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EL PODER DE LA FE PARTE 1

Posted by OSCAR ESQUIVEL en enero 26, 2009

Dr-Roberto-Miranda
Dr-Roberto-Miranda

Segundo de Crónicas, Capítulo 20, comenzando con el versículo 1. Yo voy a estar en estos días hablando mucho acerca de esta dinámica de fe, la dinámica de la fe porque queremos engendrar fe en el pueblo de Dios y en mi propia vida también porque hay luchas grandes, hay tareas grandes, hay circunstancias alrededor de nosotros que exigen esa postura de fe y la Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios. La fe es el conducto esencial para la vida del hijo, de la hija de Dios. No se puede ir mucho por debajo del elemento de la fe. No se ponen las cosas más simples ni más sencillas en la vida cristiana que hablando del concepto de la fe. Y este es un pasaje maravilloso porque para mí ilustra en una forma muy sencilla, muy escueta, muy gráfica la dinámica de la fe. Hay situaciones en la vida que son mucho más complejas en términos de cómo la fe y el poder de Dios se manifiesta y muchas veces en nuestra propia vida los elementos de fe se hacen más complejos junto con los elementos de la participación nuestra de los principios de la cruz y de la prueba en la vida del cristiano y otras cosas que ese mezclan y que hacen mucho más complejo el elemento de la fe.

Pero aquí tenemos el poder de la fe y los conceptos del espíritu expresados en una forma tremendamente clara, muy sencilla y por eso este pasaje es muy bueno. Porque aquí tenemos una crisis, tenemos gente que le cree a Dios, tenemos una oración y un clamor a Dios y tenemos un Dios que responde a esa fe y a ese clamor y tenemos una victoria sobre la crisis. Esos son los elementos claves de la vida de fe, están aquí retratados en una forma muy, muy clara y en una forma en que el pueblo de Dios no hace casi nada, excepto simplemente constituirse en un canal del poder de Dios por medio de su fe.

Es decir que lo que vemos aquí es fe como dijera yo, encarnada, fe gráficamente descripta, los procesos de la vida espiritual expresados en una forma tremendamente claros y sencillos. Este evento en la vida de Israel se dio durante el reinado del rey Josafat y habla acerca de una crisis nacional que viene a la vida de Israel. Un ejército inmenso ha salido de su país y se acerca hacia los muros de Judá, vienen a conquistar, vienen a destruir, vienen a poseer la tierra del pueblo de Dios. Es un ejército sin misericordia, violento, viene a matar, a robar y a destruir. Se desata una crisis nacional y Josafat entra en acción al respecto y al nosotros ver cómo se desarrolla esto vamos a poder entender un poco mejor cómo nosotros también podemos lidiar en la situaciones de la vida que nos vienen.

Ahora, yo les animo a pensar que fe no es solamente para resolver crisis, fe no es solamente para salir de apuros, fe también es para vivir la vida proactivamente, para vivir la vida positivamente, para impedir y prevenir las crisis, para vivir teniendo al enemigo en jaque mate, manteniéndolo a raya, manteniéndolo sujeto para que nuestra vida pueda prosperar y ser bendecida. ¿Hay alguien por lo menos que entiende lo que estoy diciendo aquí? ¿Cuantos pueden decir amen a lo que estoy diciendo? Amen.

Es decir, la vida cristiana no es solamente para ser vivida a la defensiva y para resolver crisis por medio de la fe, sino que sobretodo es para vivir en la bendición y la prosperidad de Dios porque Cristo ha dicho, yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia. Él no dijo, yo he venido para que sobrevivan, sino para que tengan vida en abundancia. Amen. Y la fe es el canal, es el instrumento, es el conducto por medio del cual Dios puede realizar y ejecutar los buenos propósitos que él tiene para nuestra vida.

Entonces digo aquí, este pasaje es importante porque exhibe la dinámica de la fe en una forma clara y escueta. Ya dije, crisis, primero, después clamor, después intervención divina, y finalmente victoria. Cuatro elementos que son las cosas básicas de la fe, una situación de necesidad en nuestra vida, una petición a Dios, Dios entonces interviene y vemos un cambio, una transformación. Esa es la dinámica de la Escritura, desde Génesis hasta Apocalipsis, esa es la dinámica esencial, cambian los personajes, cambia la trama, cambian las circunstancias, pero la dinámica de fe y de espiritualidad es la misma desde la vida de Daniel, la vida de Moisés y el pueblo de Israel, la vida de José, la vida de Gedeón, la vida de Ester, de Ruth y su suegra, de Pedro y sus luchas, Pablo y su ministerio, María cuando recibe la promesa de Dios y su situación, el Dios que interviene respondiendo a una necesidad y que da victoria a través de aquellos que creen en él. Esencialmente esa es la dinámica de la fe, de creerle a Dios y de ejercer fe en los asuntos y las situaciones de la vida.

Ahora, generalmente yo digo aquí, las cosas no son tan claras como lo vemos presentado en este pasaje en la vida cotidiana. Pero para aprender hay que ir de lo sencillo a lo complejo y por eso este pasaje es tan bueno porque quita muchas complejidades y deja la dinámica de la fe esencialmente aquí. En otras palabras, usted no comience enseñándole a un niño cálculo o física, sino que usted comienza con aritmética y entonces poco a poco va entrando a geometría, a trigonometría, hasta que termina en cálculos y otra cosas. Pero lo esencial es simplemente las cosas básicas.

Ahora bien, a pesar de esa sencillez artificial aquí, es así esencialmente que se pelean las batallas de la vida, así es que se viven las situaciones de la vida, así es que se lleva la vida en la dinámica de la fe. Lo primero que vemos aquí, hermanos, es bien interesante: el rey Josafat, que Dios usa para liberar a Israel de su crisis, era un hombre común, espiritualmente hablando, Josafat no era un gigante espiritual, no era un hombre digamos profundamente espiritual, como hubiera sido David quizás o algo así. No, Josafat era un hombre con pies de barro. No tengo tiempo para desarrollarlo pero lea el Capítulo 19 y el Capítulo 21 y usted verá que Josafat fue un hombre que cometió errores. De hecho, el relato del reinado de Josafat comienza con una gran crisis que él mismo se ha acarreado juntándose con un rey impío, Acab, y casi pierde la vida, pero porque era un hombre que amaba a Dios, Dios tuvo misericordia de él. Pero era un hombre con pies de barro.

¿Y por qué digo yo esto? Porque no tenemos que ser gigantes espirituales nosotros para ver la gloria de Dios en nuestra vida. Ahora, es importante claro, ir hacia lo mejor, ¿verdad que sí? Es importante uno querer crecer cada día más y más, pero a veces nosotros creemos, bueno, yo tengo que ser un gran hombre o mujer, un misionero, un genio espiritual para que Dios se mueva en mi vida, y eso es para los grandes, los poderosos. No, mire, a Dios le encanta moverse a través de gente común y corriente, gente con pies de barro, gente que está todavía peleando sus batallas y que está en proceso de mejoramiento. Quién de nosotros puede decir, yo estoy ya perfeccionado. Si lo digo, estoy ya cometiendo el primer pecado: estoy mintiendo. Pero todos nosotros tenemos necesidades, pero Dios en su misericordia usa la fe para romper barreras. Así que tu no tienes que ser un gigante, una gigante espiritual, tu puedes ser una persona con luchas, con inconsistencias, y estar en proceso, pero Dios puede usar la fe para romper las barreras. La fe es para todo aquel, toda aquella que cree. Eso es lo importante.

David, Abraham, Gedeón eran gente con pies de barro, cometían sus errores, violaron la ley de Dios en situaciones, pero eran gente que amaban al Señor, amaban la palabra de Dios, creían en Dios y eso permitió que vivieran a un nivel más alto. Así que el primer principio que está aquí es que Dios usa tu fe, no tu perfección para moverse. Que lindo sonó eso. Dios usa tu fe no tu perfección. Muy importante eso.

Ahora, vemos aquí en este pasaje, surge una gran crisis, un gran enemigo viene contra Israel. Capítulo 20 dice:

“… Pasadas estas cosas aconteció que los hijos de Moab y de Amón y con ellos otros de los amonitas vinieron contra Josafat a la guerra y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat diciendo, contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar y de Siria, y he aquí están en Hazezón Tamar, que es en Guedi….”

Hay una crisis que desata, un problema, cuántos de nosotros hemos visto un problema, una crisis, una necesidad, una situación apremiante venir, un momento de sufrimiento en nuestra vida. La pregunta es no si vamos a tener esos momentos, sino, cuándo vengan esos momentos qué vamos a hacer y cómo vamos a lidiar con la situaciones de la vida. En el mundo, dice la palabra, hallaréis aflicción. Pero Cristo dijo, pero confiad, ahí está el concepto de fe, porque yo he vencido al mundo.

Surge una gran crisis, un gran enemigo viene contra Israel. Ahora, la manera en que Josafat confronta la situación, la manera en que él reacciona a la situación es lo que tenemos que mirar aquí. Vamos a analizar cómo Josafat confronta esta situación y vamos a aplicar esas verdades y esos principios a nuestra propia vida. Amen.

Se me ocurre, English speaking brothers and sisters you have your translation, you’ll have access to your listening ok, you have earphones and so on? If you don’t please, raise your hands and we’ll get one for you.

La manera en que Josafat confronta la situación, número 1: lo primero que hizo Josafat fue que reconoció la situación, reconoció el peligro, vio claramente lo que estaba confrontando. Fue específico en definir y reconocer su situación. Es importante que nosotros sepamos lo que estamos viviendo, que no vivamos como pensando en pajaritos en el aire como el avestruz con la cabeza metida en la arena. A mí me gusta reconocer mis gigantes, me gusta reconocer mis problemas, mis limitaciones, mis luchas, la circunstancia de mi vida. Tengo que nombrarlos. Dios quiere un pueblo realista. Mucha gente está viviendo una vida artificial, disfrazan sus defectos, ignoran los problemas financieros hasta que les dan con un bate en la cabeza. Y ahí está la pobre mujer diciéndole, mira, paga el bill de la luz, y uno va, pues no te apures, que Dios es misericordioso y cuando viene a ver un día, prende la luz y nada sucede. No, mire su situación, sea específico en definir sus problemas.

Hermanos, la especificidad es clave en la vida cristiana, el ser específica, es uno de los principios más poderosos que hay en la vida cristiana. Y yo se los voy a señalar más adelante, pero él reconoce el peligro, define y reconoce su situación.

En el versículo 2 él ve que viene contra él una gran multitud, vienen del otro lado del mar y de Siria, están en una ciudad vecina, en una región vecina y vienen contra él. Él está claro en lo que está sucediendo. Se informa bien sobre lo que está pasando y experimenta temor en su corazón.

Por ejemplo, en este tiempo de la cuestión de la construcción del templo, y esta es una de las grandes tareas que yo tengo por delante como pastor, es la principal de este año, que me he planteado. Yo tengo que medir exactamente lo que conlleva esta tarea. Ya yo he hablado con consejeros financieros, tenemos una estrategia para negociar con los bancos y presentar claramente nuestras finanzas. He identificado los aspectos de este proceso, está el financiamiento a través del banco, está la campaña financiera, hemos estado planificando durante meses todas estas cosas, está el aspecto de la contratación de una Compañía de construcción, está el encaje entre los recursos de construcción que nosotros podemos aportar y la dirección que se necesidad muy profesional, altamente profesional de parte de Compañías de construcción dada la naturaleza compleja de lo que vamos a emprender. Yo he tenido que reconocer la economía en que estamos viviendo y saber que es un tiempo difícil para ajustar mis expectativas y para ajustar también la forma en que yo les presento a ustedes la tarea que tenemos por delante.

Es decir, todas estas cosas, el elemento de fe no obvia, no impide que nosotros veamos estas cosas y que, como hizo Moisés, espiemos la tierra antes de poseerla. Es decir, la fe no niega la lucidez, las dos cosas tienen que ir juntas. Tenemos que pedirle al Señor sabiduría e inteligencia. La Biblia habla de ciencia también. Pídele al Señor que te de inteligencia, sabiduría, estrategia. Yo les decía ahí en el video de que este es un tiempo en que como hay tanta carencia y tanta esterilidad en la economía, se necesita gente dotada con sabiduría especial para encontrar los recursos donde otros no lo vean. Así que por eso tenemos que pedirle al Señor, dame sabiduría, dame estrategia para yo escarbar y encontrar donde otros no encuentran nada. Se necesita una estrategia de parte de Dios.

Entonces, él reconoce el peligro, eso es lo primero que veo aquí, con lucidez, con claridad, define la situación. Tu tienes que definir tus problemas, ponle nombre y apellido y un segundo apellido también si es necesario y preséntaselo al Señor claramente.

En segundo lugar, algo muy importante que hizo, se humilló y consultó al Señor. Mucha gente sufre porque prefieren hacer las cosas con su inteligencia, buscan a Dios ya como último recurso y no se llevan de consejo y no buscan sabiduría de Dios. Aquí dice en el versículo 3 “…que entonces él tuvo temor y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová…”

Hay que pedirle al Señor sabiduría. El Apóstol Santiago dice en Santiago Capítulo 1, si alguno tiene falta de sabiduría, ¿Qué hace? Pídala a Dios, el cual da abundantemente y sin reproche y le será dada. Lo primero que yo busco cuando tengo necesidad o una tarea en mi vida es, Señor, dame sabiduría, dame la estrategia. Porque yo creo en un Dios que habla, un Dios que ilumina, un Dios que nos dice por dónde tenemos que caminar. El Espíritu Santo es el instructor, dice la Biblia que él nos llevará hacia toda verdad. Cree, pídele al Señor sabiduría y humíllate. Dile, Señor, la verdad es que yo no tengo lo que necesito. En este tiempo yo tengo que decir, Padre, esto es un milagro solamente. Solamente tu moviéndote en una manera extraordinaria podemos llegar a la victoria. En debilidad hay gran poder, hermanos, en reconocer nuestra debilidad, en cultivar un sentido de debilidad hay poder. ¿Por qué? Porque el hombre sin Dios, la mujer sin Dios, el cultivar debilidad lleva a depresión y lleva a fracaso, y lleva a inacción. Pero el hijo de Dios, la mujer de Dios cuando cultiva debilidad en el espíritu, lo que hace es reconocer, yo no tengo la victoria pero Dios sí la tiene, yo no tengo la respuesta pero Dios sí la tiene, yo no tengo el poder pero Dios sí lo tiene. Yo no tengo las armas, pero Dios sí las tiene.

El Apóstol Pablo dice que cuando soy débil entonces soy fuerte por tanto, dice, me gozaré en las debilidades para que el poder de Dios se manifieste más poderosamente en mí. Un hombre, una mujer tiene que vaciarse primero de sus suficiencia y de su capacidad, y de su autosuficiencia y decir, ¿sabes qué, Dios? Me vacío de todo eso, lléname ahora con tu espíritu.

Josafat se humilla, reconoce. Esto es demasiado grande para mí, no podemos, no tenemos las armas, no tenemos la victoria. Ahí comienza, hermanos, el poder de un hombre, una mujer de Dios, en reconocer, yo no puedo hacerlo solo, necesito la gracia de Dios. Entonces, vas y buscas sabiduría.

Reconoció el peligro, número dos, se humilló y buscó sabiduría consultó al Señor. Número 3, pregonó ayuno y oró. Dice aquí:

“… e hizo pregonar ayuno a todo Judá y humilló su rostro para consultar a Jehová…”

Ahí está la oración y el ayuno. Y no solamente oración y ayuno, sino que es interesante porque dice aquí que “… e hizo pregonar ayuno a todo Judá, y se reunieron, dice en el versículo 4, los de Judá para pedir socorro a Jehová….”

¿Qué principio hay aquí también? Oración pero también hay otro principio, oración en comunidad. En la oración mientras más gente tenemos en la trinchera, más poderosos podemos ser. El Señor Jesucristo que donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo. Dijo, si dos o tres se pusieren de acuerdo….

Yo creo en la oración individual y yo digo que la oración individual no es sustituto para la oración colectiva. Pero hermanos, hay situaciones que tu tienes que búscate un buddy, búscate un compañero de trinchera y dile, mira, ayúdame a orar porque lo que tengo es tan difícil y tan grande que solo lo que voy a hacer es que me voy a decaer en mi ánimo. Y cuando usted se amarra con dos o tres, eso le da ánimo para seguir adelante. Así que, ore con hermanos, búsquese gente de fe, viva la vida en comunidad con otras personas, hermanos, no pelee la batalla solo. No sea como Elías que cuando se deprimió se fue solo al desierto y allí casi se suicida. Porque cuando estamos solo el diablo nos puede dar el batazo más fácilmente, únase con gente de fe y órele al Señor y clame a Dios.

El Apóstol Pablo dice, por nada estéis afanosos sino que sean conocidas vuestras peticiones en toda oración y ruego. En otras palabras, en vez de llorar, ora; en vez de que te tiemblen las rodillas, dobla las rodillas. Que lindo sonó eso. En vez de que te doblen las rodillas, doblas las rodillas. Si están dobladas no van a poder temblar porque van a estar sobre el piso.

Así pregonó ayuno, oró en comunidad, buscó apoyo, dijo hermanos, esto es grande necesito oración, necesito que ustedes me apoyen en esto. Hay que orar, las batallas de la vida hay que pelearlas en oración. Yo creo mucho en oración preventiva. No esperes a que el diablo esté a la puerta para destruirte, para comenzar a orar. Ora para mantenerlo alejado por allá, en otros países. Que se vaya detrás de otro, de los impíos pero que te deje a ti tranquilo. Y la manera es que hay que orar.

Dicen por ahí, an apple a day keeps the doctor away. Bueno, a prayer a day keeps the devil away.

Una oración diaria mantiene al Diablo a raya. Ahí está otro, que bonito, me están saliendo hoy. Está bueno esto. Oración diaria mantiene al diablo a raya. Está muy bueno. Dígalo 100 veces bien rápido ahora y usted verá lo que pasa. Oró en comunidad.

Cuarto: tomó tiempo para orar y clamar al Señor y le dio importancia nacional a la oración. Mire, cuando el rey mandó a toda la nación a orar y a ayunar, y a reunirse con todas las cámaras de televisión allí, CNN, y CBS y todo allí enfocando ese momento, se estaban amarrando a su dependencia de Dios, estaba comprometiéndose espiritualmente, estaba diciendo yo creo en el poder de la oración, y yo creo en el Dios que ha prometido intervenir a favor de su pueblo.

Yo le digo a la gente, mire, comprométase, amárrese a sus metas espirituales, declárelas, compártalas con dos o tres gentes que crean y recuerden lo que yo dije, que llega un momento para cultivar las visiones de Dios en silencio, en quietud y en privado, pero llega un momento para anunciar la visión y declararla, y hablarla, y profetizarla y uno amarrarse y comprometerse para no echar para atrás cuando la cosa se ponga dura y difícil.

Entonces él no solamente oró sino que le dio importancia, valor público, hizo esfuerzos claros para mostrar su confianza en la oración y declaro su fe públicamente en el Señor. Así que vemos allí, primeramente este asunto de cuál fue la manera en que Josafat confrontó la crisis.

Ahora, vamos un poquito más hondo y yo quiero hacer otra pregunta, ¿en qué consistió la oración de Ezequías? Podemos aprender cómo orar al Señor, podemos aprender cómo clamar al Señor porque eso es importante. Vamos a hacer una entrada honda específicamente en la oración de Ezequías, porque no solamente oró sino cómo él oró, nos puede ayudar a nosotros también, cómo podemos nosotros bañar y sazonar, recuerden que yo dije que hay que adobar los problemas en oración, hay que ablandar esas habichuelas y esos frijoles en oración antes de comérselos, hay que orar en una manera bien específica.

Pero mire lo que dice aquí en el versículo 5, “… entonces Josafat después que vinieron la gente de toda Judá a pedir ayuda, se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén en la casa de Jehová delante del atrio nuevo y dijo, y aquí viene la oración que él hizo públicamente y en esa oración hay unos principios de fe muy importantes, tenemos aquí un modelo para nuestra vida de oración y de presentarle al Señor nuestras necesidades.

Número 1, lo primero que hizo fue que alabó al Señor y señaló sus poderosos hechos históricos, alabó al Señor y al señalar lo que Dios había hecho en la vida histórica de Israel estaba implícitamente glorificando al Señor y glorificando sus poderosos hechos.

En el versículo 6 y 7 dice aquí, “..y dijo, Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tu Dios en los cielos y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones?….”

Hay allí alabanza porque es una pregunta retórica, es una declaración más bien, pero también está ya oponiendo el principio espiritual a la circunstancia material. Sí, viene un ejército poderoso y todo, pero Señor, tu eres Dios en los cielos, y tu tienes poder sobre todos los reinos de las naciones.

“…¿no está en tu mano tal fuerza y poder que no hay quien te resista?…”

Hermanos, a veces una pregunta es más poderosa que una declaración. Si es una pregunta que está preñada de fe como esta. ¿No está en tu mano la fuerza y el poder de manera que no hay quien te resista?

“…. Dios nuestro, ¿no echaste tu los moradores de esta tierra delante de tu pueblo, Israel, y la diste a los descendientes de Abraham, tu amigo, para siempre?….”

Hay una alabanza allí, es un recordatorio, por así decirlo, al Dios todopoderoso. Señor, tu interviniste antes en la vida de tu pueblo, y este es el mismo pueblo a favor del cual tu te moviste hace siglos atrás. Y ese amigo, Abraham, nosotros somos descendencia de él. Entonces hay una alabanza allí pero también hay una declaración del poder de Dios y de los hechos poderosos de Dios.

Esa acción tiene una triple virtud, eso de recordarle al Señor sus hechos poderosos tiene una triple virtud. Número 1, glorifica a Dios y señala su fidelidad, sus atributos, sus hechos poderosos, primeramente. Número 2, fundamenta la petición que se está haciendo en la palabra y en la promesa de Dios.

Ustedes recordarán que yo les decía antes que una de las cosas que tenemos que hacer cuando estamos bañando y cultivando un milagro es orar en la palabra de Dios y ver si lo que estamos pidiendo encaja y fluye en afinidad con la palabra de Dios. Esto es importante. Cuando nosotros fundamentamos nuestras peticiones en la palabra y en las promesas de Dios le estamos recordando a Dios. Somos como abogados viniendo ante un juez y diciéndole, Señor juez, la ley dice tal y tal cosa. Y Dios se sujeta a su ley. Dios se sujeta a sus principios. Entonces, cuando nosotros conocemos la palabra de Dios, conocemos los principios de la vida espiritual podemos venir ante el Padre con mayor autoridad, ¿sí o no? Me entienden lo que estoy diciendo? Y es importante, por eso es importante conocer y estudiar la palabra. Si usted estudia esa oración usted verá cuántas veces Josafat le recuerda a Dios la palabra, las promesas, los actos poderosos de Dios.

Y entonces en tercer lugar, la triple virtud de alabar al Señor y señalar sus hechos, está en que fortalecen nuestra fe al mencionar estos hechos. Cada vez que Josafat le decía, Señor, tu hiciste esto, Padre, tu hiciste aquello. ¿Qué está pasando? Que su fe se está fortaleciendo. Que importante es que nosotros cuando estemos orando y el enemigo esté allí respirando con su olor, con su aliente maligno sobre nosotros, nosotros le recordemos al Señor, Padre, mira lo que me está haciendo aquí, métele mano, Señor, tu hiciste eso hace años atrás y tu me sacaste de aquello. Tíratele encima. Es importante, hermanos, y uno como que se crece entonces.

Hay que recordar, Señor, tu me sacaste de aquel aprieto hace cinco años cuando parecía que todo estaba cerrado, y tu lo puedes hacer otra vez, Padre. Y como que de momento el gigante este va haciéndose más pequeñito, más pequeñito, más pequeñito y nuestra fe va creciendo, creciendo, se va fortaleciendo.. son técnicas bien importantes, bien reales.

Entonces, él primero alabó al Señor, señaló sus hechos poderosos y a través de eso glorificaba a Dios, fundamentaba su oración en las realidades divinas y en segundo lugar, se fortalecía en su fe y fortalecía al pueblo de Dios también.

Tercer concepto aquí en este modelo de oración: describió claramente, presentó claramente cuál era la situación específica que ellos estaban confrontado. Recuerdan que yo dije que la especificidad es muy importante en la vida cristiana, en la vida de fe. Aquí tenemos ese principio una vez más. Miren el versículo 11 y el versículo 12, él dice aquí:

“… he aquí ellos ahora….”, estas naciones con las cuales ellos habían tenido antes, y le habían hecho bien de hecho Amón y a Moab, los amonitas y los moabitas, y dice, “…. Y ahora esta gente mira cómo nos pagan Señor, he aquí nos dan el pago viniendo a arrojarnos a la heredad que tu nos diste en posesión, oh Dios nuestro…”

Que buena es la pasión, es importante es una de las cosas, hermanos, la oración debe tener jugo, debe tener intensidad. A veces Dios está esperando a que lleguemos al rojo vivo, a veces estamos comiendo un plato de cereales, y decimos, Señor, recuérdate que necesito esto. No, Dios quiere la oración cuando ya te quitó el hambre y solamente estás pensando en tu problema y estás enfocando al Señor. Y Dios a veces espera que tu te cuezas bien hasta que llegue ese punto de la desesperación, que tu definas lo que quieres, lo que necesitas y que digas, Señor, no puedo seguir viviendo si tu no me das esto. Que importante es la pasión aquí, el signo de exclamación.

Versículo 11, “… he aquí ellos nos dan el pago, mira oh Dios nuestro, no nos juzgarás tu porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros, no sabemos qué hacer y a ti volvemos nuestros ojos….”

Que oración más bella, hermanos. Ve, aquí esto de la debilidad llevada a su punto de hervor, de definición total. La conciencia, Señor, mire, coja eso, escríbalo y póngalo en su refrigerador si tiene uno en la casa, hermanos. No sabemos qué hacer y a ti volvemos nuestros ojos.

Hermanos, esa es la esencia de la oración allí, esa es la esencia de la vida. Yo siempre le digo al Señor, Padre, yo soy un niño torpe, tómame de la mano y llévame a través del camino de la vida. Porque si Dios me abandonara a mis propios recursos sería un desastre inmediatamente. Y hasta que usted no cultiva ese sentido de impotencia total, usted no está preparado para orarle al Señor como conviene.

Entonces él dice aquí, no sabemos qué hacer, la situación es compleja. Se la describe, vienen a destruirnos, el enemigo es grande, un enemigo con el cual hemos tratado históricamente. Hay una definición de la situación, una especificidad de su propia debilidad e insuficiencia. Presentó claramente y describió la situación que confrontaba.

En tercer lugar, así como presentó la situación así también presentó claramente la petición. En el versículo 12, de nuevo, como acabo de leer, “no sabemos qué hacer y a ti volvemos nuestros ojos…”

No tenemos fuerza, es una gran multitud. Hermano, cuando tu le ores al Señor preséntale con lujos de detalles lo que tu necesitas y lo que estás confrontando. No seas escaso, preséntale a Dios parte por parte, en qué consiste tu situación, descríbesela, no para que te desesperes sino para que tu bañes aspecto de tu situación en el poder del Espíritu Santo. Es muy importante ser claro en la petición y en la descripción de la situación.

Y finalmente, en su oración se mostró expectativa de que Dios obraría. No le ores al Señor simplemente para ventilar emociones, órale al Señor con una expectativa de que él va a obrar. Amen. Órale pero entonces ponte a buscar de dónde vendrá la bendición y la solución al problema. Cuando tu ores levántate de tu asiento diciendo, de dónde va a venir la respuesta. Y yo esperaré hasta que yo vea la visión realizada, como dijo Habacuc en el Capítulo 2. Aunque tarde yo voy a buscar, voy a espiar, porque yo sé que esa solución viene.

Si tu le vas a orar al Señor, espera una respuesta, cree. Hay mucha gente que viene aquí adelante, ora, lloran, claman y todavía están caminando al asiento y siguen llorando y clamando y sufriendo. Hermanos, yo creo que hay un tiempo para orar y hay un tiempo para decir, ¿saben qué? ya. Creo y entonces crea y láncese a esperar la bendición del Señor. Ore y crea que Dios va a ser la solución. Vamos a ser un pueblo que cree, hermanos, nuestro sí sea sí, nuestro no sea no. Dios llama a las cosas que no son como que son. Ora con integridad y si tu le pediste al Señor algo, cree. Bueno, tu puedes seguir orando y buscando y clamando pero no ores como que Dios no te oyó porque entonces lo que estás es simplemente es ventilando tu desesperación y eso no honra al Señor. Si vamos a clamar a Dios clamemos con propósito, no seamos como que, ay Señor ahí vienen. Y entonces uno está en pánico. Eso no honra al Señor. No, háblale al Señor claro, define tu situación. Si vas a definirlo, defínelo con propósito, con orden, con aplomo. Un soldado camina con aplomo. Un soldado guerrea, no está dando golpes al aire como dice Pablo, sino que golpea como un boxeador tratando de noquear al enemigo. Hay que ser con propósito, hermanos, en la vida cristiana.

Entonces, ¿cómo veo yo que mostró expectativa? Porque mire lo que dice allí en el versículo 4, “… se reunieron y también de toda la ciudad de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová…” y dice, “… se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén en la casa de Jehová, delante del atrio nuevo….”

Había una congregación nacional esperando. Se reunieron, había un propósito nacional, y había una expectativa: qué va a hacer Dios, qué va a pasar. La expectativa es la matriz dentro de la cual se pueden gestar los milagros del Señor. Tiene que haber una matriz abierta y expectante para que la vida de Dios pueda engendrarse en nuestras vidas. Así que es importante que haya expectativa.

Entonces este modelo de oración alaba al Señor y señala sus hechos poderosos; presenta claramente la situación; presenta claramente la petición; y muestra expectativa de que Dios obrará.

Ya se me durmieron o todavía están un poquito más de energía. Ya voy acabando, ya voy aterrizando así que aguántese ahora mismo.

Otra cosa, como ustedes verán, para que recuerden lo que estoy haciendo aquí, hemos analizado la manera en que Josafat confronta la situación, hemos descrito antes de eso la situación, la reacción a la situación, y entre esas reacciones una cosa importante es la oración y cómo él ora y cómo clama al Señor.

Ahora yo quiero que finalmente miremos, no finalmente sino casi finalmente, cómo se manifiesta la intervención divina, porque eso es importante para reconocer cuando Dios se está moviendo en nuestra vida; cómo vino la intervención de Dios, cómo se expresó, cómo se manifestó.

Mire lo siguiente, esa manifestación del poder de Dios se dio en un ambiente de fe, en un ambiente donde operaba una mentalidad sobrenatural. Por eso es que yo digo que estos sermones son importantes así como los sermones sobre los dones del espíritu que predicamos un tiempo atrás, porque es importante generar en el pueblo de Dios una expectativa de fe, un ambiente de fe, cuando el pueblo de Dios se ejercita en la fe y bate las aguas de la fe Dios puede moverse entonces.

A veces la gente tiene fe pero es como un lago plácido y callado. A Dios le gustan las aguas que saltan. Río de agua viva, dice, saltarán de vuestro interior.

We have to stoke our faith.

Tenemos que llevarla al rojo vivo, tenemos que moverla. Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti. Este era un pueblo que le creía a Dios. Es importante, hermanos, que congregación León de Judá comience y viva en fe, que sea una congregación que compute la vida, que conjugue la vida en términos de fe, de sobrenaturalidad. No un pueblo que crea solamente en las acciones y en las iniciativas humanas, sino un pueblo que se mueva en el poder sobrenatural, porque si hay un ambiente de fe Dios puede hacer cosas. ¿Entienden lo que le estoy diciendo?

Este pueblo creía que Dios podía hacer algo por eso se movilizaron de esa manera. Tiene que haber un ambiente de fe. Busque enseñanza, busque ambientes, busque gente, busque iglesias donde se predique fe, una fe inteligente sin embargo, no una fe tonta y a veces superficial como hay tanto de eso hoy en día en el pueblo de Dios, una fe compleja, profunda, bíblica, matizada, multifacética, eso es importante, pero fe de todas maneras. Una mentalidad sobrenatural.

Había un ambiente donde Dios podía obrar. Había una apertura a los dones del espíritu y estaban en función, esto es diferente a lo que acabo de decir, es una forma más específica de decir. Los dones del Espíritu Santo estaban en manifestación allí y había gente que creía, por ejemplo, en el don profético.

Mire lo que pasa aquí cuando ellos oran dice, y todo Judá estaba en pie delante de Jehová con sus niños, y sus mujeres y sus hijos. Mire aquí eso de la expectativa, había una expectativa, lo describe como que la gente estaba, qué va a pasar, cómo Dios va a obrar, de dónde va a sacar el conejo del sombrero, de dónde va a salir la respuesta. Había expectativa, los ojos estaban abiertos, qué va a pasar.

Yo me imagino que cuando Josafat terminó de orar hubo como un silencio y la gente dijo, y ahora qué? ¿Cómo será esto? ¿Cómo se hará? Había una expectativa. Yo me imagino que en un silencio sepulcral, ya Josafat termina su oración y dice, bueno, y ahora cómo despido a esta gente, qué hacemos. Dice, “… y estaba allí Yajaziel, hijo de Zacarías, hijo de Benaías, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el espíritu de Jehová en medio la reunión…”

Hubo una visitación del poder de Dios, hubo una manifestación de los dones del espíritu, hubo un desatar por medio de la oración de fe del mover y el poder divino, espiritual. Se desató el poder de Dios. Había allí un profeta, un levita, podría haber sido un pastor, un evangelista, lo que sea, pero el rayo de Dios vino y usó ese hombre como canal de la solución, la intervención divina. En un pueblo que creía y un pueblo que esperaba y un pueblo que no le ponía trabas a Dios, Dios usó un hombre y desató su poder.

Hermanos, si nosotros creemos, que los dones, eso era para cuando Martín Lutero o para cuando Pablo y que ya se cerraron los dones, como tanta gente predica, ¿Qué pasa? Le matamos la fe a la gente y la gente dice, ¿saben qué? Dios no puede obrar así porque eso era antes de que se escribiera la Biblia, eso fue antes de que …….. escribiera su Biblia o lo que sea, y entonces la gente, hay tanta gente en el mundo cristiano hoy en día, en esta nación por ejemplo que le han matado la fe, le han adormecido la expectativa de que Dios se mueve en el poder del Espíritu Santo, le han adormecido la idea de que los dones todavía están en manifestación. Y esa pobre gente entonces cuando viene la crisis, la necesidad, no saben a qué apelar, no saben qué esperar. Vienen las situaciones y no tienen recursos. Por eso es importante hermanos, cree que los dones de Dios son para ahora, para aquí y para ti y que Dios todavía habla en sueños, visiones, profecía, que todavía los dones proféticos de sanidad, los milagros, las señales, los prodigios de Dios todavía están en función, es para ahora, es para los que están lejos y para los que están cerca, dice la palabra del Señor. Hay que creerle a Dios.

Y hay que creer que así como Dios abrió el Mar Rojo con Moisés lo puede abrir hoy en el siglo XXI también, aunque vengan los egipcios detrás de mi y parezca que no hay salida, Dios todavía puede abrir el Mar Rojo delante de mí, aunque haya crisis económica, aunque todo esté cerrado, Dios todavía puede abrir una puerta para mí. Dios puede hacer que los cuervos me den comida, dice la palabra del Señor, así como lo hizo con Elías lo puede hacer contigo también.

Los dones son para nuestro tiempo. Y entonces en ese mover poderoso de Dios viene el Espíritu Santo y habla específicamente a través de un hombre y viene el espíritu sobre él y dijo, ahora ese ‘dijo’ es una declaración profética, es un ‘dijo’ no como cualquier dijo, este es un dijo preñado, este es un dijo lleno del poder y la autoridad del Espíritu Santo y “….dijo Yajaziel, oíd Judá todo y vosotros moradores de Jerusalén y tu rey Josafat, Jehová os dice así, no temáis ni os amedrentéis…” gloria al Señor, óigame, dígale a su corazón no temas ni te amedrentes, no importa lo que esté pasando alrededor tuyo no temas ni te amedrentes. Si te amedrentaste perdiste la batalla, ¿sabe? Si le diste la espalda al diablo te va a dar con todo gusto, no se puede uno amedrentar ni atemorizar, puede venir el temor pero destiérralo, sácalo enseguida antes de que venga, azótalo con algo pero que se vaya. No dejes que ese animal se pose sobre tu vida.

“… no teman ni se amedrenten delante de esta multitud tan grande porque no es vuestra la guerra sino de Dios….”

Ahí está una dinámica poderosa de fe. La batalla en última instancia no es tuya, es de Dios. Tu no eres el que tiene que ganar la batalla en última instancia, es Dios quien lo hace, nosotros sembramos otros riegan, pero el crecimiento lo da Dios, dice la palabra del Señor.

Entonces, invita en esta intervención divina donde hay un ambiente de fe, donde hay una apertura a los dones de Dios, una mentalidad sobrenatural, el Espíritu Santo invita a poner los ojos en Dios y no en el enemigo, en sus propias debilidades. Esto es bien importante como vimos en el versículo 15.

No te amedrentes delante de esta multitud tan grande, no enfoques, hemos dicho eso varias veces a través de estos sermones, no enfoques el enemigo, no enfoques lo difícil de la tarea, no enfoques lo grande de la circunstancia, no enfoques lo poco de tus recursos, enfoca el poder de Dios a través de tu vida. La batalla en última instancia no es tuya, sino es de Dios.

En cuarto lugar, invita a no ceder al temor sino a mantener una postura de fe. El temor es el peor enemigo, la ansiedad, la fijación en el problema, eso debilita y congela al hijo de Dios. Mira, después que tu definas tu situación, se la entregues al Señor, no estés todos los días mirando al gigante ese, y oyendo lo que él te está diciendo y reensayando lo difícil, lo imposible que parece la cosa y ¿qué pasa? Cuando uno se cuece allí, se mete en lo difícil y está continuamente mirando al enemigo es como esos conejos que se fijan en los ojos de la serpiente que los hipnotiza y se congelan y viene la serpiente y se los come. O el siervo ese que en la noche cuando viene el carro con las dos luces se le pega y lo enfoca y el conejo que queda atrapado y viene el carro o el siervo lo que sea y le pasa por encima.

Yo recuerdo que estaba en Chile con el hermano Gonzalo Álvarez y estábamos caminando un camino de esos apartadísimos de campo y Gonzalo me estaba diciendo cómo ellos cazaban a los conejos, le echaban el carro encima en la noche, esta gente era peligrosa, esos chilenos son terribles, tengan cuidado con ellos. Pero ¿saben lo que hacían? Cuando encontraban un conejo en el camino le prendían la luces y enfocaban al conejo, y de hecho así pasó, había un conejo que estaban corriendo en el camino en la oscuridad de la noche y se metió uno en el camino nuestro y lo enfocamos y el pobre conejo corriendo detrás del carro y no se apartaba porque cada vez que miraba para atrás se fijaba en las luces y estaba atrapado en las luces, y no se podía salir del camino sino que seguía con la lengua afuera y el carro detrás de él.

Y así pasa con nosotros, el diablo detrás de nosotros nos prende las luces, nos enfocamos en el problema y nos quedamos allí y nos agotamos y viene él y nos pasa por encima. Pon el problema a un lado, después que lo definiste no estés todos los días pensando en la situación, lo difícil, lo terrible porque sino te vas a debilitar. Pon los ojos en Dios, pon los ojos en la palabra, concéntrate en la palabra. Muchos cristianos dejan de orar, de leer la Biblia, de ir a la iglesia cuando no tienen problemas, es el tiempo en que más debe buscar de Dios , más debes poner alabanza en tu casa, más debes poner todos los buenos predicadores que tu consigas por allí, lee buenos libros, mantén tu mente enfocada en Dios porque eso te va a dar fuerza. Si te pones a hablar con gente negativa y a pensar en el problema vas a quedar frito en el camino, concéntrate en Dios.

No temas ni te amedrentes, dice el Espíritu Santo, no temas a esta multitud tan grande.

Quinto, invita a tomar la iniciativa y no estar a la defensiva. Tomar la iniciativa y no estar a la defensiva. En otras palabras, invita a llevar la batalla al enemigo, a ser proactivo. Aquí hay una tensión y yo creo que voy a, hay una parte que posiblemente el domingo que viene la termine, porque no quiero cansarles demasiado pero mire, el versículo 16, dice:

Está el Espíritu Santo hablando, la estrategia de Dios “… mañana descenderéis contra ellos, he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis y los hallaréis junto al arroyo antes del desierto de Jeruel…”

Que les parece eso para instrucciones específicas. Mire, ellos hubieran podido estar todo el tiempo esperando a que esta gente viniera. Venían acercándose, venían con sus tanques de guerra, con sus aviones, con sus barcos y con toda su infantería para encima de Israel. Y la tendencia hubiera sido esperar a que ellos llegaran y resistirlos. ¿Y qué dice Dios? ¿Saben qué? No, no, llévenles la batalla a ellos. Vayan y métanle manos directamente a ellos, encuéntrenlos en el camino.

Hermanos, yo veo al Señor siempre diciendo, mira, no esperes a que el problema esté a la puerta. Identifícalo y diseña una estrategia con la sabiduría del Espíritu Santo y mete mano y sé proactivo en la vida. Yo amo a la gente que es esforzada, valiente, agresiva en el espíritu. No espere a que el enemigo esté ya destruyendo tu vida antes de entrar en acción. No, cuando tu veas un problema inmediatamente cíñete los lomos y lánzate a resolver el problema, lánzate a diseñar una estrategia, lánzate a orar, lánzate a tirar el poder de Dios y las armas del Espíritu Santo sobre el problema.

Muchos de nosotros no tenemos soluciones para nuestra vida y es porque no identificamos, no actuamos, no emprendemos, no somos más agresivo y el Señor está allí mordiéndose los nudillos diciendo, cuándo tu me vas a meter en el asunto para que yo haga hechos poderosos a favor tuyo. No es que Dios no obra, es que nosotros no lo estamos animando a que obre. No recibís porque no pedís dice la palabra del Señor.

Entonces, le dice, vayan ustedes y encuéntrenlos en el camino, no esperen a que vengan aquí para que hagan daño sino vayan a ellos. Sea proactivo en su vida, hermano, hermana, busque solución a los problemas mientras tienen solución. Desde que usted los vea que se levantan como una matita pequeñita, métale mano enseguida, no espere a que sea una mata llena de animales y de comegén y todo eso que destruya la casa y que las raíces se le metan por donde quieran. No, córtela a tiempo.

¿Cuándo es el mejor tiempo para sacar la nieve de la casa? Lo tengo muy fresco en mi memoria: desde que cae. Si usted espera que la gente lo pise, olvídese perdió la batalla. ¿sí o no? Cuando la gente pisa la nieve se le pega a la acera, eso es gratis. Ese consejo es gratis para ustedes. Que difícil es sacar la nieve después que la gente la ha pisado y que los carros han pasado por encima y todo eso y que ha caído lluvia o lo que sea, se pone una melcocha pero si usted la saca fresquerita eso es ufff, ni lo siente si quiera, una pajita en la mayoría de los casos.

Pero entonces sea proactivo, lleve la batalla al enemigo. Y finalmente, ese versículo 17 es un versículo preñado espiritualmente, el versículo 17, mire léalo conmigo, dice:

“… no habrá para que peleéis vosotros en este caso, paraos, estad quietos y ved la salvación de Jehová con vosotros, oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis, salid mañana contra ellos porque Jehová estará con vosotros….”

Gloria al Señor. Amen. Amen. ¿Saben qué? voy a terminar aquí, voy a pedir que los músicos pasen por acá, ni siquiera lo voy a exponer porque quizás el domingo que viene puedo hacer el resto del sermón. Pero note ahí en el versículo 17, en este caso, vamos a ver que hay. Hay una enseñanza muy profunda, paraos, estad quietos y ved la salvación…

Mire, este sermón yo lo titutlo así, “Paraos, estad quietos y ved” la salvación del Señor.

Tercero, no temáis ni desmayéis y cuarto, salid y quinto, Jehová estará con vosotros. ¿Cuántos pueden decir amen a eso?

Póngase de pie en el nombre de Jesús. ¿Por qué en este caso? Porque hay situaciones diferentes, pero en ese, esa era la estrategia que Dios quería. En otros casos puede ser diferente, pero estos son principios de fe, principios de ciencia espiritual, principios que te pueden servir en tiempos de escasez y de necesidad, en tiempos difíciles se necesita un pueblo sabio, complejo y entendido en los principios de la palabra del Señor.

I want you to really let the word of the Lord simmer in your spirits. God wants a people of faith, a people who clamour, a people who are open to the supernatural, a people who believe in the gifts of the spirit, a people who know how to pray, a people who have expectation that God will answer prayer according to our faith. God needs a people who move in faith. God needs a people who will look not so much at the difficulty and the seriousness, and the critical nature of the circumstances that they’re facing but rather upon the great God who has said, I am with you. And God wants a people who are aggressive, who will go towards the enemy rather than wait for the enemy to come to them and who will take the battle to the enemy, who will pray in community, who will come together in prayer and seek the blessing of the Lord. Alleluia! Praise the Lord.

Gloria en nombre del Señor. Pídele al Señor que te recuerde estos principios y que tu vida sea una vida de fe. Vamos a repasar estos principios en la próxima ocasión y yo sé que Dios tiene, como yo decía en esa grabación, Dios quiere que nuestra iglesia aprenda a vivir en fe.

God wants us to live faith. He wants us to mature. He wants us to discover the principles of faith.

Que aprendamos a vivir una fe compleja, una fe poderosa, una fe a la altura de la palabra de Dios. Señor, crea en nosotros fe. Crea en nosotros convicción. Crea en nosotros seguridad y confianza. Danos sabiduría, danos la estrategia, danos estrategia, danos entendimiento, danos instrucciones claras, Señor. Enséñanos a vivir en el poder de tu palabra. Gracias, porque no nos has dejado inermes, no nos has dejado sin armas. Nos has dado la directiva, la instrucción, Señor, que necesitamos. Bendice a tu pueblo. Implanta esa semilla, Señor, en sus corazones. Implanta tu verdad, Señor, esa semilla viva, oh Dios, tu palabra dice que tu palabra no caerá a tierra sino que ni siquiera volverá a ti vacía, hará aquello para lo cual tu las has enviado. Te adoramos. Bendice a tus hijos, bendice a tus hijos. Gloria al nombre de Jesús. Denle un gran aplauso al Señor, amen.

Sermón de Dr. Roberto Miranda grabado 4 de enero 2009 en Congregación León de Judá Oir | Ver (100K) | Ver (400K)
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