentado en este pasaje en la vida cotidiana. Pero para aprender hay que ir de lo sencillo a lo complejo y por eso este pasaje es tan bueno porque quita muchas complejidades y deja la dinámica de la fe esencialmente aquí. En otras palabras, usted no comience enseñándole a un niño cálculo o física, sino que usted comienza con aritmética y entonces poco a poco va entrando a geometría, a trigonometría, hasta que termina en cálculos y otra cosas. Pero lo esencial es simplemente las cosas básicas.

Ahora bien, a pesar de esa sencillez artificial aquí, es así esencialmente que se pelean las batallas de la vida, así es que se viven las situaciones de la vida, así es que se lleva la vida en la dinámica de la fe. Lo primero que vemos aquí, hermanos, es bien interesante: el rey Josafat, que Dios usa para liberar a Israel de su crisis, era un hombre común, espiritualmente hablando, Josafat no era un gigante espiritual, no era un hombre digamos profundamente espiritual, como hubiera sido David quizás o algo así. No, Josafat era un hombre con pies de barro. No tengo tiempo para desarrollarlo pero lea el Capítulo 19 y el Capítulo 21 y usted verá que Josafat fue un hombre que cometió errores. De hecho, el relato del reinado de Josafat comienza con una gran crisis que él mismo se ha acarreado juntándose con un rey impío, Acab, y casi pierde la vida, pero porque era un hombre que amaba a Dios, Dios tuvo misericordia de él. Pero era un hombre con pies de barro.

¿Y por qué digo yo esto? Porque no tenemos que ser gigantes espirituales nosotros para ver la gloria de Dios en nuestra vida. Ahora, es importante claro, ir hacia lo mejor, ¿verdad que sí? Es importante uno querer crecer cada día más y más, pero a veces nosotros creemos, bueno, yo tengo que ser un gran hombre o mujer, un misionero, un genio espiritual para que Dios se mueva en mi vida, y eso es para los grandes, los poderosos. No, mire, a Dios le encanta moverse a través de gente común y corriente, gente con pies de barro, gente que está todavía peleando sus batallas y que está en proceso de mejoramiento. Quién de nosotros puede decir, yo estoy ya perfeccionado. Si lo digo, estoy ya cometiendo el primer pecado: estoy mintiendo. Pero todos nosotros tenemos necesidades, pero Dios en su misericordia usa la fe para romper barreras. Así que tu no tienes que ser un gigante, una gigante espiritual, tu puedes ser una persona con luchas, con inconsistencias, y estar en proceso, pero Dios puede usar la fe para romper las barreras. La fe es para todo aquel, toda aquella que cree. Eso es lo importante.

David, Abraham, Gedeón eran gente con pies de barro, cometían sus errores, violaron la ley de Dios en situaciones, pero eran gente que amaban al Señor, amaban la palabra de Dios, creían en Dios y eso permitió que vivieran a un nivel más alto. Así que el primer principio que está aquí es que Dios usa tu fe, no tu perfección para moverse. Que lindo sonó eso. Dios usa tu fe no tu perfección. Muy importante eso.

Ahora, vemos aquí en este pasaje, surge una gran crisis, un gran enemigo viene contra Israel. Capítulo 20 dice:

“… Pasadas estas cosas aconteció que los hijos de Moab y de Amón y con ellos otros de los amonitas vinieron contra Josafat a la guerra y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat diciendo, contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar y de Siria, y he aquí están en Hazezón Tamar, que es en Guedi….”

Hay una crisis que desata, un problema, cuántos de nosotros hemos visto un problema, una crisis, una necesidad, una situación apremiante venir, un momento de sufrimiento en nuestra vida. La pregunta es no si vamos a tener esos momentos, sino, cuándo vengan esos momentos qué vamos a hacer y cómo vamos a lidiar con la situaciones de la vida. En el mundo, dice la palabra, hallaréis aflicción. Pero Cristo dijo, pero confiad, ahí está el concepto de fe, porque yo he vencido al mundo.

Surge una gran crisis, un gran enemigo viene contra Israel. Ahora, la manera en que Josafat confronta la situación, la manera en que él reacciona a la situación es lo que tenemos que mirar aquí. Vamos a analizar cómo Josafat confronta esta situación y vamos a aplicar esas verdades y esos principios a nuestra propia vida. Amen.

Se me ocurre, English speaking brothers and sisters you have your translation, you’ll have access to your listening ok, you have earphones and so on? If you don’t please, raise your hands and we’ll get one for you.

La manera en que Josafat confronta la situación, número 1: lo primero que hizo Josafat fue que reconoció la situación, reconoció el peligro, vio claramente lo que estaba confrontando. Fue específico en definir y reconocer su situación. Es importante que nosotros sepamos lo que estamos viviendo, que no vivamos como pensando en pajaritos en el aire como el avestruz con la cabeza metida en la arena. A mí me gusta reconocer mis gigantes, me gusta reconocer mis problemas, mis limitaciones, mis luchas, la circunstancia de mi vida. Tengo que nombrarlos. Dios quiere un pueblo realista. Mucha gente está viviendo una vida artificial, disfrazan sus defectos, ignoran los problemas financieros hasta que les dan con un bate en la cabeza. Y ahí está la pobre mujer diciéndole, mira, paga el bill de la luz, y uno va, pues no te apures, que Dios es misericordioso y cuando viene a ver un día, prende la luz y nada sucede. No, mire su situación, sea específico en definir sus problemas.

Hermanos, la especificidad es clave en la vida cristiana, el ser específica, es uno de los principios más poderosos que hay en la vida cristiana. Y yo se los voy a señalar más adelante, pero él reconoce el peligro, define y reconoce su situación.

En el versículo 2 él ve que viene contra él una gran multitud, vienen del otro lado del mar y de Siria, están en una ciudad vecina, en una región vecina y vienen contra él. Él está claro en lo que está sucediendo. Se informa bien sobre lo que está pasando y experimenta temor en su corazón.

Por ejemplo, en este tiempo de la cuestión de la construcción del templo, y esta es una de las grandes tareas que yo tengo por delante como pastor, es la principal de este año, que me he planteado. Yo tengo que medir exactamente lo que conlleva esta tarea. Ya yo he hablado con consejeros financieros, tenemos una estrategia para negociar con los bancos y presentar claramente nuestras finanzas. He identificado los aspectos de este proceso, está el financiamiento a través del banco, está la campaña financiera, hemos estado planificando durante meses todas estas cosas, está el aspecto de la contratación de una Compañía de construcción, está el encaje entre los recursos de construcción que nosotros podemos aportar y la dirección que se necesidad muy profesional, altamente profesional de parte de Compañías de construcción dada la naturaleza compleja de lo que vamos a emprender. Yo he tenido que reconocer la economía en que estamos viviendo y saber que es un tiempo difícil para ajustar mis expectativas y para ajustar también la forma en que yo les presento a ustedes la tarea que tenemos por delante.

Es decir, todas estas cosas, el elemento de fe no obvia, no impide que nosotros veamos estas cosas y que, como hizo Moisés, espiemos la tierra antes de poseerla. Es decir, la fe no niega la lucidez, las dos cosas tienen que ir juntas. Tenemos que pedirle al Señor sabiduría e inteligencia. La Biblia habla de ciencia también. Pídele al Señor que te de inteligencia, sabiduría, estrategia. Yo les decía ahí en el video de que este es un tiempo en que como hay tanta carencia y tanta esterilidad en la economía, se necesita gente dotada con sabiduría especial para encontrar los recursos donde otros no lo vean. Así que por eso tenemos que pedirle al Señor, dame sabiduría, dame estrategia para yo escarbar y encontrar donde otros no encuentran nada. Se necesita una estrategia de parte de Dios.

Entonces, él reconoce el peligro, eso es lo primero que veo aquí, con lucidez, con claridad, define la situación. Tu tienes que definir tus problemas, ponle nombre y apellido y un segundo apellido también si es necesario y preséntaselo al Señor claramente.

En segundo lugar, algo muy importante que hizo, se humilló y consultó al Señor. Mucha gente sufre porque prefieren hacer las cosas con su inteligencia, buscan a Dios ya como último recurso y no se llevan de consejo y no buscan sabiduría de Dios. Aquí dice en el versículo 3 “…que entonces él tuvo temor y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová…”

Hay que pedirle al Señor sabiduría. El Apóstol Santiago dice en Santiago Capítulo 1, si alguno tiene falta de sabiduría, ¿Qué hace? Pídala a Dios, el cual da abundantemente y sin reproche y le será dada. Lo primero que yo busco cuando tengo necesidad o una tarea en mi vida es, Señor, dame sabiduría, dame la estrategia. Porque yo creo en un Dios que habla, un Dios que ilumina, un Dios que nos dice por dónde tenemos que caminar. El Espíritu Santo es el instructor, dice la Biblia que él nos llevará hacia toda verdad. Cree, pídele al Señor sabiduría y humíllate. Dile, Señor, la verdad es que yo no tengo lo que necesito. En este tiempo yo tengo que decir, Padre, esto es un milagro solamente. Solamente tu moviéndote en una manera extraordinaria podemos llegar a la victoria. En debilidad hay gran poder, hermanos, en reconocer nuestra debilidad, en cultivar un sentido de debilidad hay poder. ¿Por qué? Porque el hombre sin Dios, la mujer sin Dios, el cultivar debilidad lleva a depresión y lleva a fracaso, y lleva a inacción. Pero el hijo de Dios, la mujer de Dios cuando cultiva debilidad en el espíritu, lo que hace es reconocer, yo no tengo la victoria pero Dios sí la tiene, yo no tengo la respuesta pero Dios sí la tiene, yo no tengo el poder pero Dios sí lo tiene. Yo no tengo las armas, pero Dios sí las tiene.

El Apóstol Pablo dice que cuando soy débil entonces soy fuerte por tanto, dice, me gozaré en las debilidades para que el poder de Dios se manifieste más poderosamente en mí. Un hombre, una mujer tiene que vaciarse primero de sus suficiencia y de su capacidad, y de su autosuficiencia y decir, ¿sabes qué, Dios? Me vacío de todo eso, lléname ahora con tu espíritu.

Josafat se humilla, reconoce. Esto es demasiado grande para mí, no podemos, no tenemos las armas, no tenemos la victoria. Ahí comienza, hermanos, el poder de un hombre, una mujer de Dios, en reconocer, yo no puedo hacerlo solo, necesito la gracia de Dios. Entonces, vas y buscas sabiduría.

Reconoció el peligro, número dos, se humilló y buscó sabiduría consultó al Señor. Número 3, pregonó ayuno y oró. Dice aquí:

“… e hizo pregonar ayuno a todo Judá y humilló su rostro para consultar a Jehová…”

Ahí está la oración y el ayuno. Y no solamente oración y ayuno, sino que es interesante porque dice aquí que “… e hizo pregonar ayuno a todo Judá, y se reunieron, dice en el versículo 4, los de Judá para pedir socorro a Jehová….”

¿Qué principio hay aquí también? Oración pero también hay otro principio, oración en comunidad. En la oración mientras más gente tenemos en la trinchera, más poderosos podemos ser. El Señor Jesucristo que donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo. Dijo, si dos o tres se pusieren de acuerdo….

Yo creo en la oración individual y yo digo que la oración individual no es sustituto para la oración colectiva. Pero hermanos, hay situaciones que tu tienes que búscate un buddy, búscate un compañero de trinchera y dile, mira, ayúdame a orar porque lo que tengo es tan difícil y tan grande que solo lo que voy a hacer es que me voy a decaer en mi ánimo. Y cuando usted se amarra con dos o tres, eso le da ánimo para seguir adelante. Así que, ore con hermanos, búsquese gente de fe, viva la vida en comunidad con otras personas, hermanos, no pelee la batalla solo. No sea como Elías que cuando se deprimió se fue solo al desierto y allí casi se suicida. Porque cuando estamos solo el diablo nos puede dar el batazo más fácilmente, únase con gente de fe y órele al Señor y clame a Dios.

El Apóstol Pablo dice, por nada estéis afanosos sino que sean conocidas vuestras peticiones en toda oración y ruego. En otras palabras, en vez de llorar, ora; en vez de que te tiemblen las rodillas, dobla las rodillas. Que lindo sonó eso. En vez de que te doblen las rodillas, doblas las rodillas. Si están dobladas no van a poder temblar porque van a estar sobre el piso.

Así pregonó ayuno, oró en comunidad, buscó apoyo, dijo hermanos, esto es grande necesito oración, necesito que ustedes me apoyen en esto. Hay que orar, las batallas de la vida hay que pelearlas en oración. Yo creo mucho en oración preventiva. No esperes a que el diablo esté a la puerta para destruirte, para comenzar a orar. Ora para mantenerlo alejado por allá, en otros países. Que se vaya detrás de otro, de los impíos pero que te deje a ti tranquilo. Y la manera es que hay que orar.

Dicen por ahí, an apple a day keeps the doctor away. Bueno, a prayer a day keeps the devil away.

Una oración diaria mantiene al Diablo a raya. Ahí está otro, que bonito, me están saliendo hoy. Está bueno esto. Oración diaria mantiene al diablo a raya. Está muy bueno. Dígalo 100 veces bien rápido ahora y usted verá lo que pasa. Oró en comunidad.

Cuarto: tomó tiempo para orar y clamar al Señor y le dio importancia nacional a la oración. Mire, cuando el rey mandó a toda la nación a orar y a ayunar, y a reunirse con todas las cámaras de televisión allí, CNN, y CBS y todo allí enfocando ese momento, se estaban amarrando a su dependencia de Dios, estaba comprometiéndose espiritualmente, estaba diciendo yo creo en el poder de la oración, y yo creo en el Dios que ha prometido intervenir a favor de su pueblo.

Yo le digo a la gente, mire, comprométase, amárrese a sus metas espirituales, declárelas, compártalas con dos o tres gentes que crean y recuerden lo que yo dije, que llega un momento para cultivar las visiones de Dios en silencio, en quietud y en privado, pero llega un momento para anunciar la visión y declararla, y hablarla, y profetizarla y uno amarrarse y comprometerse para no echar para atrás cuando la cosa se ponga dura y difícil.

Entonces él no solamente oró sino que le dio importancia, valor público, hizo esfuerzos claros para mostrar su confianza en la oración y declaro su fe públicamente en el Señor. Así que vemos allí, primeramente este asunto de cuál fue la manera en que Josafat confrontó la crisis.

Ahora, vamos un poquito más hondo y yo quiero hacer otra pregunta, ¿en qué consistió la oración de Ezequías? Podemos aprender cómo orar al Señor, podemos aprender cómo clamar al Señor porque eso es importante. Vamos a hacer una entrada honda específicamente en la oración de Ezequías, porque no solamente oró sino cómo él oró, nos puede ayudar a nosotros también, cómo podemos nosotros bañar y sazonar, recuerden que yo dije que hay que adobar los problemas en oración, hay que ablandar esas habichuelas y esos frijoles en oración antes de comérselos, hay que orar en una manera bien específica.

Pero mire lo que dice aquí en el versículo 5, “… entonces Josafat después que vinieron la gente de toda Judá a pedir ayuda, se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén en la casa de Jehová delante del atrio nuevo y dijo, y aquí viene la oración que él hizo públicamente y en esa oración hay unos principios de fe muy importantes, tenemos aquí un modelo para nuestra vida de oración y de presentarle al Señor nuestras necesidades.

Número 1, lo primero que hizo fue que alabó al Señor y señaló sus poderosos hechos históricos, alabó al Señor y al señalar lo que Dios había hecho en la vida histórica de Israel estaba implícitamente glorificando al Señor y glorificando sus poderosos hechos.

En el versículo 6 y 7 dice aquí, “..y dijo, Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tu Dios en los cielos y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones?….”

Hay allí alabanza porque es una pregunta retórica, es una declaración más bien, pero también está ya oponiendo el principio espiritual a la circunstancia material. Sí, viene un ejército poderoso y todo, pero Señor, tu eres Dios en los cielos, y tu tienes poder sobre todos los reinos de las naciones.

“…¿no está en tu mano tal fuerza y poder que no hay quien te resista?…”

Hermanos, a veces una pregunta es más poderosa que una declaración. Si es una pregunta que está preñada de fe como esta. ¿No está en tu mano la fuerza y el poder de manera que no hay quien te resista?

“…. Dios nuestro, ¿no echaste tu los moradores de esta tierra delante de tu pueblo, Israel, y la diste a los descendientes de Abraham, tu amigo, para siempre?….”

Hay una alabanza allí, es un recordatorio, por así decirlo, al Dios todopoderoso. Señor, tu interviniste antes en la vida de tu pueblo, y este es el mismo pueblo a favor del cual tu te moviste hace siglos atrás. Y ese amigo, Abraham, nosotros somos descendencia de él. Entonces hay una alabanza allí pero también hay una declaración del poder de Dios y de los hechos poderosos de Dios.

Esa acción tiene una triple virtud, eso de recordarle al Señor sus hechos poderosos tiene una triple virtud. Número 1, glorifica a Dios y señala su fidelidad, sus atributos, sus hechos poderosos, primeramente. Número 2, fundamenta la petición que se está haciendo en la palabra y en la promesa de Dios.

Ustedes recordarán que yo les decía antes que una de las cosas que tenemos que hacer cuando estamos bañando y cultivando un milagro es orar en la palabra de Dios y ver si lo que estamos pidiendo encaja y fluye en afinidad con la palabra de Dios. Esto es importante. Cuando nosotros fundamentamos nuestras peticiones en la palabra y en las promesas de Dios le estamos recordando a Dios. Somos como abogados viniendo ante un juez y diciéndole, Señor juez, la ley dice tal y tal cosa. Y Dios se sujeta a su ley. Dios se sujeta a sus principios. Entonces, cuando nosotros conocemos la palabra de Dios, conocemos los principios de la vida espiritual podemos venir ante el Padre con mayor autoridad, ¿sí o no? Me entienden lo que estoy diciendo? Y es importante, por eso es importante conocer y estudiar la palabra. Si usted estudia esa oración usted verá cuántas veces Josafat le recuerda a Dios la palabra, las promesas, los actos poderosos de Dios.

Y entonces en tercer lugar, la triple virtud de alabar al Señor y señalar sus hechos, está en que fortalecen nuestra fe al mencionar estos hechos. Cada vez que Josafat le decía, Señor, tu hiciste esto, Padre, tu hiciste aquello. ¿Qué está pasando? Que su fe se está fortaleciendo. Que importante es que nosotros cuando estemos orando y el enemigo esté allí respirando con su olor, con su aliente maligno sobre nosotros, nosotros le recordemos al Señor, Padre, mira lo que me está haciendo aquí, métele mano, Señor, tu hiciste eso hace años atrás y tu me sacaste de aquello. Tíratele encima. Es importante, hermanos, y uno como que se crece entonces.

Hay que recordar, Señor, tu me sacaste de aquel aprieto hace cinco años cuando parecía que todo estaba cerrado, y tu lo puedes hacer otra vez, Padre. Y como que de momento el gigante este va haciéndose más pequeñito, más pequeñito, más pequeñito y nuestra fe va creciendo, creciendo, se va fortaleciendo.. son técnicas bien importantes, bien reales.

Entonces, él primero alabó al Señor, señaló sus hechos poderosos y a través de eso glorificaba a Dios, fundamentaba su oración en las realidades divinas y en segundo lugar, se fortalecía en su fe y fortalecía al pueblo de Dios también.

Tercer concepto aquí en este modelo de oración: describió claramente, presentó claramente cuál era la situación específica que ellos estaban confrontado. Recuerdan que yo dije que la especificidad es muy importante en la vida cristiana, en la vida de fe. Aquí tenemos ese principio una vez más. Miren el versículo 11 y el versículo 12, él dice aquí:

“… he aquí ellos ahora….”, estas naciones con las cuales ellos habían tenido antes, y le habían hecho bien de hecho Amón y a Moab, los amonitas y los moabitas, y dice, “…. Y ahora esta gente mira cómo nos pagan Señor, he aquí nos dan el pago viniendo a arrojarnos a la heredad que tu nos diste en posesión, oh Dios nuestro…”

Que buena es la pasión, es importante es una de las cosas, hermanos, la oración debe tener jugo, debe tener intensidad. A veces Dios está esperando a que lleguemos al rojo vivo, a veces estamos comiendo un plato de cereales, y decimos, Señor, recuérdate que necesito esto. No, Dios quiere la oración cuando ya te quitó el hambre y solamente estás pensando en tu problema y estás enfocando al Señor. Y Dios a veces espera que tu te cuezas bien hasta que llegue ese punto de la desesperación, que tu definas lo que quieres, lo que necesitas y que digas, Señor, no puedo seguir viviendo si tu no me das esto. Que importante es la pasión aquí, el signo de exclamación.

Versículo 11, “… he aquí ellos nos dan el pago, mira oh Dios nuestro, no nos juzgarás tu porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros, no sabemos qué hacer y a ti volvemos nuestros ojos….”

Que oración más bella, hermanos. Ve, aquí esto de la debilidad llevada a su punto de hervor, de definición total. La conciencia, Señor, mire, coja eso, escríbalo y póngalo en su refrigerador si tiene uno en la casa, hermanos. No sabemos qué hacer y a ti volvemos nuestros ojos.

Hermanos, esa es la esencia de la oración allí, esa es la esencia de la vida. Yo siempre le digo al Señor, Padre, yo soy un niño torpe, tómame de la mano y llévame a través del camino de la vida. Porque si Dios me abandonara a mis propios recursos sería un desastre inmediatamente. Y hasta que usted no cultiva ese sentido de impotencia total, usted no está preparado para orarle al Señor como conviene.

Entonces él dice aquí, no sabemos qué hacer, la situación es compleja. Se la describe, vienen a destruirnos, el enemigo es grande, un enemigo con el cual hemos tratado históricamente. Hay una definición de la situación, una especificidad de su propia debilidad e insuficiencia. Presentó claramente y describió la situación que confrontaba.

En tercer lugar, así como presentó la situación así también presentó claramente la petición. En el versículo 12, de nuevo, como acabo de leer, “no sabemos qué hacer y a ti volvemos nuestros ojos…”

No tenemos fuerza, es una gran multitud. Hermano, cuando tu le ores al Señor preséntale con lujos de detalles lo que tu necesitas y lo que estás confrontando. No seas escaso, preséntale a Dios parte por parte, en qué consiste tu situación, descríbesela, no para que te desesperes sino para que tu bañes aspecto de tu situación en el poder del Espíritu Santo. Es muy importante ser claro en la petición y en la descripción de la situación.

Y finalmente, en su oración se mostró expectativa de que Dios obraría. No le ores al Señor simplemente para ventilar emociones, órale al Señor con una expectativa de que él va a obrar. Amen. Órale pero entonces ponte a buscar de dónde vendrá la bendición y la solución al problema. Cuando tu ores levántate de tu asiento diciendo, de dónde va a venir la respuesta. Y yo esperaré hasta que yo vea la visión realizada, como dijo Habacuc en el Capítulo 2. Aunque tarde yo voy a buscar, voy a espiar, porque yo sé que esa solución viene.

Si tu le vas a orar al Señor, espera una respuesta, cree. Hay mucha gente que viene aquí adelante, ora, lloran, claman y todavía están caminando al asiento y siguen llorando y clamando y sufriendo. Hermanos, yo creo que hay un tiempo para orar y hay un tiempo para decir, ¿saben qué? ya. Creo y entonces crea y láncese a esperar la bendición del Señor. Ore y crea que Dios va a ser la solución. Vamos a ser un pueblo que cree, hermanos, nuestro sí sea sí, nuestro no sea no. Dios llama a las cosas que no son como que son. Ora con integridad y si tu le pediste al Señor algo, cree. Bueno, tu puedes seguir orando y buscando y clamando pero no ores como que Dios no te oyó porque entonces lo que estás es simplemente es ventilando tu desesperación y eso no honra al Señor. Si vamos a clamar a Dios clamemos con propósito, no seamos como que, ay Señor ahí vienen. Y entonces uno está en pánico. Eso no honra al Señor. No, háblale al Señor claro, define tu situación. Si vas a definirlo, defínelo con propósito, con orden, con aplomo. Un soldado camina con aplomo. Un soldado guerrea, no está dando golpes al aire como dice Pablo, sino que golpea como un boxeador tratando de noquear al enemigo. Hay que ser con propósito, hermanos, en la vida cristiana.

Entonces, ¿cómo veo yo que mostró expectativa? Porque mire lo que dice allí en el versículo 4, “… se reunieron y también de toda la ciudad de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová…” y dice, “… se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén en la casa de Jehová, delante del atrio nuevo….”

Había una congregación nacional esperando. Se reunieron, había un propósito nacional, y había una expectativa: qué va a hacer Dios, qué va a pasar. La expectativa es la matriz dentro de la cual se pueden gestar los milagros del Señor. Tiene que haber una matriz abierta y expectante para que la vida de Dios pueda engendrarse en nuestras vidas. Así que es importante que haya expectativa.

Entonces este modelo de oración alaba al Señor y señala sus hechos poderosos; presenta claramente la situación; presenta claramente la petición; y muestra expectativa de que Dios obrará.

Ya se me durmieron o todavía están un poquito más de energía. Ya voy acabando, ya voy aterrizando así que aguántese ahora mismo.

Otra cosa, como ustedes verán, para que recuerden lo que estoy haciendo aquí, hemos analizado la manera en que Josafat confronta la situación, hemos descrito antes de eso la situación, la reacción a la situación, y entre esas reacciones una cosa importante es la oración y cómo él ora y cómo clama al Señor.

Ahora yo quiero que finalmente miremos, no finalmente sino casi finalmente, cómo se manifiesta la intervención divina, porque eso es importante para reconocer cuando Dios se está moviendo en nuestra vida; cómo vino la intervención de Dios, cómo se expresó, cómo se manifestó.

Mire lo siguiente, esa manifestación del poder de Dios se dio en un ambiente de fe, en un ambiente donde operaba una mentalidad sobrenatural. Por eso es que yo digo que estos sermones son importantes así como los sermones sobre los dones del espíritu que predicamos un tiempo atrás, porque es importante generar en el pueblo de Dios una expectativa de fe, un ambiente de fe, cuando el pueblo de Dios se ejercita en la fe y bate las aguas de la fe Dios puede moverse entonces.

A veces la gente tiene fe pero es como un lago plácido y callado. A Dios le gustan las aguas que saltan. Río de agua viva, dice, saltarán de vuestro interior.

We have to stoke our faith.

Tenemos que llevarla al rojo vivo, tenemos que moverla. Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti. Este era un pueblo que le creía a Dios. Es importante, hermanos, que congregación León de Judá comience y viva en fe, que sea una congregación que compute la vida, que conjugue la vida en términos de fe, de sobrenaturalidad. No un pueblo que crea solamente en las acciones y en las iniciativas humanas, sino un pueblo que se mueva en el poder sobrenatural, porque si hay un ambiente de fe Dios puede hacer cosas. ¿Entienden lo que le estoy diciendo?

Este pueblo creía que Dios podía hacer algo por eso se movilizaron de esa manera. Tiene que haber un ambiente de fe. Busque enseñanza, busque ambientes, busque gente, busque iglesias donde se predique fe, una fe inteligente sin embargo, no una fe tonta y a veces superficial como hay tanto de eso hoy en día en el pueblo de Dios, una fe compleja, profunda, bíblica, matizada, multifacética, eso es importante, pero fe de todas maneras. Una mentalidad sobrenatural.

Había un ambiente donde Dios podía obrar. Había una apertura a los dones del espíritu y estaban en función, esto es diferente a lo que acabo de decir, es una forma más específica de decir. Los dones del Espíritu Santo estaban en manifestación allí y había gente que creía, por ejemplo, en el don profético.

Mire lo que pasa aquí cuando ellos oran dice, y todo Judá estaba en pie delante de Jehová con sus niños, y sus mujeres y sus hijos. Mire aquí eso de la expectativa, había una expectativa, lo describe como que la gente estaba, qué va a pasar, cómo Dios va a obrar, de dónde va a sacar el conejo del sombrero, de dónde va a salir la respuesta. Había expectativa, los ojos estaban abiertos, qué va a pasar.

Yo me imagino que cuando Josafat terminó de orar hubo como un silencio y la gente dijo, y ahora qué? ¿Cómo será esto? ¿Cómo se hará? Había una expectativa. Yo me imagino que en un silencio sepulcral, ya Josafat termina su oración y dice, bueno, y ahora cómo despido a esta gente, qué hacemos. Dice, “… y estaba allí Yajaziel, hijo de Zacarías, hijo de Benaías, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el espíritu de Jehová en medio la reunión…”

Hubo una visitación del poder de Dios, hubo una manifestación de los dones del espíritu, hubo un desatar por medio de la oración de fe del mover y el poder divino, espiritual. Se desató el poder de Dios. Había allí un profeta, un levita, podría haber sido un pastor, un evangelista, lo que sea, pero el rayo de Dios vino y usó ese hombre como canal de la solución, la intervención divina. En un pueblo que creía y un pueblo que esperaba y un pueblo que no le ponía trabas a Dios, Dios usó un hombre y desató su poder.

Hermanos, si nosotros creemos, que los dones, eso era para cuando Martín Lutero o para cuando Pablo y que ya se cerraron los dones, como tanta gente predica, ¿Qué pasa? Le matamos la fe a la gente y la gente dice, ¿saben qué? Dios no puede obrar así porque eso era antes de que se escribiera la Biblia, eso fue antes de que …….. escribiera su Biblia o lo que sea, y entonces la gente, hay tanta gente en el mundo cristiano hoy en día, en esta nación por ejemplo que le han matado la fe, le han adormecido la expectativa de que Dios se mueve en el poder del Espíritu Santo, le han adormecido la idea de que los dones todavía están en manifestación. Y esa pobre gente entonces cuando viene la crisis, la necesidad, no saben a qué apelar, no saben qué esperar. Vienen las situaciones y no tienen recursos. Por eso es importante hermanos, cree que los dones de Dios son para ahora, para aquí y para ti y que Dios todavía habla en sueños, visiones, profecía, que todavía los dones proféticos de sanidad, los milagros, las señales, los prodigios de Dios todavía están en función, es para ahora, es para los que están lejos y para los que están cerca, dice la palabra del Señor. Hay que creerle a Dios.

Y hay que creer que así como Dios abrió el Mar Rojo con Moisés lo puede abrir hoy en el siglo XXI también, aunque vengan los egipcios detrás de mi y parezca que no hay salida, Dios todavía puede abrir el Mar Rojo delante de mí, aunque haya crisis económica, aunque todo esté cerrado, Dios todavía puede abrir una puerta para mí. Dios puede hacer que los cuervos me den comida, dice la palabra del Señor, así como lo hizo con Elías lo puede hacer contigo también.

Los dones son para nuestro tiempo. Y entonces en ese mover poderoso de Dios viene el Espíritu Santo y habla específicamente a través de un hombre y viene el espíritu sobre él y dijo, ahora ese ‘dijo’ es una declaración profética, es un ‘dijo’ no como cualquier dijo, este es un dijo preñado, este es un dijo lleno del poder y la autoridad del Espíritu Santo y “….dijo Yajaziel, oíd Judá todo y vosotros moradores de Jerusalén y tu rey Josafat, Jehová os dice así, no temáis ni os amedrentéis…” gloria al Señor, óigame, dígale a su corazón no temas ni te amedrentes, no importa lo que esté pasando alrededor tuyo no temas ni te amedrentes. Si te amedrentaste perdiste la batalla, ¿sabe? Si le diste la espalda al diablo te va a dar con todo gusto, no se puede uno amedrentar ni atemorizar, puede venir el temor pero destiérralo, sácalo enseguida antes de que venga, azótalo con algo pero que se vaya. No dejes que ese animal se pose sobre tu vida.

“… no teman ni se amedrenten delante de esta multitud tan grande porque no es vuestra la guerra sino de Dios….”

Ahí está una dinámica poderosa de fe. La batalla en última instancia no es tuya, es de Dios. Tu no eres el que tiene que ganar la batalla en última instancia, es Dios quien lo hace, nosotros sembramos otros riegan, pero el crecimiento lo da Dios, dice la palabra del Señor.

Entonces, invita en esta intervención divina donde hay un ambiente de fe, donde hay una apertura a los dones de Dios, una mentalidad sobrenatural, el Espíritu Santo invita a poner los ojos en Dios y no en el enemigo, en sus propias debilidades. Esto es bien importante como vimos en el versículo 15.

No te amedrentes delante de esta multitud tan grande, no enfoques, hemos dicho eso varias veces a través de estos sermones, no enfoques el enemigo, no enfoques lo difícil de la tarea, no enfoques lo grande de la circunstancia, no enfoques lo poco de tus recursos, enfoca el poder de Dios a través de tu vida. La batalla en última instancia no es tuya, sino es de Dios.

En cuarto lugar, invita a no ceder al temor sino a mantener una postura de fe. El temor es el peor enemigo, la ansiedad, la fijación en el problema, eso debilita y congela al hijo de Dios. Mira, después que tu definas tu situación, se la entregues al Señor, no estés todos los días mirando al gigante ese, y oyendo lo que él te está diciendo y reensayando lo difícil, lo imposible que parece la cosa y ¿qué pasa? Cuando uno se cuece allí, se mete en lo difícil y está continuamente mirando al enemigo es como esos conejos que se fijan en los ojos de la serpiente que los hipnotiza y se congelan y viene la serpiente y se los come. O el siervo ese que en la noche cuando viene el carro con las dos luces se le pega y lo enfoca y el conejo que queda atrapado y viene el carro o el siervo lo que sea y le pasa por encima.

Yo recuerdo que estaba en Chile con el hermano Gonzalo Álvarez y estábamos caminando un camino de esos apartadísimos de campo y Gonzalo me estaba diciendo cómo ellos cazaban a los conejos, le echaban el carro encima en la noche, esta gente era peligrosa, esos chilenos son terribles, tengan cuidado con ellos. Pero ¿saben lo que hacían? Cuando encontraban un conejo en el camino le prendían la luces y enfocaban al conejo, y de hecho así pasó, había un conejo que estaban corriendo en el camino en la oscuridad de la noche y se metió uno en el camino nuestro y lo enfocamos y el pobre conejo corriendo detrás del carro y no se apartaba porque cada vez que miraba para atrás se fijaba en las luces y estaba atrapado en las luces, y no se podía salir del camino sino que seguía con la lengua afuera y el carro detrás de él.

Y así pasa con nosotros, el diablo detrás de nosotros nos prende las luces, nos enfocamos en el problema y nos quedamos allí y nos agotamos y viene él y nos pasa por encima. Pon el problema a un lado, después que lo definiste no estés todos los días pensando en la situación, lo difícil, lo terrible porque sino te vas a debilitar. Pon los ojos en Dios, pon los ojos en la palabra, concéntrate en la palabra. Muchos cristianos dejan de orar, de leer la Biblia, de ir a la iglesia cuando no tienen problemas, es el tiempo en que más debe buscar de Dios , más debes poner alabanza en tu casa, más debes poner todos los buenos predicadores que tu consigas por allí, lee buenos libros, mantén tu mente enfocada en Dios porque eso te va a dar fuerza. Si te pones a hablar con gente negativa y a pensar en el problema vas a quedar frito en el camino, concéntrate en Dios.

No temas ni te amedrentes, dice el Espíritu Santo, no temas a esta multitud tan grande.

Quinto, invita a tomar la iniciativa y no estar a la defensiva. Tomar la iniciativa y no estar a la defensiva. En otras palabras, invita a llevar la batalla al enemigo, a ser proactivo. Aquí hay una tensión y yo creo que voy a, hay una parte que posiblemente el domingo que viene la termine, porque no quiero cansarles demasiado pero mire, el versículo 16, dice:

Está el Espíritu Santo hablando, la estrategia de Dios “… mañana descenderéis contra ellos, he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis y los hallaréis junto al arroyo antes del desierto de Jeruel…”

Que les parece eso para instrucciones específicas. Mire, ellos hubieran podido estar todo el tiempo esperando a que esta gente viniera. Venían acercándose, venían con sus tanques de guerra, con sus aviones, con sus barcos y con toda su infantería para encima de Israel. Y la tendencia hubiera sido esperar a que ellos llegaran y resistirlos. ¿Y qué dice Dios? ¿Saben qué? No, no, llévenles la batalla a ellos. Vayan y métanle manos directamente a ellos, encuéntrenlos en el camino.

Hermanos, yo veo al Señor siempre diciendo, mira, no esperes a que el problema esté a la puerta. Identifícalo y diseña una estrategia con la sabiduría del Espíritu Santo y mete mano y sé proactivo en la vida. Yo amo a la gente que es esforzada, valiente, agresiva en el espíritu. No espere a que el enemigo esté ya destruyendo tu vida antes de entrar en acción. No, cuando tu veas un problema inmediatamente cíñete los lomos y lánzate a resolver el problema, lánzate a diseñar una estrategia, lánzate a orar, lánzate a tirar el poder de Dios y las armas del Espíritu Santo sobre el problema.

Muchos de nosotros no tenemos soluciones para nuestra vida y es porque no identificamos, no actuamos, no emprendemos, no somos más agresivo y el Señor está allí mordiéndose los nudillos diciendo, cuándo tu me vas a meter en el asunto para que yo haga hechos poderosos a favor tuyo. No es que Dios no obra, es que nosotros no lo estamos animando a que obre. No recibís porque no pedís dice la palabra del Señor.

Entonces, le dice, vayan ustedes y encuéntrenlos en el camino, no esperen a que vengan aquí para que hagan daño sino vayan a ellos. Sea proactivo en su vida, hermano, hermana, busque solución a los problemas mientras tienen solución. Desde que usted los vea que se levantan como una matita pequeñita, métale mano enseguida, no espere a que sea una mata llena de animales y de comegén y todo eso que destruya la casa y que las raíces se le metan por donde quieran. No, córtela a tiempo.

¿Cuándo es el mejor tiempo para sacar la nieve de la casa? Lo tengo muy fresco en mi memoria: desde que cae. Si usted espera que la gente lo pise, olvídese perdió la batalla. ¿sí o no? Cuando la gente pisa la nieve se le pega a la acera, eso es gratis. Ese consejo es gratis para ustedes. Que difícil es sacar la nieve después que la gente la ha pisado y que los carros han pasado por encima y todo eso y que ha caído lluvia o lo que sea, se pone una melcocha pero si usted la saca fresquerita eso es ufff, ni lo siente si quiera, una pajita en la mayoría de los casos.

Pero entonces sea proactivo, lleve la batalla al enemigo. Y finalmente, ese versículo 17 es un versículo preñado espiritualmente, el versículo 17, mire léalo conmigo, dice:

“… no habrá para que peleéis vosotros en este caso, paraos, estad quietos y ved la salvación de Jehová con vosotros, oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis, salid mañana contra ellos porque Jehová estará con vosotros….”

Gloria al Señor. Amen. Amen. ¿Saben qué? voy a terminar aquí, voy a pedir que los músicos pasen por acá, ni siquiera lo voy a exponer porque quizás el domingo que viene puedo hacer el resto del sermón. Pero note ahí en el versículo 17, en este caso, vamos a ver que hay. Hay una enseñanza muy profunda, paraos, estad quietos y ved la salvación…

Mire, este sermón yo lo titutlo así, “Paraos, estad quietos y ved” la salvación del Señor.

Tercero, no temáis ni desmayéis y cuarto, salid y quinto, Jehová estará con vosotros. ¿Cuántos pueden decir amen a eso?

Póngase de pie en el nombre de Jesús. ¿Por qué en este caso? Porque hay situaciones diferentes, pero en ese, esa era la estrategia que Dios quería. En otros casos puede ser diferente, pero estos son principios de fe, principios de ciencia espiritual, principios que te pueden servir en tiempos de escasez y de necesidad, en tiempos difíciles se necesita un pueblo sabio, complejo y entendido en los principios de la palabra del Señor.

I want you to really let the word of the Lord simmer in your spirits. God wants a people of faith, a people who clamour, a people who are open to the supernatural, a people who believe in the gifts of the spirit, a people who know how to pray, a people who have expectation that God will answer prayer according to our faith. God needs a people who move in faith. God needs a people who will look not so much at the difficulty and the seriousness, and the critical nature of the circumstances that they’re facing but rather upon the great God who has said, I am with you. And God wants a people who are aggressive, who will go towards the enemy rather than wait for the enemy to come to them and who will take the battle to the enemy, who will pray in community, who will come together in prayer and seek the blessing of the Lord. Alleluia! Praise the Lord.

Gloria en nombre del Señor. Pídele al Señor que te recuerde estos principios y que tu vida sea una vida de fe. Vamos a repasar estos principios en la próxima ocasión y yo sé que Dios tiene, como yo decía en esa grabación, Dios quiere que nuestra iglesia aprenda a vivir en fe.

God wants us to live faith. He wants us to mature. He wants us to discover the principles of faith.

Que aprendamos a vivir una fe compleja, una fe poderosa, una fe a la altura de la palabra de Dios. Señor, crea en nosotros fe. Crea en nosotros convicción. Crea en nosotros seguridad y confianza. Danos sabiduría, danos la estrategia, danos estrategia, danos entendimiento, danos instrucciones claras, Señor. Enséñanos a vivir en el poder de tu palabra. Gracias, porque no nos has dejado inermes, no nos has dejado sin armas. Nos has dado la directiva, la instrucción, Señor, que necesitamos. Bendice a tu pueblo. Implanta esa semilla, Señor, en sus corazones. Implanta tu verdad, Señor, esa semilla viva, oh Dios, tu palabra dice que tu palabra no caerá a tierra sino que ni siquiera volverá a ti vacía, hará aquello para lo cual tu las has enviado. Te adoramos. Bendice a tus hijos, bendice a tus hijos. Gloria al nombre de Jesús. Denle un gran aplauso al Señor, amen.

Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 4 de enero 2009 en Congregación León de Judá Oir | Ver (100K) | Ver (400K)

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CADA CRISIS ES UNA OPORTUNIDAD

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 26, 2009

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omar soto

Anoche yo estuve compartiendo en la Iglesia del Pastor Alan Juárez, la Iglesia Cristiana Nueva Vida allá en East Boston. Anoche estuvo predicando el Hermano Rigoberto Rojas, que no sé si se recuerdan, él estuvo aquí predicando en el mes de noviembre, él es este Hermano de allá de Costa Rica, que Dios usa grandemente a ese nivel profético y mientras estábamos allí yo me impacté mucho con las primeras palabras que él usó para comenzar su mensaje porque él estaba diciendo que hay algo que Dios está haciendo con la Iglesia alrededor del mundo entero, hay algo que Dios está haciendo con su pueblo alrededor del mundo y sí obviamente se oye en términos de un gran avivamiento que Dios va a traer en medio de las vidas, pero los medios a través de los cuales ese avivamiento se dará, es lo que Dios está trabajando en particular, y Dios se está valiendo de cada una de las necesidades, de cada una de las circunstancias, de cada una de las situaciones que sienten y padecen sus hijos alrededor del mundo entero para glorificar su nombre.

Y eso anoche fue algo que resonó tanto en mi corazón, porque viendo yo el tiempo el cual nosotros estamos viviendo, yo puedo decir con una gran fe y certeza de que algo Dios tiene en sus planes para la Iglesia suya hoy Día… Algo Dios tiene en sus planes para usted que está aquí sentado hoy, algo Dios tiene en los planes que tiene para usted que me está viendo a través de esa computadora, algo Dios tiene para los planes en la Iglesia en España, en Italia, en Roma, en Argentina, en Costa Rica, sea donde sea, Dios tiene planes para su pueblo.

Ahora hay una clave bien esencial para nosotros verdaderamente recibir ese tipo de Palabra, y eso es el elemento de la fe. Si no tenemos fe mis hermanos, esa Palabra va a sonar como una bobada a los ojos- a los oídos de muchos, si yo no tengo fe mi experiencia cristiana se queda corta, si yo no tengo fe yo puedo estar escuchando por mil y una formas de que Dios quiere traer un avivamiento pero si no tengo la fe para creerlo, ese avivamiento no va a llegar a mi vida, podrá llegar a otro pero a mí no. Si yo no tengo la fe para creer que Dios tiene todas las cosas bajo control y que todas las cosas obran para bien de aquellos que aman a Dios, esa Palabra no va a funcionar para mí. Por lo tanto, mis hermanos, yo puedo comprender y yo puedo entender, que hoy más que nunca Dios está llamando a su pueblo a que pueda vivir en una dimensión de fe sobrenatural. Que sí podamos tener nuestros pies en la tierra pero que nuestra cabeza, nuestra mente, nuestro corazón, nuestro espíritu, estén enfocados en la Gloria de Dios.

Yo quisiera hablarles hoy acerca de un tema que para mí, me está, como diría, quemando mucho en mi corazón. Y eso es la idea de vivir con una fe sin límites. Vivir con una fe sin límites. Tengo la presentación allí, gracias. Esto es algo que el Señor a mí lo ha puesto en mi corazón y yo entiendo que él me está retando tanto a mí como a cada uno de nosotros como pastores aquí en la Iglesia, muchos de los líderes en la Iglesia están recibiendo este reto de parte del Señor y nosotros creemos firmemente aunque las circunstancias parezcan ser adversas a nosotros, nosotros creemos que Dios va a hacer algo en estos días en medio de la Iglesia. Que no tan solamente va a hacer algo a nivel de los procesos de construcción por los cuales nosotros estamos pasando como Iglesia, sino que Dios va a hacer algo en cada una de sus vidas. Porque ustedes son la Iglesia, ustedes componen la Iglesia. Cada uno de ustedes con sus altas y sus bajas, con sus pros y sus contras, con sus buenas sonrisas, y su mala sonrisa, ustedes son parte de la Iglesia. Y algo Dios quiere hacer en medio de nosotros. Y para probarles esto yo les quiero contar la historia de un niño que se llama Juan Sebastián de Sidón. ¿Ustedes han escuchado la historia de Juan Sebastián de Sidón? Me imagino que no.

Como se lo traen al Pastor pues, me aprovecho yo y bebo yo un poco.

Miren, Juan Sebastián de Sidón es un personaje bíblico. Lo que pasa es que no le ponen nombre, yo le tuve que poner nombre a Juan Sebastián de Sidón. Y la historia de este niño para mí es bien particular, porque aunque muchos no le prestan atención, esta vez yo me enfoqué en la historia de este niño. Y este niño vivía con su mamá, una mujer viuda, y en aquél entonces diría yo que este niño tal vez tenía como unos 10, 11, tal vez 12 años. Este niño vivía con su mamá, y en el lugar donde estaban viviendo estaban pasando una gran necesidad. Había una gran sequía por ende si no estaba lloviendo los terrenos no estaban dando su fruto, y si los terrenos no estaban dando su fruto, eso significa que había una gran hambruna ocurriendo en el área también. La gente estaba viviendo en una escasez total. Y aquí yo me encuentro con la historia de este niño, de como él podía ver a su mamá que día tras día se levantaba, buscaba atenderlo, buscaba satisfacer sus necesidades más esenciales como poderle proveer un techo, poderle proveer alimento para que él pudiera comer, y a lo largo del tiempo, mientras que esta madre se iba dando cuenta que sus recursos se iban reduciendo, reduciendo y reduciendo, esta mamá ya iba pensando como que llegará el momento en que no vamos a tener suficiente ni para mi hijo Juan Sebastián ni para mí, sin embargo, poco a poco, ella iba racionando sus porciones. Y tal vez habían noches en las cuales Juan Sebastián le decía, “mamá, mamá puedo comerme una tortita de pan porque tengo hambre,” y tal vez la mamá le decía, “Juan sabes qué hoy no te puedo dar esa tortita porque la vas a necesitar mañana.

Así que tomate un poquito de agua y trata de controlarte durante la noche y mañana entonces nos comemos la torta de pan.” Y así este muchacho, y él iba creciendo y con todas esas cosas, y yo me imagino que hay veces que él sí apreciaba los gestos de su mamá, pero que tal vez a veces los resentía porque tenía hambre, “hello mamá, quiero comer.“ Pero un día, llegó un hombre a la casa de esta mujer. Este hombre yo me lo imagino ya un hombre entrado en edad, su cara tal vez arrugada, tostada, por el sol candente del desierto, él lo más seguro llega con una capucha así tratando de cubrirse, con su bastón para poder caminar y llega a donde esta mujer y este niño comienza a ver la interacción entre su mamá y este hombre. Y tal vez desde su cuarto o del lugar donde este niño esté sentado él empieza a escuchar la conversación que se da entre ellos dos.

Primero él escucha que el hombre viene así bien confiado se quita su capucha y le dice, “mujer puedes traerme un vaso de agua.” Y ella, “sí como no,” va y le busca su vaso de agua. Mientras va caminando, el niño escucha que el hombre dice “oh, by the way, me puedes traer un pedazo de pan también, que tengo hambre.” Yo me imagino que este niño como que… “pero, ¿qué se cree éste? Si es un extranjero, viene aquí y pasa y no se da cuenta que nosotros la cocina está casi vacía ya y no tenemos suficiente y viene y se atreve a mi mamá que le dé, no tan solamente un vaso de agua sino que le de también una torta de pan. ¡Caray! ¿Qué se cree este hombre?” Y yo me imagino que este niño salió y fue donde su mamá y le dijo, “Mamá, ¿tú no estás pensando darle mi porción de pan a ese hombre verdad?” La mamá no le responde nada, y el niño como que se queda perplejo, “Okay, mamá no me respondió. ¿Por qué?” Y mamá sigue allí trabajando, en la cocina preparando la torta de pan, y vuelve y le dice, “mamá, ¿tú estás segura de lo que vas a hacer?”

Y yo me imagino que la mamé en ese momento dejo de hacer lo que estaba haciendo y miró a su hijo, y le dijo, “hijo, ¿sabes qué? Esta mañana yo me levante con una impresión en mi corazón, de que alguien iba a venir y yo tenía que hacer algo por esa persona. Yo no sé por qué, pero a mí me está, que este hombre que ha llegado es la persona a la cual nosotros tenemos que ayudar.” “Pero mamá, ¿por qué le vas a dar la torta de pan que queda para nosotros? Si eso es para nosotros, lo hemos estado racionando, no me dejaste comer anoche porque no tenías suficiente y, ¿se lo vas a dar ahora a él?” “Hijo, tranquilo. Vamos a hacer esto.” Y yo me imagino que el chico se quedó refunfuñando allí en la cocina y la mamá fue donde este hombre que si ustedes no han entendido todavía, les voy a decir su nombre, su nombre es Elías. Y la mamá va donde Elías, y le entrega no tan solamente el vaso de agua sino que también le entrega la torta de pan. Y yo imagino que este niño de repente se queda así asomado en la puerta y ve a Elías saboreándose la torta de pan. Y tal vez el niño se quedó salivando… “la torta de pan que yo me iba a comer”

Quién sabe si de repente se empezó a llorar y como que no puede ser posible y va y se encierra en la cocina y cuando el niño va a la cocina se encuentra con algo que él jamás se había esperado. De repente la tinaja de harina que estaba vacía estaba repleta desbordándose. La tinaja de aceite que solamente quedaba una gotita estaba también llena hasta el tope. Y el niño sale y grita, “¡Mamá, mamá! ¡Pasó algo!” Y yo me imagino la señora, “guau, pero, ¿qué pasó?” Y viene y trae a la señora, “mamá, ¡mira, las tinajas están llenas!” Y allí fue donde este niño reconoció que hubo una visitación de un poder sobrenatural sobre ellos dos como familia por la visita de este hombre. ¿Por qué? porque había una promesa de Dios en medio de todo este panorama.

Ahora la historia no se queda allí. Porque tal vez dos meses después a este niño le pasó algo. A nuestro querido Juan Sebastián le dio un dolor de barriga, que empezó a contaminarse con dolor en su pecho, de repente se estaba quedando corto de respiración y en cuestión de par de horas el chico expiró. Y nuestro querido Juan Sebastián dejó de respirar. Y allí va esta mujer, y va al aposento donde estaba Elías recostado, y le dice Elías, tenemos un problema y no se lo dijo tal vez así de calmado, lo más seguro estaba super desesperada. Y va y le dice a Elías, “Elías, qué he hecho yo contigo. O sea me pediste una torta de pan y sí hubo un milagro, se repartió ahora hasta le he podido dar a mi familia, y hemos podido comer. Pero mira, mira a mi hijo ahora, se me ha muerto,” y mira al muchacho allí tendido en la cama. Y yo me imagino que Elías, se compungió en el momento, lleva agarra este muchacho y se lo lleva arriba a su aposento y allí empieza a hablar con Dios.

Y dice, “Dios, ¿qué tú tienes con esta mujer? ¿Qué tú tienes con esta mujer que en media necesidad sí tu le proveíste, pero ahora su hijo, qué hizo el muchacho?” Pero Elías sabía en la dimensión en la cual él se estaba moviendo, que era una super, sobrenatural, y Elías hizo algo que tal vez para muchos de nosotros será algo raro, pero el texto dice que él se tiró tres veces sobre este muchacho llorando por él, a medida que se tiraba sobre este muchacho, el muchacho de repente… cogió aire, abrió sus ojos, y “ujh, ¿qué pasó?” “Nada, Juan Sebastián, no te preocupes, tú estás superbien, nada ha pasado, otro milagro, ven acá. Déjame llevarte donde tu mamá y vamos a hacer otras tortas de pan y nos las vamos a tomar con agua.” Y hubo un gran fiesta en el momento.

Saben qué mis hermanos, con una historia como esa, yo puedo decir que cosas así son las que Dios quiere hacer en medio nuestro ahora y aún mucho mejores. Hay muchos Juan Sebastianes en medio de nosotros, que Dios quiere ver y demostrarse en medio de ellos para que puedan ver el poder de Dios obrando en acción en medio de sus vidas. Pero para esto hace falta un elemento de fe que no podemos pasar por alto. Saben que hay algo bien interesante de esta historia. ¿De dónde era Juan Sebastián? ¿No es que dice el nombre de él? Juan Sebastián… ¿de dónde? De Sidón. El pueblo de Sidón. ¿Saben otro personaje bien importante que salió del pueblo de Sidón? Si nosotros leemos el capítulo anterior, de Primera de Reyes, Capitulo 16, ustedes se van a dar cuenta que hay un personaje que tal vez muchos cuando oyen el nombre de esa persona tiemblan, pero este personaje salió de allí. Primera de Reyes, 16, yo lo puedo leer, empezando en el verso 30, dice “Y reinó Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintidós años. Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehová, más que todos los que reinaron antes de él. Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer…” ¿A quién? A “Jezabel, hija de Et-baal rey de los…” ¿Rey de quién? De los sidonios.

Jezabel era del pueblo de la tierra de Sidón también. Y a mí me está tan interesante, que mientras que Jezabel se estaba dando la tarea de eliminar por completo a los profetas de Jehová, Dios por otro lado estaba enviando a uno de sus profetas a bendecir la tierra de donde ella misma salió. Cuando yo trato de pasar esta historia el contexto en el cual nosotros estamos, yo puedo pensar en un Estados Unidos de América que día tras día está buscando la forma de eliminar todo lo que tiene que ver con Dios, sin embargo, yo sigo viendo que Dios sigue escogiendo sus siervos y siervas para traer bendición sobre esta nación. Mientras que otros no están reconociendo el rol de Dios, Dios está reconociendo su rol con ese pueblo, con esa nación para seguir trayendo bendición aún cuando ellos no lo reconozcan. Y en el jamón del sándwich aquí se encuentran usted y yo. Porque usted y yo somos esos instrumentos de Dios para traer bendición en medio de esta nación. Amén.

Miren algo Hermanos, esta historia que yo les conté me da tres cosas. Que yo aprendí. Y las quiero compartir con ustedes. Lo primero que yo veo es que no importando las circunstancias de nuestra vida, las circunstancias que nos rodean, Dios es soberano, poderoso, y Él está en control. Podrá sonar bien simple, podrá sonar bien sencillo, pero estas son palabras que son bien profundas. Porque para yo poder declarar eso, significa que hay un nivel de fe interior, que me permite decir precisamente esas palabras. Saben qué, anoche mientras el hermano Rigoberto predicaba, a mí me gustó algo que él dijo en un momento, y lo voy a coger los créditos de él y lo voy a compartir con ustedes. Pero él anoche, él estaba diciendo que en ningún momento de su predica el mencionó la palabra crisis. En ningún momento. Y cuando la mencionó la mencionó para decir lo siguiente.

Él dijo que en el vocabulario de Dios la palabra ‘crisis’ no existe. Y él hizo una ilustración que me pareció tan particular, él se imaginó que Dios estaba así en su trono porque él está escuchando muchas oraciones de gente, “Señor estamos en crisis, ¡ayúdanos!” “esta crisis, esta crisis, y crisis, y crisis aquí y crisis allá, y crisis debajo de la bocina, y crisis debajo del asiento, y crisis con la nieve,” y el Señor como turbado, sale y dice, “pérate, pérate, déjame buscar mi diccionario un momento.” Y Dios coge y abre su diccionario… y Él empieza a buscar, “la C, Cr…“ y como que Dios tiene esta cara así perturbada y de repente llama al Arcángel Gabriel, “Gabriel, ven acá un momento, yo necesito que me ayudes aquí, ¿dime tú, si en este diccionario, tú ves la palabra ‘crisis’?

Y Gabriel se asomó, y “es que Dios, ¿tú sabes qué es lo que pasa?” le dice Gabriel, “lo que pasa es que como tú eres soberano, esa palabra no existe.” Pero, entonces, a ese relato yo le quiero añadir otra cosa, y el asunto fue que entonces a Dios se le ocurrió, “perate, déjame buscar mi libro de sinónimos,” y va y se saca su libro de sinónimos y lo abre… y él empieza a decir: “Crisis, crisis, crisis; no encuentro la palabra ‘crisis’” pero de repente se encontró con un sinónimo para Dios de crisis.” Y ese sinónimo significa, ¿sabe qué? Oportunidad. Y yo confundí el español de ustedes allí, bien feamente, pero en el vocabulario de Dios, crisis significa oportunidad.

Eso es lo que una crisis significa para Dios, y ¿saben qué? Yo quiero explorar algo con ustedes, porque yo entiendo que hoy más que nunca Dios nos está llamando a nosotros a vivir en ese nivel de fe, que donde nosotros podamos percibir una crisis que se nos ha designado a nuestras vidas, o que estemos en medio de una, que podamos decir: No, es todo lo contrario, es un sinónimo perdón, es una oportunidad. Miren, muchos de nosotros o algunos de nosotros tal vez nos hemos enfrentado o nos vamos a enfrentar a que tal vez cuando usted llegue a su trabajo le digan, “no podés trabajar aquí más.” Y usted se encuentra con eso y a usted se le va a caer el mundo, le van a arrancar la alfombra debajo de los pies y va a caer en el piso. Tal vez algunos de ustedes, y me voy a asegurar de que no repita lo mismo que dije esta mañana, algunos de ustedes, puede ser que mañana usted tenga una cita en el médico y cuando le vienen a dar el diagnóstico le dicen, “mira hemos encontrado un nódulo en tu pulmón y te tenemos que hacer una biopsia,” lo dije esta mañana fue una autopsia. ¡Ya maté a la persona! dije… exacto, sí, ya estaba poniendo a la persona allá como que muerta. No, no, no, no. “…le tenemos que hacer una biopsia para asegurarnos de que no sea nada malo,” y usted recibe esa noticia, y ya usted se pone en un ámbito de crisis, así como, “guau, espérate, aquí está sucediendo algo que yo no me esperaba.”

Va por allí en la calle y Dios no lo permita y yo reprendo al Diablo, pero de repente usted pega los frenos y su carro resbala y va a parar en contra de un poste y lo digo de nuevo reprendo al Diablo eso no va a suceder, no va a suceder, pero eso puede ser una crisis que de repente usted diga, “yikes, ¿y ahora qué hago?” Lleva tanto y tanto y tanto y tanto y tanto tiempo, tanto tiempo, esperando para que sus papeles de inmigración se cuadren de una vez y por todas y cuando usted va a su próxima cita le dicen, “guau, tienes que esperar 3, 4 años más porque ahora no tenemos solución.” Arrgh, una crisis allí en la cara de nosotros. Pero Dios lo que nos está diciendo es que en vez de ver una crisis que veas una oportunidad para que su poder se pueda manifestar en medio de tu vida.

Miren mis hermanos ustedes me ven que yo estoy hablando bien animado de esto pero a mí se me está haciendo bien difícil compartir este mensaje, porque yo mismo tengo mis luchas muchas veces con esos mismos principios de la Palabra de Dios. Suena bien bonito, suena bien inspirante, pero cuando, como se dice en inglés, ‘when the rubber hits the road,’ cuando el fuego quema, por así decirlo, uno se dice, guau, o sea, ¿qué puedo hacer para poder vivir en ese nivel? Y yo quiero animarte diciendo, mis hermanos, que esta dimensión de fe no se puede vivir en tus propias fuerzas, las tienes que vivir con las fuerzas que te da el espíritu de Dios, porque cuando estamos hablando de una fe sobrenatural, es precisamente sobrenatural. No estamos hablando que es una fe natural que, que sale de nosotros, digo, sale de nosotros pero sale a través de la fuerza y el poder el Espíritu Santo obrando en nosotros.

Y miren qué interesante porque a Dios le da con moverse en esos niveles cuando más feas se nos ponen las cosas. Cuando todo estaba de color rosa, peaches and carrots, todo está bien, ah pues estamos tranquilos, pues sí yo tengo fe, la vivo y todo tranquilo pero cuando las cosas se ponen difíciles, entonces es cómo que “argh, Dios, ¿por qué estás tú trayendo esto a mi vida ahora? Yo soy un hijo tuyo. Yo soy una hija tuya, ¿por qué tu me permites vivir esto ahora? Mi esposo me dijo que se quiere ir de la casa porque no me soporta más, ¿por qué después de 8, 10, 15 años de matrimonio? ¿Por qué esto tiene que salir ahora? Y allí es mis hermanos, es allí en ese punto, es allí en ese nivel, es allí donde uno se cree que ya no hay esperanza, que esa fe, que esa fe sobrenatural, que emana del corazón de Dios tiene que tomar acción en nosotros. Es allí cuando uno se está sintiendo que está siendo abarrocado con todas estas presiones que uno tiene que sacar la fuerzas de donde uno no las tiene, y poder decir Señor esto es lo que me dicen las circunstancias pero yo creo en lo que tú me dices a mí.

Y esto me lleva a mi segundo punto, mis Hermanos, porque Dios se mantiene fiel a sus promesas y él se va a encargar de proveer a cada una de las necesidades de sus hijos e hijas. ¿Sabes qué? A mí me gusta que cuando yo digo que Dios se mantiene fiel, es como si Dios se atreviera a retarnos a nosotros, bueno, no se atreve, él lo hace, nos reta. Si usted ve el pasaje, Malaquías 3, 10. Que es un pasaje que nosotros conocemos muy bien. Malaquías 3, 10… se me perdió Malaquías. ¡Ay, mirá! Okay. Malaquías 3,10. “Traed todos los diezmos al alfolí y hay alimento en mi casa,” y, ¿qué es lo que dice después? “Probadme mis Hermanos.” Miren esa palabra del mismo Dios, pruébame, es como si Dios te dijera ‘provócame, tú quieres ver, do you want to see if I’m from real, go ahead, make my day.’ ‘Tú quieres ver si yo soy real, ven provócame, hazme el día.’ Es como si Dios trazara una línea en el piso y se para en esa línea, y te dice de aquí yo no me muevo, yo te di una promesa y yo voy a cumplir con esa promesa.

Ahora, pero es bien interesante mis hermanos, que cuando Dios da una promesa yo no puedo encajonar a Dios en mis propios parámetros mentales y humanos que son tan limitados, tan chicos y tan imperfectos. En mi capacidad humana, yo no puedo concebir el que Dios se limite a lo que yo quiero y en la forma en que yo lo quiero, y cuando yo lo quiero. Si yo hago eso yo estoy ofendiendo a Dios. Digo yo, yo le puedo decir a Dios sí me gustaría que hicieras esto, y esto, y esto, pero en último caso él es el que tiene la última palabra no soy yo. Así que yo debo de reconocer mis hermanos, que cuando yo me acerco a él y cuando yo veo que mi capacidad humana ha llegado a su límite, que es cuando ya no logro entender por qué de las cosas, el por qué de las cosas, allí entonces es donde la fe sobrenatural, esa fe que no tiene límites se activa. Y empieza a llevarte a ti a otro nivel.

Esa es la fe que cuando tú te encuentras delante de esas crisis, que yo mencioné hace un minuto, o tú te enfrentas delante de ellas es que tu fe entonces puede decir, tengo esto delante de mí, estoy bien claro al respecto, no estoy siendo irrealista si las ignoro. Yo las reconozco, pero yo también reconozco que yo tengo un Dios que se mantiene fiel, yo tengo un Dios que tiene control de todas las cosas, yo tengo un Dios que aunque yo tenga que pasar por un período de prueba por un momento, yo sé que tengo un Dios que me va a sacar de allí y me va a poner en un lugar que es más alto que yo mismo. Me va a poner en esa roca que es más alta que yo. Saben qué mis hermanos, hoy más que nunca, el Señor quiere que nosotros aprendamos que no podemos ponerle límites a nuestra fe, ¿saben qué? Aunque cueste, esa es una de las partes más difíciles.

Si queremos ver a Dios obrando en nuestras vidas como nunca antes lo habíamos visto vamos a tener que pasar por episodios donde va a costar, donde va a costar tener que tener que sacrificar de lo nuestro para que Dios verdaderamente se pueda manifestar. Como la mamá de Juan Sebastián, que ella reconoció en su corazón que algo estaba ocurriendo y estaba tomando un sacrificio bien grande de dar todo lo que tenía para entregarlo a este siervo de Dios, porque de alguna manera u otra Dios iba a proveer. Hubo una palabra que Elías le dio a esta mujer, y ella decidió creer esa Palabra. En la misma forma Dios nos da a nosotros una Palabra de que él se va a mantener fiel y de que él va a proveer, usted tiene la opción si va a creer esa Palabra o no, si no la cree pues se va a perder la aventura, si decide creerla, get ready for the ride. Yo lo digo una vez más, mis hermanos, Dios está haciendo, ha hecho y va a seguir haciendo cosas grandes en medio de su pueblo. Y nosotros nos tenemos que preparar para verlo.

Pero para poderlo ver nos vamos a tener que preparar y hacer sacrificios. Sacrificios no por hacer un sacrificio, sino un sacrificio de fe para ver a Dios obrando en una forma poderosa. Yo lo creo mis hermanos, que a nivel de iglesia nosotros como iglesia, como cuerpo de Cristo, yo estoy seguro que nosotros vamos a ver a Dios obrando en una forma grande y poderosa en medio nuestro. Que tal vez cuando el mundo está diciendo esa iglesia está loca en tirarse a construir un edificio ahora, sabes qué nosotros nos reímos delante del mundo porque es una promesa que se nos ha dado y nosotros nos estamos moviendo al nivel y al estándar de esa promesa. No nos movemos al estándar de este mundo, sí maquinamos y hacemos las negociaciones que se tienen que hacer pero sabemos que nuestra fe esta puesta en otro nivel, y es a ese nivel en donde nosotros nos movemos.

Te dicen te quedaste sin trabajo, Okay, tú reconoces que vas a tener un tiempo de presión, que vas a tener que buscar otro pero tú sabes que tu fe está puesta acá arriba, y es esa fe que te mueve. Tuviste una pelea con tu esposo, con tu esposa, sea como sea y tu sabes, reconoces el trauma, reconoces el problema, pero también sabes que por encima de esas cosas hay una fe que te está moviendo. Puedes tener una persona por la cual tu hayas estado orando por años y no ves ningún cambio todavía y tu reconoces eso que está delante de ti pero también tenemos que poner nuestra fe acá arriba, de que Dios, Dios, Dios, Dios va a obrar algo en medio de esa persona, en medio de esa vida, en medio de esa circunstancia.

Dios no quiere que le pongamos límites a nuestra fe. Dios quiere que nosotros veamos… que lo que podrá parecer imposible, para Dios es bien chévere, que posible. Saben qué mis hermanos, hay algo que yo quiero hacer, una de esas locuras que se me ocurren a mí a veces, bueno no se me ocurren, sino yo entiendo que Dios pone en mi corazón. Lo hice esta mañana y lo quiero hacer con este grupo otra vez. Esta mañana cuando yo me desperté, que estaba repasando mis notas, Dios puso una impresión en mi corazón, que yo me quedé como que, “guau, Señor, ¿tú estás seguro?” Esto podrá parecer algo ilógico para muchos si lo hago, pero el Señor lo seguía poniendo allí en mi corazón. Y yo sentí que el Señor me dijo, mi Dios- mi pueblo quiere ver milagros, y yo lo quiero dar, pero ellos tienen que tomar acción, ellos tienen que tomar acción. Así que haz, y yo, “fine.”

¿Cuántos de ustedes tienen su celular con usted ahora mismo? ¿Tienen su celular? sáquenlo por favor. Y ustedes que nos están viendo por el internet también saquen su celular. Y si los músicos pueden pasar por aquí también que me ayuden por favor, venid. Saben, hay algo, si usted lo cree hermano dígame, ¿usted cree que Dios está haciendo algo en medio de esta iglesia? ¿Usted cree…? Ahora, exacto. Si lo tiene apagado, préndalo, porque lo vamos a usar. Si lo tiene en vibrador, quítele el vibrador, sea lo que sea, sáquelo. Saque su celular. Y yo quiero que usted vaya pensando en una persona que usted sabe que las palabras que hemos discutido, que hemos hablado aquí, que esa persona necesita escuchar esas palabras. Yo quiero que usted piense en una persona que necesita escuchar. Por favor, si me pueden poner la computadora de nuevo. Una persona que necesita escuchar que alguien le diga lo siguiente: “que Dios está en control, que Dios va a proveer y que esa persona no le ponga límites a su fe.” Así que yo quiero que ahora mismo usted tome un momento para pensar en esa persona, piense en esa persona, y vamos a orar antes de hacer esa llamada. Yo quiero que de aquí hagamos esa llamada ahora mismo.

¿Saben por qué lo estoy haciendo así? Porque el Señor puso en mi corazón esta impresión, que de aquí es como si fuera el efecto de una bomba, que cuando explota algo aquí se riega, su efecto va a llegar a donde quiera que esas llamadas se estén enviando. Y esa llamada la vamos a hacer en fe, la vamos a hacer en fe, aún si usted tiene que gastar minutos de su plan, bueno no minutos, le voy a pedir 30 segundos nada más. Bueno es domingo, verdad, so no se preocupen por los minutos. Miren se lo voy a poner en la pantalla para que no se les olvide. Por favor no me miren con caras como que a Omar se le fue un tornillo de la cabeza, no, no, no, no, no voy a aceptar esa mirada, reciba esto con fe mis hermanos. Porque usted va a hacer una llamada a una persona que necesita un toque, una visitación por parte de Dios, y yo creo que a través de esa llamada Dios va a tocar el corazón de esa persona. Si usted no lo quiere hacer, si usted no se siente seguro, segura, fine no lo haga, piérdase la bendición de no ser parte de algo que Dios quiere hacer con esa persona, pero si usted cree que Dios tiene el poder para conmover el corazón de una persona por algo tan simple y sencillo como una llamada de teléfono, agarre ese teléfono entonces.

Yo quiero que usted haga lo siguiente, llame a esa persona, si la persona le contesta hable con la persona y dígale, mire estoy en medio de la iglesia, estoy en medio de servicio, y tal vez la persona, “peor y tú estás loca, me estás llamando en medio de un sermón,” sabes qué, dile, “mira te quiero decir algo rapidito. Dios está en control, Dios te va a proveer. No le pongas límite a tu fe. Te quiero mucho, bye bye” enganchan, ya. Si te sale la máquina del mensaje, le dejas el mensaje. Le dejas el mensaje, que esa persona reciba el mensaje después. Pero el asunto es que nosotros en fe vamos a expandir Bendición a esas personas que usted tiene en su mente ahora mismo. Así que coja su teléfono en su mano y ore conmigo, ore conmigo ahora mismo.

Padre yo estoy haciendo esta acción en fe, Señor Jesús, porque hay personas que necesitan un toque tuyo, y esas persona, Señor Jesús, las tenemos como un contacto aquí en nuestros teléfonos pero tu las tienes en el contacto de tu corazón, así que Padre ahora mismo, esta llamada que vamos a hacer, yo la consagro a ti Señor Jesús. Que estos próximos 30 segundos, estas palabras, este mensaje que vamos a enviar a estas personas, Señor, lleguen a lo más profundo de su corazón, Señor Jesús, y que puedan hacer un cambio grande señor, que traigan un sentido de esperanza, que traigan un sentido de paz a sus corazones. Así que bendice a mis hermanos y hermanas, a medida que marcan esos números, Señor Jesús, y que tu gracia y tu poder esté en medio de esa conversación. Por tu Hijo Jesús. Amén. Y amén. Hermanos, hagan esa llamada. Yo me voy a mantener aquí orando, haga esa llamada en fe.

Sermón de Omar Soto grabado 18 de enero 2009 en Congregación León de Judá Oir | Ver (100K) | Ver (400K)

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La Amistad y el Noviazgo

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 24, 2009

La Amistad y el Noviazgo

En el instituto bíblico se acercaba el tiempo de las vacaciones de invierno, y por un lado estaba ansioso de que llegaran. Visitaría a amigos, pero sobre todo tendría un descanso de los estudios.

No obstante, en lo profundo de mi corazón no quería esas vacaciones. Cada vez estaba más interesado en Patricia, y cuando me enteré de que ella haría un viaje durante esos días, me preocupé pensando que pudiera llamar a algún viejo novio y volviera a verlo. De manera que le dije a Patricia lo que sentía con respecto a ella.

No fue un momento dramático ni demasiado romántico. Fue simplemente mi estilo directo y sin rodeos. Le dije que deseaba que supiera lo especial que ella era para mí, que me importaba mucho, y que esperaba que pudiéramos pasar más tiempo juntos luego de las vacaciones de modo de conocernos más y mejor.

Realmente la extrañé muchísimo. Luego del receso volvimos a los estudios, aunque debo admitir que mis calificaciones no fueron tan buenas. Patricia tuvo parte de la culpa ya que pasaba con ella tanto tiempo como me era posible.

Dos palabras caracterizaron nuestra relación durante ese período. Una de las palabras es CONOCIMIENTO. Al tiempo que Patricia y yo conversábamos y pasábamos tiempo juntos, me convertí en un experto en ella. Comencé a descubrir no sólo lo que ella pensaba, sino además por qué lo pensaba. Es verdad que sólo se puede amar a alguien hasta el punto en que uno conoce a ese alguien.

El amor a primera vista puede sonar romántico, pero una verdadera relación de amor rara vez está basada en las primeras impresiones. Debemos tener cuidado de no desarrollar una imagen idealizada de la otra persona basándonos en esas impresiones, ya que tarde o temprano nos decepcionaremos. Es vital ser honesto y abierto desde el principio. Tenemos que crecer en amor al tiempo que profundizamos nuestro entendimiento y apreciación de la otra persona.

La otra palabra que quiero compartir es CONSAGRACION. La personalidad de Patricia, su inteligencia y su aspecto atractivo me llamaron la atención cuando la vi por primera vez, sin ninguna duda. Pero a medida que nos fuimos conociendo más el uno al otro, descubrí su amor por el Señor Jesús, y eso fue decisivo. Patricia era una joven que había consagrado su vida a Dios, y eso se transparentaba en todo momento.

Así fue que, para mi sorpresa, un día me levanté con la certeza de que estaba enamorado de Patricia y deseaba pasar el resto de mi vida sirviendo al Señor con ella. Hablé con sus padres, y confieso que a pesar de lo mucho que los quiero esa primera vez sentí un gran dolor de estómago por los nervios que tenía. Ellos se alegraron; nos aconsejaron, y no pasó mucho tiempo antes de que nos comprometiéramos.

Realmente no puedo decir que el momento en que le propuse casamiento a Patricia fue romántico. Yo traté de que sí lo fuera, pero en lugar de preguntarle si se quería casar conmigo, le pregunté si quería volver a la Argentina conmigo. Ella comprendió lo que yo quería decir y todo lo que esa pregunta implicaba.

Cuando me dijo que sí, que regresaría conmigo a la Argentina, yo también comprendí lo que su respuesta quería decir. Nos casamos unos meses después, y cada día le doy gracias al Señor por el regalo más grande que me ha dado luego de la salvación: mi amada esposa. Como cristianos consagrados al Señor, no debemos casarnos con alguien que simplemente sea cristiano (1 Corintios 7:39), sino con un cristiano que crezca en el Señor Jesús.

Alguien cuya vida esté marcada por su consagración a Dios, por la verdadera espiritualidad. Hágase estas preguntas: “La persona que yo amo, ¿en verdad me desafía, alienta e inspira a vivir cada día más cerca del Señor? ¿O acaso me doy cuenta de que él/ella obstaculiza mi crecimiento espiritual?” Ante Dios hoy mismo tome la decisión de que se pondrá de novio y se casará con alguien con quien pueda buscar el reino de Dios toda la vida. Nada podría ser más emocionante.

Autor: Dr. Luis Palau

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La Castidad

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 24, 2009

La Castidad

TEMA: “LA CASTIDAD”

TEXTO: COLOSENSES 3: 5

INTRODUCCIÓN:
Definitivamente vivimos en mundo en el cual el placer carnal es el que gobierna y esto lo podemos ver en los diferentes medios de comunicación los cuales hacen ver las relaciones sexuales como un gozo que cualquier persona puede tener sin necesidad de estar casado.
El enemigo ha minado las mentes de muchas personas alrededor del mundo no importándole cultura, creencias ni edades, y los ha hecho creer que al satisfacer los deseos de nuestra carne seremos felices.
La Mentira del enemigo lo único que quiere es destruir la imagen de Dios en nuestra vida, recordemos que el solo vino a Matar, Hurtar y Destruir. Es por ello que en esta hora queremos desenmascarar la mentira del enemigo y mostrarles lo que realmente Dios quiere para nuestra vida.

Vamos a iniciar definiendo que es Castidad:

¿QUÉ ES CASTIDAD?
Según el Diccionario de la Real Academia Española

1. f. Virtud de quien se abstiene de todo goce carnal.
2. f .Virtud que se opone a los sentimientos carnales.

Otros conceptos:

1. La virtud de la pureza o castidad es el hábito de usar el sexo correctamente.
2. Castidad es el comportamiento voluntario a la abstinencia de placeres y/o actos sexuales, ya sea por motivos religiosos o sociales.

¿Que es ser Casto? Dicho de una persona: Que se abstiene de todo goce sexual, o se atiene a lo que se considera como lícito.

¿Cinturón de Castidad? El de metal o cuero con cerradura que se usaba en la Edad Media cuando se quería impedir que una mujer tuviera relaciones sexuales.

PRESIONES PARA NO MANTENERSE PUROS
Hoy en día hay muchas situaciones las cuales nos presionan para no mantenernos puros delante de Dios, como por ejemplo:

Las Presiones de los medios de comunicación: Los medios de comunicación llámense estos: tv, radio, periódico, revistas, etc. Son las que llenan nuestros sentidos de emociones desordenadas ya que por ejemplo después de ver ciertas imágenes semi-pornográficas que salen en ciertos anuncios, claro que nuestra mente comenzara a maquinar pensamientos impuros, los cuales nos llevaran muchas veces a la masturbación y luego a las relaciones ilícitas, haciendo aun lado la castidad o dominio propio que Dios quiere que tengamos.

La Presión de nuestros “amigos o amigas”: Las presiones de nuestros amigos(as) será otra barrera a vencer para poder lograr la castidad. Nuestros amigos al ser influenciados por diversas situaciones, tratan de influenciarnos a nosotros también para que caigamos en los errores que ellos han caído los cuales difícilmente reconocen.
Muchos jóvenes al sentirse demasiado presionados por sus amigos(as) optan por dejar aun lado la castidad y comenzar a tener una vida promiscua, la cual al poco tiempo los llevara al fracaso sentimental, espiritual y hasta familiar.

La Presión de tu novio(a): Quizá una de las barreras mas difíciles de poder saltar será la presión que de nuestra novia o para las señoritas de sus novios(A claro que un novio cristiano o una novia cristiana no tendría que realizar estas presiones de tipo sexual).
Cuando un joven esta apartado totalmente del Señor difícilmente entenderá que al llevar una vida promiscua esta desagradando al Señor puesto que su patrón de vida es según como el mundo se lo presenta y no ve nada malo en satisfacer los deseos de su cuerpo.

Ahora bien cuando un cristiano tiene una relación de noviazgo con una no cristiana o viceversa pueden caer en la presión de llevar a cabo relaciones sexuales fuera del matrimonio y esto se da al no tener la misma forma de pensar. Por esa razón la Palabra de Dios es clara en decirnos: “No os unáis en yugo desigual”(2 Corintios 6:14). Lastimosamente muchos hacen caso omiso a lo que Dios quiera para nuestra vida y es ahí donde caen en grandes errores que muchas veces los dejan marcados para toda la vida.

No podemos evitar que vengan presiones a nuestra vida para hacernos querer tener relaciones sexuales antes del matrimonio o querernos hacer caer en la masturbación.
Pero si podemos evitar caer en ellas, ya que Dios nos dice en 2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”

La Pregunta seria: ¿Cómo puedo mantener la Castidad en mi vida?
Posiblemente tu seas una persona que por “x” o “y” motivo perdiste tu virginidad y has llevado una vida promiscua y digas: “¿De que me sirve la castidad, si yo tengo una vida sexualmente activa?”.
El Hecho que hallas cometido errores en tu pasado o los estés cometiéndolos no quiere decir que no puedas superarlos.
La Castidad no es solamente “ser virgen” es mantenerse puro para Dios aun cuando cometiste errores. Jesús quiere perdonarte por los errores que has cometido y quiere que te mantengas puro para El, hasta que El mismo te ponga a la persona idónea con la cual llegaras al matrimonio.

Para que esto tienes que realizar los siguientes pasos:

1. Reconocer que lo que has estado haciendo ha desagradado a Dios, por lo cual necesitas pedirle perdón a El.
2. Evitar situaciones las cuales te hagan caer en errores. (Por ejemplo: Evita estar a solas con tu novio(a), evita ver ciertos canales de tv, evita ciertas platicas o amistades, etc)
3. Comienza a practicar una vida de comunión con Jesús permitiendo que el renueve tu mente y corazón. (Porque posiblemente tengas presente en tu mente muchas imágenes que lo que hacen es hacerte sentir mal por lo que hiciste).
4. Por ultimo entiende que Jesús te ha hecho nueva criatura y te ha dado dominio Propio, así que no hay nada que no puedas vencer con Jesús de tu lado.

Nunca olvides que el Poder de Dios se perfecciona en tu debilidad, Jesús es el arquitecto de tu vida solo permítele hacer de ti lo que el quiera y veras que es un artista completo.

Autor: Enrique Monterroza

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La Sexualidad (Parte II)

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 24, 2009

La Sexualidad (Parte II)

TEMA: “LA SEXUALIDAD” PARTE II

TEXTO: SANTIAGO 1: 12

INTRODUCCIÓN:
La Semana pasada estuvimos hablando acerca de este tema y nos enfocamos mas que todo a dar algunos consejos para evitar caer en la tentación sexual.
Esta semana queremos enfocarnos mas que todo a las ataduras que trae consigo caer e la tentación sexual, ya que muchos jóvenes hoy en día están atados a hábitos sexuales los cuales roban la autoridad en su vida y no les permiten obtener las bendiciones de Dios.
La semana pasada definimos que es sexualidad pero no esta demás definirlo nuevamente para dar un recordatorio.

¿QUÉ ES LA SEXUALIDAD? Hay muchas definiciones por las cuales podríamos citar que es la sexualidad pero hemos elegido algunas que creemos que son las que nos beneficiaran a desarrollar este tema.

1. Apetito sexual, propensión al placer carnal.

Partiendo de esto vamos a definir sexualidad como “el apetito sexual que desea dar placer carnal”, hay que diferenciar entre “Relación Sexual” y “Sexualidad” puesto que a la sexualidad se le puede sumar pensamientos, emociones, actitudes, etc y a eso nos vamos a referir.

Hay muchas ataduras causadas por caer en la tentación sexual de las cuales citaremos algunas, entre ellas tenemos:

La Pornografía: Hoy en día somos atacados por la pornografía en diferentes ámbitos, por medio de la Tv., cine, Internet, revistas, periódicos, juegos de video, etc.
¿Cuántos jóvenes hoy en día están atados a la pornografía? Lastimosamente no se dan cuenta que el hecho de estar atados a este mal habito les roba autoridad de parte de Dios. Tenemos que darnos cuenta que nuestros ojos no tienen que convertirse en un basurero del Diablo.
Quizá a lo mejor no podrás evitar la primera mirada, pero si podrás evitar la segunda, si tu sabes que lo que estas viendo desagrada a Dios entonces: ¿Por qué lo sigues viendo?, las preguntas serian: ¿Te edifica?, ¿Te motiva a buscar mas de Dios?, ¿Te sientes mejor contigo mismo cuando vez pornografía? Claro que NO!!!! Entonces ¿Que estas esperando para evitarla?.

La Masturbación: Definitivamente que lo que estas viendo y pensando dan como resultado este mal habito. Si tu estas permitiendo que a tus ojos estén entrando imágenes de sexo es obvio que tu cuerpo comenzara a ser tentado. Si tu estas anidando pensamientos sexuales en tu mente es obvio que también serás tentado. La Masturbación es un habito innecesario y lo único que hace es hacerte sentir mal con Dios y contigo mismo.

La Promiscuidad: Muchos noviazgos al dejarse llevar por las tentaciones sexuales caen en la promiscuidad, es decir caen en las relaciones ilícitas antes del matrimonio, acto en el cual muchas veces salen dañados, no solo emocionalmente sino también espiritualmente.
Muchos por tal de experimentar “algo nuevo” o solo por dejarse llevar por lo que su naturaleza humana les dicta y caen en el libertinaje sexual, cosa que al final los conlleva a la insatisfacción espiritual.

LA MEJOR MANERA DE NO CAER EN LAS TENTACIONES SEXUALES
Definitivamente en cualquier momento serás tentado a pecar en las diferentes formas que el enemigo te tocara, pero nosotros no nos podemos quedar sentados esperando a que esa tentación llegue, mas halla de eso tenemos que hacerle la guerra al enemigo, tomar nuestras armas para estar preparados para cuando la tentaciones aparezcan y algunas de las formas son las siguientes:

Mantén un habito de oración diaria. Si estas en comunicación con tu creador entonces no tengas ningún problema en hacer su voluntad ya que tus oídos estarán audibles a lo que El te mande.

Crea un habito de lectura de la Palabra. Mientras mas empapado de la Palabra estés, tendrás mejores armas para atacar al enemigo cuando venga en busca de ti para tentarte. Recuerda Jesús soporto la tentación y la reprendió con la Palabra “Escrito esta”.

Huye de todo aquello que sabes que luego te hará sentir mal. Es ilógico que si algo nos hace sentir mal lo sigamos practicando. Si tu sabes que caer en la tentación te traerá consecuencias negativas, ¿Por qué sigues cayendo?.

Recuerda que Jesús te ha dotado de las armas mas poderosas para poder resistir cualquier ataque enemigo y permanecer victorioso en esta guerra espiritual.

Tienes armas como: La Alabanza y la Adoración, el Ayuno, Las vigilias, Las noches de clamor, entre otras armas que llenaran tu vida y la fortalecerán para no caer en las tentaciones que el enemigo te presentara.

Tu has sido llamado a ser un victorioso no puedes estar viviendo de los placeres pasaderos que el enemigo te ofrece, es hora que te levantes de lodo en el que el enemigo te a querido tener a través de las diversas ataduras sexuales con las cuales posiblemente te a atrapado.

Recuerda sobre todo que Jesús te ha dado toda autoridad y que el enemigo esta bajo tus pies, así que ADELANTE!!!! JESÚS ESTA CONTIGO!!!!

Autor: Enrique Monterroza

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La Sexualidad (Parte I)

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 24, 2009

La Sexualidad (Parte I)

TEMA: “LA SEXUALIDAD” (Parte I)

TEXTO: SAN MATEO 15: 19-20

INTRODUCCIÓN:
Este es un tema un poco delicado y rara vez lo escuchamos en nuestras congregaciones por esa razón quiero hablar detenidamente sobre este tema a fin de entender cual es la voluntad de Dios para nuestras vidas en cuanto a esto.
No podemos negar que nos encontramos en una lucha constate entre nuestra vieja naturaleza y el espíritu. Cuando venimos a Cristo nuestro espíritu es renovado y nuestra alma recibe la salvación, pero nuestro cuerpo sigue siendo el mismo, es decir sigue sintiendo los mismos deseos que antes sentía.
Pero hay una diferencia antes cuando estábamos sin Cristo alimentábamos esos deseos con nuestros sentidos ya sea con la vista, los oídos, etc. Pero ahora en Cristo esos deseos tienen que ir menguando ya que no serán alimentados con nuestros sentidos, porque nuestra vida estará entregada en santidad a nuestro Dios.

¿QUÉ ES LA SEXUALIDAD?

Hay muchas definiciones por las cuales podríamos citar que es la sexualidad pero hemos elegido algunas que creemos que son las que nos beneficiaran a desarrollar este tema.

1. Apetito sexual, propensión al placer carnal.

Partiendo de esto vamos a definir sexualidad como “el apetito sexual que desea dar placer carnal”, hay que diferenciar entre “Relación Sexual” y “Sexualidad” puesto que a la sexualidad se le puede sumar pensamientos, emociones, actitudes, etc y a eso nos vamos a referir.

No podemos evitar ser tentados sexualmente ya que nuestra naturaleza carnal será atraída a esto. Pero si podemos evitar ciertas circunstancias por medio de las cuales somos tentados sexualmente, es por ello que te daremos algunos consejos para evitar caer en este error:

Evita las Malas Compañías: Si andas en malas compañías podrías estar siendo dominado o influenciado por ellas. Las malas compañías son aquellas que en lugar de edificar tu vida te van a hundir. Va haber momentos en los cuales te vas a encontrar entre “compañeros” que querrán motivarte a asistir a lugares que tu sabes que no agradan a Dios, otros te querrán hacer caer en el mismo error en el que ellos están cayendo.
2 Corintios 6:17 dice: “Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré”

Evite la Segunda Mirada: Es decir la primera no la puede evitar, pero la segunda si. A lo mejor vas a tener una lucha contra tu naturaleza carnal, pero si comienzas a practicar este consejo conseguirás comenzar a tener dominio propio y este te conllevara a obtener mas fuerza de parte de Dios. Habrán momentos en los cuales no podrás evitar ver algo por primera vez, pero ya que lo has visto y dado cuenta también que es algo que no tenias que ver seguramente ya no lo veras.
San Mateo 5: 29 dice: “Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”

Discipline sus conversaciones: Es decir hay que evitar chiste sucios o historias con doble sentido. Habrá momentos en los que te encuentres entre personas que comenzaran a hablar sobre sexo y temas parecidos, pero si tu eres una persona que desea agradar a Jesús huirás de esas conversaciones.
La Biblia dice que las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. 1 Cor. 15: 33

Escoja cuidadosamente los programas de Televisión que esta mirando: Definitivamente uno de los sentidos que mas alimenta nuestra naturaleza carnal son los ojos, es por ello que tenemos que examinar que es lo que estamos viendo, ya que dependiendo de eso pueden ser que las reacciones que estamos teniendo provienen de lo que estamos viendo. Salmos 101:3 dice: “No pondré delante de mis ojos cosa injusta.”

Cuida la Manera de Vestirte: Aunque no lo creas la manera en como te viste puede tener resultados en el comportamiento sexual de ciertos individuos, es por ello que tienes que analizar si la ropa que estas ocupando esta de acuerdo a lo que profesas. Esto parecerá raro pero es real.
Una joven después de haberle entregado su vida a Jesús dijo: “De ahora en adelante voy a vestirme de acuerdo a como le gusta a mi acompañante que es Jesús”.

Definitivamente estamos expuestos a ser tentados y no lo puedes evitar puesto que El Enemigo como león rugiente anda en busca de quien devorar, pero las preguntas son: ¿Permitirás que el enemigo siga dañando tu vida?, ¿Permitirás que las ataduras sexuales no te permiten servirle con liberad al Señor?, ¿Te seguirás dejando llevar por los placeres carnales? Ó ¿Hasta cuando seguirás fallando?

Tu mejor que nadie sabes como esta tu vida, tu sabes muy bien si estas honrando a Dios con tu cuerpo y tu mente, si lo estas haciendo Gloria a Dios porque estas realizando la voluntad del Señor, pero sino lo estas haciendo ¿Seguirás fallando? Y luego ¿Te seguirás culpando?

Es hora de levantarte como todo un guerrero que eres y comenzar a declarar sobre tu vida Victoria, no es posible que nuestra vida se este convirtiendo en una terminal para la basura sexual que el enemigo quiere disparar a tu mente, es hora de hacer un alto y comenzar a confiar en que el único que te puede liberar de toda atadura sexual se llama JESÚS, entrégale completamente tu vida, pídele que te perdone y te renueve tu mente y comienza a experimentar de la vida sobrenatural que Dios tiene preparada para ti.

Autor: Enrique Monterroza

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